Una vacuna desarrollada en Canadá muestra resultados prometedores contra el Ébola

Un ensayo controlado aleatorio de fase 1 revela que una vacuna contra la enfermedad del virus ébola (EVD, por sus siglas en inglés), desarrollada en Canadá, fue bien tolerada sin preocupaciones de seguridad. Se detectaron niveles elevados de anticuerpos en los participantes seis meses después de la inmunización, según los resultados del estudio, dirigido por investigadores canadienses y publicado en ‘CMAJ’ (‘Canadian Medical Association Journal’).

El equipo de investigación realizó el ensayo clínico “como parte de un esfuerzo internacional coordinado para evaluar rápidamente las vacunas EVD candidatas y que estén disponibles para controlar la epidemia”, escribe la autora principal del trabajo, May ElSherif, del Centro Canadiense de Vacunología, Centro de Salud IWK, en Halifax , Nueva Escocia, Canadá, con coautores.

Ha habido algunos grupos recientes de casos de Ébola en África y se esperan más, ya que los sobrevivientes todavía pueden propagar el virus a personas no infectadas. El ensayo incluyó a 40 personas sanas de entre 18 y 65 años de edad y examinó la inocuidad de la vacuna y la dosis más baja requerida para una respuesta inmune después de la inyección con una de tres dosis.

En una proporción de 3:1, 30 participantes recibieron la vacuna y 10 recibieron inyecciones de placebo. Los investigadores encontraron que los eventos adversos fueron de leves a moderados, con sólo tres reacciones graves, incluyendo dolor de cabeza, diarrea y fatiga, que se resolvieron completamente.

NO SE DETECTARON PROBLEMAS DE SEGURIDAD

“Los resultados de este ensayo fueron positivos y muy prometedores. Los tres niveles de dosis de la vacuna VSV [virus de la estomatitis vesicular] contra el ébola fueron bien tolerados por los participantes y no se identificaron problemas de seguridad”, afirma May ElSherif.

En la actualidad, hay varias candidatas a vacunas contra el ébola que están evaluándose en ensayos de fase 1, 2 y 3 o que se han completado recientemente en varias partes del mundo. Esta vacuna VSV-Ebola (nombre oficial: rVSV?G-ZEBOV-GP) fue desarrollada en el Laboratorio Nacional de Microbiología de la Agencia de Salud Pública de Canadá. Se realizó un ensayo paralelo similar se en el ‘Walter Reed Army Institute of Research’ (WRAIR) de Estados Unidos.

El VSV de tipo salvaje infecta principalmente animales (por ejemplo, ganado y caballos) y rara vez infecta a seres humanos. Los datos de este ensayo y otros indicaron la dosis óptima, que se evaluará entre personas con sistemas inmunológicos comprometidos en áreas donde el ébola es endémico.

Un estudio que se realizará en dos sitios en África, así como en Montreal y Ottawa en Canadá, pondrá a prueba los niveles de seguridad y protección de la vacuna VSV-Ebola en adultos y adolescentes infectados por el VIH. Un ensayo de fase 3 completado mostró que la vacuna es eficaz en la prevención de EVD en contactos de casos recientemente confirmados.




La crisis de ébola puede ayudar a responder brotes como el del virus Zika

Mientras los líderes mundiales lidian para contener el virus Zika, la epidemia de Ébola en África Occidental ofrece valiosas lecciones sobre cómo responder a las epidemias de enfermedades infecciosas, según un informe de política publicado por investigadores de la Universidad de Princeton, en Estados Unidos, y el Wellcome Trust, Reino Unido.

Reconstruir las infraestructuras locales de salud, mejorar la capacidad de responder con mayor rapidez a los brotes, así como tener en cuenta múltiples perspectivas a través de distintas disciplinas durante los procesos de toma de decisiones se encuentran entre las principales recomendaciones que proponen los autores.

El informe, publicado en ‘Science’, afirma que la Organización Mundial de la Salud (OMS) debe volver a ser un organismo respetado de la salud mundial con un mandato claro para proporcionar el liderazgo mundial de la salud. Esto sólo puede ser posible con los compromisos de consolidación de la comunidad internacional junto con una habilidad y disposición de la OMS para dirigir, concluyen los investigadores.

