Martes, 17 enero, 2017

Sudar por sí solo no adelgaza

También hay que tener en cuenta que no todas las personas sudan de la misma manera y, por tanto, el proceso de educación del cuerpo es una variable a considerar

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Sudar por sí solo no adelgaza, a pesar de que en los últimos tiempo hayan proliferado técnicas que provocan una profusa sudoración para, supuestamente, facilitar un “veloz” adelgazamiento, según ha asegurado la directora de la Unidad de Nutrición de la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB), Carolina Muro.

“Muchas personas piensan de manera errónea que la batalla contra la báscula pasa por acabar empapados en sudor tras practicar algún tipo de ejercicio. Combinar una alimentación equilibrada, variada y moderada, con la actividad física es la ecuación para permitirnos dejar esos kilos de más de una manera saludable”, ha advertido, con motivo de la campaña ‘Licencia para comer’, enfocada a acabar con falsos mitos arraigados en la población sobre determinados alimentos y que cuenta además con un espacio propio en Radio 5 Todo Noticias de RNE.

En este sentido, Muro ha asegurado que tanto la actividad física, como el deporte son muy positivos, siempre y cuando se realicen con moderación y adaptándolos a la capacidad física de cada uno. Y es que, prosigue, perder peso es una tarea que siempre debe realizarse bajo la supervisión de un profesional sanitario.

“Al sudar lo que perdemos es agua corporal, que es fundamental para la termorregulación, para que nuestro organismo no se caliente en exceso. Para adelgazar lo que necesitamos es perder grasa, pero para ello debemos huir de técnicas tan peligrosas como llevar mucha ropa o incluso cubrirnos de plástico para favorecer la sudoración, creyendo de forma errónea que con eso vamos a adelgazar”, ha apostillado la catedrática de Nutrición Deportiva y Fisiología del ejercicio y directora del grupo de investigación Imfine de la Universidad Politécnica de Madrid, Marcela González Gross.

EL SUDOR DEPENDE DEL COMPONENTE GENÉTICO Y EL ADQUIRIDO

También hay que tener en cuenta que no todas las personas sudan de la misma manera y, por tanto, el proceso de educación del cuerpo es una variable a considerar. “Hay que diferenciar dos componentes: uno genético correspondiente al número de glándulas sudoríparas que varía de una persona a otra, cuántas más glándulas se tienen, más se suda. Luego hay un componente adquirido con el entrenamiento que conduce a una optimización de la sudoración, lo que quiere decir que cuanto más se haya entrenado, antes se comienza a sudar y además hace que varíe la composición del sudor y éste sea menos concentrado”, ha señalado González Gross.

La energía del cuerpo se nutre principalmente de los hidratos de carbono, de las grasas o de las proteínas y el secreto para adelgazar reside en reducir la grasa corporal. Así, Muro ha aconsejado que la cantidad de energía que se ingiera sea menor de la que se gasta, para lo cual es importante que cada persona busque la actividad física más adecuada para ella.

Finalmente, la catedrática ha aconsejado un ejercicio de tipo aeróbico a una intensidad media, que sin ser extenuante provoque que el corazón lata más deprisa y por lo tanto una sudoración moderada. Y es que, este ejercicio favorece la utilización de las grasas para obtener la energía. “Buenos ejemplos serían andar a una intensidad de 100 pasos el minuto, correr, bailar o esquiar. También hay un pequeño gasto post-esfuerzo tanto en el ejercicio aeróbico como en el de fuerza, que es para que el organismo vuelva a su estado natural o su estado de partida”, ha zanjado.

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