Lunes, 24 Julio, 2017

            

Trucos psicológicos que hacen los supermercados para que compremos más

A casi todo el mundo le habrá pasado ir al supermercado con la lista de la compra hecha de las cosas que realmente necesitamos y volver con artículos de más que no estaban contemplados en un principio

E.P


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A casi todo el mundo le habrá pasado ir al supermercado con la lista de la compra hecha de las cosas que realmente necesitamos y volver con artículos de más que no estaban contemplados en un principio. Sin que tú lo sepas, los supermercados nos guían en todo momento y nos dirigen desde que entramos por la puerta hasta que salimos por ella.

Carteles colgando del techo, ofertas de 2×1, la disposición de los productos en las estanterías, los artículos que están en la línea de caja, las promociones especiales al principio de los pasillos, y en definitiva todo está fríamente calculado para que gastemos más de lo que teníamos pensado.

Which?, una asociación de consumidores, ha realizado un experimento llevando a clientes a comprar a los grandes almacenes, llevando unos auriculares con cámara integrada para grabar cómo se dejan influenciar en el momento de la compra.

Todos fueron con la lista de la compra hecha de antes y salieron con artículos de más que no habían contemplado. Las conclusiones a las que llegaron los expertos son muy reveladoras.

CONCLUSIONES REVELADORAS

Las tácticas de venta se emplean hasta en la distribución del supermercado. Por ello, las frutas y las verduras casi siempre se ponen cerca de la entrada para crear un ambiente fresco y saludable. En cambio, el pan, el azúcar o la leche, productos de primera necesidad, estarán siempre desterrados al fondo para que tengamos que recorrernos todos los pasillos y quedar tentados a coger otros artículos.

La investigación, además, se encontró con que algunas tiendas, en vez de frutas, promovían productos de capricho, como pasteles y tartas, en la entrada para alentar al comprador a llevarse uno de esos productos antes de pasar por caja.

El experimento demostró que los compradores leen las estanterías como si de un libro se tratase, es decir, dirigen sus ojos de izquierda a derecha y luego hacia abajo. Por eso, los productos que se encuentren a la altura de nuestros ojos son lo primero vemos, y por ello, las grandes marcas ese interesan para que los supermercados los posicionen allí.

También por eso, los artículos que ofrecen el precio más barato se encuentran en los estantes inferiores.

Los clientes, conejillo de indias, hacían más caso a los carteles que colgaban en las estanterías y se llegó a la conclusión de que la manera en que los carteles se mueven y sus colores hacen que se perciban antes y se les preste atención. Y aunque en un primer momento no se cojan esos productos, es muy probable que, pasado un tiempo, se vuelva a ir a donde estaba la oferta y terminar comprándola.

Comments

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  1. No me convence este artículo. Soy estudiante de marketing y todo esto y más es base de nuestro estudio, a qué viene ahora que un grupo de consumidores hagan dicho experimento y se publique como si de colon se tratase? Pensé que descubriría algo nuevo pero no… Cualquiera que coja un libro de distribución comercial y estrategias aparece todo lo que dice el artículo y más!