Sobre la base de una conferencia internacional celebrada en Dublín, Irlanda, titulada ‘Plagas modernas: lecciones aprendidas de la crisis del Ébola’, el documento fue escrito por Janet Currie y Bryan Grenfell, ambos en la Escuela Woodrow Wilson de Asuntos Públicos e Internacionales de la Universidad de Princeton, y Jeremy Farrar, director del Wellcome Trust. Farrar fue el orador principal en el evento y Currie y Grenfell actuaron como expertos.

“Esperamos que la crisis del Ébola proporcione el impulso necesario para cambiar la forma en la que nos preparamos para hacer frente a las epidemias, sobre todo porque las nuevas amenazas como virus Zika siguen apareciendo”, escriben los investigadores.

MEJORAR LA RESPUESTA INTERNACIONAL

Entre las recomendaciones de los científicos está fortalecer la atención de salud local. Durante la epidemia de Ébola, los trabajadores sobre el terreno fueron los más afectados del brote, como más de 800 trabajadores de la salud infectados y 500 trabajadores muertos. Por lo tanto, el fortalecimiento y la reconstrucción de estas infraestructuras locales de salud es la clave para contener los brotes futuros, lo que -a su juicio– se puede hacer mediante la construcción de la confianza en el sistema de atención de salud, así como las estructuras políticas.

También abogan por mejorar la respuesta internacional. Los primeros casos de ébola se confirmaron en de marzo de 2014, y, sin embargo, la OMS no declaró una emergencia de salud pública hasta agosto de 2014. La OMS debe ser capaz de responder más rápidamente y con mayor impacto en el futuro, algo que podría lograrse con la creación de un Centro de Preparación y Respuesta a las Emergencias de Salud y Respuesta a Emergencias. Del mismo modo, debe coordinarse la investigación durante el tiempo que transcurre entre epidemias, así como durante los brotes.

Además, los autores abogan por tener en cuenta múltiples perspectivas. La crisis del virus ébola muestra que las estructuras sociales, los entornos de vida y el comportamiento humano influyen en el curso de una epidemia. Un ejemplo que ilustra esta importancia consiste en el desarrollo de vacunas seguras, eficaces y desplegables. Una vacuna contra el ébola reciente en Guinea ha sido un éxito, pero podría haberse administrado antes. El desarrollo de una cooperación internacional para apoyar la creación y la concesión de licencias de las vacunas es una prioridad urgente.

Finalmente, aconsejan actuar de manera sinérgica. La historia demuestra que los mejores resultados se producen cuando los organismos internacionales trabajan en colaboración con los gobiernos locales y los sistemas de salud con una agenda compartida en mente. La prestación de servicios básicos de salud a nivel comunitario es la clave para establecer la confianza, la mejora de la vigilancia y la creación de capacidad para una respuesta rápida.




Nuevo caso de ébola en Liberia

Liberia ha registrado un nuevo caso de ébola, según ha informado este viernes un alto cargo de la ONU en el país african, precisando que el paciente es un niño de 10 años que vive en Paynesville, un suburbio al este de Monrovia, la capital.

La Organización Mundial de Salud (OMS) había declarado el pasado 3 de septiembre al país por segunda vez libre del mortífero virus. Desde entonces, Liberia había entrado en un periodo de 90 días de vigilancia reforzada con el fin de evitar que volviera a surgir la enfermedad.

Más de 11.000 personas han muerto en África Occidental en el peor brote de ébola hasta la fecha. Liberia ha sido el país más golpeado, con más de 4.800 muertos, aunque también ha sido el que más éxito ha tenido para controlar la epidemia.

Liberia ya había sido declarada libre de ébola en mayo pero un nuevo foco de casos emergió a finales de junio y se confirmaron seis casos adicionales.

 




Investigadores españoles diseñan ‘superbola de azúcar’ para bloquear al ébola

Un equipo europeo coordinado por investigadores españoles ha diseñado una macropartícula recubierta de azúcar capaz de inhibir la infección por el ébola al bloquear un receptor implicado en su desarrollo. El potencial de esta ‘superbola’ ya ha sido probado con éxito en un modelo artificial del virus.

