Jueves, 19 Octubre, 2017

            

Un canterano granadino que pide paso por el carril derecho

Nico, jugador del filial, empieza a convertirse en un habitual en los entrenamientos de la primera plantilla

David Sánchez / @sir_deivid7


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Si mecionamos a Nicolás Hidalgo García fuera de cualquier contexto, es posible que a la mayoría ese nombre no le diga absoltumante nada. Pero si hablamos de “Nico” a cualquier granadinista, seguro que la bombilla se enciende, y viene a la mente un maravilloso futbolista, y una de las perlas más valiosas de la cantera rojiblanca.

Se trata de un chico granadino, más concretamente motrileño, de tan sólo 21 años, que -después de dos temporadas en el Granada ‘B’- se ha convertido en el dueño del ataque de la banda derecha del filial nazarí.

Es un jugador rápido, descarado, con desborde, y con un muy buen golpeo de balón desde fuera del área. Su hábitat natural es la banda derecha, donde se desenvuelve a la perfección, tanto en las internadas, como en los centros, o en las diagonales o perpendiculares hacia el centro, aunque no tiene ningún problema en actuar cambiado de banda en el carril izquierdo. Sin embargo, anteriormente, también ha ocupado posiciones más centradas en el campo, por lo que a esas cualidades añade una gran visión de juego, y un buen último pase.

Nico fue una pieza clave en el ascenso del equipo a Segunda ‘B’ la pasada campaña, con un final de temporada espectacular y rozando su mejor rendimiento, además de ser el encargado de anotar el fundamental gol en Extremadura, cuyo valor doble por ser en campo contrario certificó el ascenso del equipo a la categoría de bronce del fútbol español.

Esta temporada ha comenzado erigiéndose como uno de los indiscutibles de Joseba Aguado en el filial rojiblanco. Ha participado en los 8 encuentros de Liga del Granada B hasta la fecha, siendo titular en seis de ellos. Ya en el estreno del equipo en su nueva división, Nico fue el autor del único gol que dio la victoria por la mínima al Granada ‘B’ en casa frente a La Hoya de Lorca, en un precioso disparo con rosca ajustado a la escuadra.

Esta última semana, aparte de anotar el gol -que desgraciadamente no pudo servir para conseguir la victoria- frente al Atlético Sanluqueño en el partido de las expulsiones, viene acumulando varios entrenamientos con el primer equipo, ayudado también por la ausencia de hombres como Dani Benítez y Piti, o la marcha temporal de internacionales como Brahimi. Pero, aunque el argelino vuelva, y los dos futbolistas mencionados con anterioridad miren de cerca el calendario fijando fechas para su retorno, el motrileño se ha ganado por méritos propios el derecho a gozar de una oportunidad, y cada entrenamiento deja muestras del futbolistas que es, y -sobre todo, y lo que es más importante aún- del que puede llegar a ser.

Así que uno no puede más que demostrar sus ganas de ver a este chico en acción. En la verdadera acción de la máxima categoría, de la élite. Una élite que siempre ha sabido valorar a los jugadores con esa magia y esa chispa especial, a los valientes que no tienen miedo a intentarlo con tal de levantar a los aficionados de sus asientos, empeñados en demostrarles que el fútbol es un deporte precioso.

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