Sábado, 16 Diciembre, 2017

            

‘The Presence of Black’, la muestra monográfica de los años americanos de Guerrero, llega a Madrid

La exposición está dividida en cinco secciones. La primera está basada en los primeros trabajos realizados por José Guerrero tras su llegada a Estados Unidos, en noviembre de 1949, en los que además de aprender las técnicas del grabado el pintor ensaya otros técnicas para llevar hasta sus últimas consecuencias la evolución hacia la abstracción, y que se ha denominado: La abstracción biomórfica



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La exposición ‘The Presence of Black, 1950-1966’, la primera inmersión monográfica en profundidad de los años americanos del pintor granadino José Guerrero, se ha inaugurado este jueves en la Casa de las Alhajas de Fundación Montemadrid, en Madrid, tras su paso por Granada.

La muestra, que estará abierta hasta el próximo 26 de abril, refleja esa etapa experimental de su trabajo que se tradujo formalmente en la depuración del lenguaje figurativo que había marcado su etapa europea hasta conducirlo al campo de la llamada abstracción biomórfica de cierto contenido simbólico o metafísico.

José Guerrero está considerado uno de los más destacados artistas del siglo XX, y pintor clave del expresionismo abstracto, de gran proyección internacional y pionero de la recuperación de la tradición moderna en España. La exposición ha sido posible gracias al Centro José Guerrero, dependiente de la Diputación de Granada, el Patronato de la Alhambra y el Generalife, Acción Cultural Española y Fundació Suñol, además de Fundación Montemadrid.

La exposición está dividida en cinco secciones. La primera está basada en los primeros trabajos realizados por José Guerrero tras su llegada a Estados Unidos, en noviembre de 1949, en los que además de aprender las técnicas del grabado el pintor ensaya otros técnicas para llevar hasta sus últimas consecuencias la evolución hacia la abstracción, y que se ha denominado: La abstracción biomórfica.

‘De las bioformas al gesto’, está formada por obras realizadas desde los inicios de los años 50 hasta mediada la década, entre las que se encuentran grandes lienzos como ‘Black Cries’, pintado con motivo del nacimiento de su hija Lisa; ‘Ocultos’, ‘Signos’, ‘Ascendentes’, ‘Black Followers’ y ‘Signo’, una estación intermedia o fase de transición dentro de la evolución de su obra.

En ‘Pintura y arquitectura’, una de las novedades de esta retrospectiva, muestra a un Guerrero muralista que pretende integrar en la pintura los nuevos materiales que la industria de la construcción proporcionaba (uralita, ladrillos refractarios, bloques de cemento, etétera) y que denomina frescos portátiles. La Casa de las Alhajas mostrará entre el medio centenar de obras expuestas, un conjunto significativo de grabados y de estos paneles, que nunca antes de la actual muestra se habían expuesto.

‘El expresionismo abstracto’ es el título de la cuarta sección. En ella aparecen obras en las que el pintor muestra signos claros de cambio, gracias al uso de colores provocativos sumados a formas dramáticas, en los que el negro ocupa un notable protagonismo que le permite trasladar al lienzo su mundo emocional.

‘La memoria revisada, en torno a 1962-1963’, es el prólogo de su vuelta a España, algo que ocurre en 1965, con obras cuyos títulos están relacionados con la patria del pintor: ‘Albaicín’ (1962), ‘La Chía’ (1962), ‘Sacromonte’ (1963). A partir de 1965 los Guerrero se establecieron en Frigiliana (Málaga), donde adquieren y remodelan un cortijo al que vuelve desde entonces todos los veranos; Cuenca, animado por el ambiente creado en torno al Museo de Arte Abstracto Español; y Madrid.

FEDERICO GARCÍA LORCA

La figura de Federico García Lorca (Fuente Vaqueros 1898-Alfacar 1936) ocupa un lugar destacado dentro de este apartado. Con motivo del 30 aniversario de la muerte del poeta de Fuente Vaqueros, José Guerrero realiza un viaje por Andalucía en 1965 y visita el Barranco de Víznar, en la zona donde Lorca fue asesinado, realizando numerosos dibujos recopilados en un cuaderno, que por primera vez puede contemplarse en esta muestra.

Además, fruto de aquel intenso reencuentro, Guerrero pinta ‘La Brecha de Víznar’ (1966), una de sus obras más influyentes, y otras telas monumentales de evocaciones lorquianas que también pueden verse en ‘The presence of Black 1950-1966’ como ‘A la muerte de Sánchez Megías’ (1966) o ‘Antojos negros con amarillos’ (1966). Las enseñanzas que Guerrero extrajo de ‘La Brecha de Víznar’, escenario de un intenso psicodrama y laboratorio experimental, dan pie a una nueva etapa de su obra.

La Alhambra, escenario previo de esta exposición, también fue para José Guerrero motivo de inspiración, especialmente en un motivo plástico que le acompañaría toda su vida: el arco, por su recurrencia decorativa y arquitectónica en la Alhambra. También, tuvo una enorme influencia en su obra el paisaje visual que rodea a los Palacios Nazaríes: el Albaicín y el Sacromonte, que fueron temas habituales del artista.

GUERRERO VUELVE A ALHAJAS

Ya en 1980, la Casa de la Alhajas albergó su gran exposición, que con el título de José Guerrero se pudo ver desde diciembre 1980 a enero 1981, y que contó con el asesoramiento del propio artista y con la colaboración del Ministerio de Cultura.

Tras su periplo en la Casa de las Alhajas de Fundación Montemadrid, ‘The presence of Black’ (1950-1966) viajará después a la Fundació Suñol de Barcelona donde estará expuesta desde el 7 de mayo al 5 de septiembre de 2015.

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