En el estudio, cuyos resultados publica la revista ‘Nature Chemistry’, han participado investigadores de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), el Hospital 12 de Octubre de Madrid y el Instituto de Investigaciones Químicas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Sevilla, además de científicos del Centro Francés de Investigación Científica (CNRS, en sus siglas en francés), la Universidad de Estrasburgo (Francia) y la Universidad de Namur (Bélgica).

Esta molécula gigante está formada por trece fullerenos, unas moléculas “en forma de jaulas cerradas formadas exclusivamente por átomos de carbono”, según ha explicado Nazario Martín, catedrático de Química Orgánica de la UCM y autor principal del estudio.

Además, estas 13 moléculas están decoradas con carbohidratos específicos (azúcares) que presentan afinidad por el receptor DC-SIGN, que permite que el virus inicie su proceso de infección al penetrar en las células dendríticas, responsables del inicio de la respuesta inmunitaria.

En el estudio los investigadores recrearon el virus de manera artificial, de forma segura, expresando una de sus proteínas, la glicoproteína de envuelta, responsable de su entrada en las células. En un modelo ‘in vitro’, recubrieron con esta proteína un falso virus que era capaz de infectar células pero no tenía posibilidad de replicarse.

“Hemos utilizado un modelo celular descrito previamente en nuestro laboratorio que consiste en una línea celular de linfocitos humanos que expresan el receptor DC-SIGN”, ha señalado Rafael Delgado, investigador del Hospital 12 de Octubre que también ha participado en el estudio.

Al bloquear ese receptor e inhibir la infección por el virus, los autores manejan la teoría de que disminuiría su diseminación y aumentaría así la respuesta inmune, pero esta hipótesis se tendría que demostrar aún con estudios ‘in vivo’.

EL MAYOR SISTEMA DE FULLERENOS EN LABORATORIO

El sistema diseñado por los científicos, basado en nanoestructuras de carbono desarrolladas en la UCM, imita la presentación de los carbohidratos que envuelven a virus como el del ébola o VIH.

En el trabajo han usado el fullereno C60, que está formado por 60 átomos de carbono y tiene forma de icosaedro truncado, similar a un balón de fútbol.

Y el equipo ha conseguido algo sin precedentes en la química de fullerenos y del crecimiento dendrítico: ensamblar en una única etapa sintética doce fullerenos, cada uno de ellos con diez azúcares, sobre otro fullereno central, dando lugar a una superestructura globular con 120 azúcares en la superficie, “lo que supone el mayor crecimiento dendrítico en estas moléculas desarrollado en un laboratorio”, ha apuntado Beatriz Illescas, profesora de la UCM y coautora del trabajo.

Según los científicos, los resultados ponen de relieve el potencial de estas moléculas gigantes como agentes antiinfecciosos y “abren la puerta al diseño y preparación de nuevos sistemas que permitan combatir la infección de patógenos frente a los que las terapias actuales no son efectivas o son inexistentes, como es el caso del virus del ébola”, indica Martín.

Tras estos ensayos a nivel celular, los investigadores empezarán a analizar el comportamiento de los sistemas con modelos animales, empezando con ratones.

“Estudiaremos, por un lado, la farmacocinética y por otro, la actividad antiviral ‘in vivo'”, avanza Javier Rojo, investigador del Instituto de Investigaciones Químicas del CSIC y otro de los autores del estudio. Y una vez que hayan identificado el compuesto más efectivo, podrían empezar a realizarse estudios utilizando el virus real del ébola.




Médicos Sin Fronteras: “Relajarse ante el ébola es un error”

La relajación de las medidas de higiene que se pusieron en práctica cuando los casos de ébola alcanzaron sus cotas más altas puede aumentar los contagios, no solo de ébola, sino de otras enfermedades igual de graves, tal y como ha explicado el especialista en ébola de Médicos Sin Fronteras (MSF), Luis Encinas, en una entrevista a Europa Press.

Encinas ha explicado que “hay que tener mucho cuidado en establecer una relación peligrosa entre relajar las medidas de higiene con un brote de la enfermedad”. Para mantener estas precauciones, se requiere formación, sensibilización, material adecuado y una toma de conciencia, lo que también puede ayudar a evitar infecciones nosocomiales en los hospitales.

El coordinador del Proyecto Ébola de Médicos del Mundo, Nicolás Dotta, ha explicado en una entrevista a Europa Press que la gente, el Gobierno y los trabajadores sanitarios están “cansados”, lo que hace que se relajen las medidas de prevención, control y contención de la enfermedad. “Por ejemplo, en Sierra Leona se eliminaron las restricciones en la práctica de deporte, en la organización de reuniones sociales y el toque de queda a partir de las ocho de la noche, y al día siguiente se reportaron dos nuevos casos de ébola”, ha señalado Dotta.

El 23 de marzo de 2014 se declaró oficialmente la emergencia por el mayor brote de ébola de la historia. Sus consecuencias fueron más graves de lo que se creyó en un primer momento, debido a la rápida expansión geográfica, la escasa experiencia previa, los grandes desplazamientos de población y la afectación, por primera vez, de zonas urbanas. Entre noviembre y diciembre del mismo año se alcanzaron cifras de más de mil muertos a la semana. El contagio de los trabajadores internacionales acercó el problema del ébola a los países desarrollados, ya que más de 800 profesionales fueron infectados y cerca de 500 fallecieron durante la etapa más aguda de la epidemia.

El 7 de agosto de 2014 fue repatriado a España el primer paciente con ébola que llegaba a Europa, Miguel Pajares, un misionero español perteneciente a la Orden de San Juan de Dios que fallecería cinco días más tarde. Un mes después, el 22 de septiembre, otro misionero de la misma orden, Manuel García Viejo, llegaría al Hospital Carlos III de Madrid y tampoco podría superar la enfermedad.

En octubre, España volvería a tener un papel protagonista en la crisis del ébola: una auxiliar de enfermería que había atendido al misionero García Viejo, Teresa Romero, se convertiría en la primera persona contagiada de ébola fuera de África. Finalmente, el 20 de octubre los análisis demostraron que Romero había superado el ébola y el 5 de noviembre recibió el alta.

ES NECESARIO RECONSTRUIR EL SISTEMA DE SALUD

Dotta ha asegurado que uno de las principales preocupaciones es la “vuelta a la normalidad”, tanto en el sentido económico, con la recuperación del comercio y la industria, como en el sentido sanitario, con la reconstrucción de un sistema de salud que ha quedado “completamente inoperativo”.

Por su parte, el presidente de MSF España, José Antonio Bastos, ha señalado en una entrevista a Europa Press que es muy importante “adaptar los procedimientos de asistencia médica a situaciones de desplazamiento de población”, donde no hay un contacto continuo con las personas que requieren atención.

Otra de las tareas a realizar es recuperar la fe de la población en su sistema de salud: la gente tiene “cierto miedo”, ya que los hospitales, en un momento dado, fueron focos de contagio, ha explicado Encinas.

Finalmente, Dotta ha reclamado “un plan de emergencia de salud pública para reconstruir el sistema de salud y para actuar rápidamente sobre la morbimortalidad que ha generado la emergencia de ébola” como una de las tareas que debe llevar a cabo la comunidad internacional.

UNA VACUNA EXPERIMENTAL MUY PROMETEDORA

La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó en octubre del pasado año de la existencia de dos vacunas experimentales frente al ébola, cAd3-ZEBOV y rVSV-ZEBOV. El pasado julio se comprobó que la vacuna rVSV-ZEBOV consiguió dar una protección del cien por cien frente al ébola en más de 4.000 personas durante diez días. Sierra Leona comenzó a utilizar esta vacuna experimental con los contactos de una mujer que había fallecido por el virus del ébola.

Encinas ha señalado que, a pesar de estos avances, es imposible “vacunar a una población a ciegas de una cepa, cuando existen cuatro diferentes en la enfermedad del ébola. Todavía queda mucho por hacer en términos de investigación”.

Sin embargo, sí que existen colectivos de riesgo, como médicos, enfermeros, otros trabajadores de hospitales o miembros de la comunidad que están en contacto con la enfermedad o con los cuerpos de los fallecidos que requieren ser vacunados y “tener acceso a este tipo de medidas de prevención”, ha explicado Encinas.




La OMS declara el fin de la epidemia de ébola en Liberia

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dado por terminada este sábado la epidemia de ébola en Liberia al no haber detectado casos en los últimos 42 días, el tiempo que dura la cuarentena por la enfermedad.

“Hoy, 9 de mayo de 2015, la OMS declara a Liberia libre transmisión del virus del Ébola. Han pasado 42 días desde el 28 de marzo de 2015, fecha del entierro del último enfermo confirmado en laboratorio. El brote en Liberia de la enfermedad del virus del Ébola ha acabado”, explica la organización sanitaria mundial en un comunicado.

Ninguna de las 332 personas que pudieron mantener contacto con la última infectada, pero en este periodo ninguna de ellas ha dado síntomas de padecer la enfermedad. Sin embargo, las autoridades se mantienen alerta y en los laboratorios del país realizaban en abril unos 300 análisis por semana, todos ellos negativos.

La OMS considera un “logro monumental” la interrupción de los contagios “en el país en el que más ha habido más muertos y el brote más grande, prolongado y complejo” desde que se detectó por primera vez el virus, en 1976. En ese sentido, recuerda que en el momento álgido del brote, en septiembre y agosto de 2014, se detectaban entre 300 y 400 nuevos casos por semana en el país.

“En esos dos meses, la capital, Monrovia, fue escenario de algunas de las escenas más trágicas del brote que ha afectado al África occidental: puertas de centros de atención cerradas por la excesiva afluencia, pacientes muriendo en el suelo de los hospitales y cadáveres que tardaban días en ser recogidos”, destaca la OMS.

Entonces se cancelaron vuelos, había escasez de combustible y alimentos y se cerraron colegios, negocios, fronteras, mercados y la mayoría de las instalaciones sanitarias.

“Hay que homenajear al Gobierno al pueblo liberiano por su inquebrantable valor y su determinación para derrotar al ébola. Médicos y enfermeros siguieron tratando a los pacientes, incluso cuando no había protecciones profilácticas (…). En total, fueron infectados 375 trabajadores sanitarios, de los cuales 189 murieron”, subraya la OMS. La organización también destaca el trabajo de los voluntarios y las aportaciones de la comunidad internacional.

Según datos de la OMS, más de 11.000 personas han muerto de ébola en Liberia, Guinea y Sierra Leona desde el comienzo del brote en diciembre de 2013. Casi la mitad de estas muertes se han producido en Liberia, donde el brote alcanzó su peor momento entre agosto y octubre.

Además, continúa habiendo casos en Guinea y Sierra Leona, lo que genera un alto riesgo de que los infectados puedan cruzar la frontera hacia Liberia utilizando las “porosas” fronteras de la región.

“El Gobierno es plenamente consciente de la necesidad de seguir en alerta y tiene la experiencia, capacidad y apoyo de la comunidad internacional”, señala la OMS, que mantendrá además a personal hasta finales de año en este país para seguir con la vigilancia.




Ingresa un cooperante de una ONG en el Carlos III por posible contagio de ébola

Un cooperante de una ONG ha ingresado a primera hora de la tarde de este martes en el Hospital La Paz-Carlos III en observación para descartar un posible contagio por el virus del ébola, según ha informado el citado centro sanitario.

El cooperante llegó a Madrid el pasado lunes procedente de África, donde había estado en Liberia y Sierra Leona, e inició la sintomatología un día siguiente.

Esta persona ingresó en el Hospital Carlos III a las 16.20 horas de este miércoles como caso en investigación. Según el parte facilitado por el centro sanitario, se encuentra estable y con buen estado general.

El cooperante permanece ingresado en una de las tres habitaciones nuevas habilitadas en el ala Este del centro hospitalario. En las próximas horas se le harán las pruebas necesarias para su estudio y, según La Paz, no se facilitará más información salvo que se produzca algún cambio significativo en su estado clínico.

La sexta planta del Hospital Carlos III fue objeto a finales de 2014 de obras de mejora y ampliación de las esclusas tras los casos de los misioneros Miguel Pajares y Manuel García Viejo y de la auxiliar de enfermería Teresa Romero.

En total, desde el primer caso en agosto de 2014, el Hospital Carlos III ha prestado asistencia especializada en las instalaciones de la planta sexta a 13 personas, tres fueron casos confirmados y otros diez casos en investigación.

El dispositivo para pacientes con sospecha o confirmación de EVE cuenta ya con tres habitaciones y un laboratorio satélite con presión negativa y esclusas de mayor tamaño así como con cámaras de seguimiento tanto en la habitación como en la propia esclusa.




Ingresa un cooperante de una ONG en el Carlos III por posible contagio de ébola

Un cooperante de una ONG ha ingresado a primera hora de la tarde de este martes en el Hospital La Paz-Carlos III en observación para descartar un posible contagio por el virus del ébola, según ha informado el citado centro sanitario.

El cooperante llegó a Madrid el pasado lunes procedente de África, donde había estado en Liberia y Sierra Leona, e inició la sintomatología un día siguiente.

Esta persona ingresó en el Hospital Carlos III a las 16.20 horas de este miércoles como caso en investigación. Según el parte facilitado por el centro sanitario, se encuentra estable y con buen estado general.

El cooperante permanece ingresado en una de las tres habitaciones nuevas habilitadas en el ala Este del centro hospitalario. En las próximas horas se le harán las pruebas necesarias para su estudio y, según La Paz, no se facilitará más información salvo que se produzca algún cambio significativo en su estado clínico.

La sexta planta del Hospital Carlos III fue objeto a finales de 2014 de obras de mejora y ampliación de las esclusas tras los casos de los misioneros Miguel Pajares y Manuel García Viejo y de la auxiliar de enfermería Teresa Romero.

En total, desde el primer caso en agosto de 2014, el Hospital Carlos III ha prestado asistencia especializada en las instalaciones de la planta sexta a 13 personas, tres fueron casos confirmados y otros diez casos en investigación.

El dispositivo para pacientes con sospecha o confirmación de EVE cuenta ya con tres habitaciones y un laboratorio satélite con presión negativa y esclusas de mayor tamaño así como con cámaras de seguimiento tanto en la habitación como en la propia esclusa.




Uno de cada cinco contagiados de ébola es un niño, según UNICEF

El 20 por ciento de los casos de ébola que se han registrado hasta el momento en Guinea, Liberia y Sierra Leona son niños, según el último informe publicado este martes por el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF), en el que llama a proteger a esos niños y sus comunidades con el fin de acabar con esta enfermedad.

“El brote no habrá sido eliminado hasta que lleguemos a cero casos, y para eso debemos rastrear y vigilar cada uno de ellos. No podemos permitirnos bajar la guardia”, ha advertido la Coordinadora Mundial de UNICEF para la Emergencia del Ébola, Barbara Bentein, en un comunicado.

“Al mismo tiempo, es necesario que se restablezcan los servicios básicos de manera segura y responsable, empleando para ello los logros obtenidos durante la respuesta”, ha añadido.

El informe de UNICEF analiza “el dramático impacto” que el ébola ha tenido en los niños, ya que el virus ha golpeado algunas de las comunidades más vulnerables en algunos de los países más vulnerables del mundo.

De las más de 24.000 personas contagiadas, unas 5.000 han sido niños, y más de 16.000 menores han perdido a uno de sus progenitores, a ambos o a su cuidador principal, precisa la agencia de la ONU, subrayando que el ébola ha supuesto “una experiencia aterradora” para muchos de los nueve millones de niños que viven en las zonas afectadas, ya que han sido testigos de muerte y sufrimiento que no alcanzan a comprender.

Por otro lado, resalta el papel principal que desempeñan las comunidades con respecto a la respuesta y las alentadoras tendencias en materia de comportamientos seguros.

Así, por ejemplo, una encuesta que se llevó a cabo en Liberia indicó que el 72 por ciento de los entrevistados cree que cualquier persona con síntomas de ébola obtendría mejores cuidados en un centro de tratamiento que en su hogar, lo cual es significativo porque muchos rehuían esos centros, de modo que las víctimas del ébola se quedaban en casa y propagaban la infección en la comunidad.

De forma simultánea con las actividades de respuesta al ébola, UNICEF y sus aliados han inmunizado a miles de niños contra otras enfermedades mortales, como el sarampión; han fortalecido los servicios de atención primaria de la salud; y han ayudado a reducir al mínimo el riesgo de infecciones de ébola que podrían haber ocurrido al reanudarse las clases tras el cierre de las escuelas, que mantuvo a unos cinco millones de niños fuera de las aulas durante varios meses.

MEJORAR ATENCIÓN SANITARIA PARA EL ÉBOLA

Por otra parte, UNICEF incide en que invertir en la mejora de los sistemas de atención de la salud en los países afectados por el ébola servirá para combatir también otras enfermedades, como el sarampión, la neumonía y la diarrea, que figuran entre las principales causas de mortalidad infantil.

Por último, el informe afirma que la planificación de la recuperación a largo plazo debe basarse en los logros cosechados durante las respuestas, con miras a reconstruir mejor y afrontar las desigualdades históricas.




Uno de cada cinco contagiados de ébola es un niño, según UNICEF

El 20 por ciento de los casos de ébola que se han registrado hasta el momento en Guinea, Liberia y Sierra Leona son niños, según el último informe publicado este martes por el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF), en el que llama a proteger a esos niños y sus comunidades con el fin de acabar con esta enfermedad.

“El brote no habrá sido eliminado hasta que lleguemos a cero casos, y para eso debemos rastrear y vigilar cada uno de ellos. No podemos permitirnos bajar la guardia”, ha advertido la Coordinadora Mundial de UNICEF para la Emergencia del Ébola, Barbara Bentein, en un comunicado.

“Al mismo tiempo, es necesario que se restablezcan los servicios básicos de manera segura y responsable, empleando para ello los logros obtenidos durante la respuesta”, ha añadido.

El informe de UNICEF analiza “el dramático impacto” que el ébola ha tenido en los niños, ya que el virus ha golpeado algunas de las comunidades más vulnerables en algunos de los países más vulnerables del mundo.

De las más de 24.000 personas contagiadas, unas 5.000 han sido niños, y más de 16.000 menores han perdido a uno de sus progenitores, a ambos o a su cuidador principal, precisa la agencia de la ONU, subrayando que el ébola ha supuesto “una experiencia aterradora” para muchos de los nueve millones de niños que viven en las zonas afectadas, ya que han sido testigos de muerte y sufrimiento que no alcanzan a comprender.

Por otro lado, resalta el papel principal que desempeñan las comunidades con respecto a la respuesta y las alentadoras tendencias en materia de comportamientos seguros.

Así, por ejemplo, una encuesta que se llevó a cabo en Liberia indicó que el 72 por ciento de los entrevistados cree que cualquier persona con síntomas de ébola obtendría mejores cuidados en un centro de tratamiento que en su hogar, lo cual es significativo porque muchos rehuían esos centros, de modo que las víctimas del ébola se quedaban en casa y propagaban la infección en la comunidad.

De forma simultánea con las actividades de respuesta al ébola, UNICEF y sus aliados han inmunizado a miles de niños contra otras enfermedades mortales, como el sarampión; han fortalecido los servicios de atención primaria de la salud; y han ayudado a reducir al mínimo el riesgo de infecciones de ébola que podrían haber ocurrido al reanudarse las clases tras el cierre de las escuelas, que mantuvo a unos cinco millones de niños fuera de las aulas durante varios meses.

MEJORAR ATENCIÓN SANITARIA PARA EL ÉBOLA

Por otra parte, UNICEF incide en que invertir en la mejora de los sistemas de atención de la salud en los países afectados por el ébola servirá para combatir también otras enfermedades, como el sarampión, la neumonía y la diarrea, que figuran entre las principales causas de mortalidad infantil.

Por último, el informe afirma que la planificación de la recuperación a largo plazo debe basarse en los logros cosechados durante las respuestas, con miras a reconstruir mejor y afrontar las desigualdades históricas.