Sábado, 19 Agosto, 2017

            

Se rompió el Silencio | Vídeo

La salida del Cristo de la Misericordia vivió una escena de gritos bochornosa en la que el respeto brilló por su ausencia, todo ello provocado por un tapón formado al no abrirse la cancela de San Pedro y permitir la entrada a la prensa

Accidentada salida del Silencio | Foto: Román Callejón
Román Callejón | @RomanCallejon


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A las 00:00 horas de cada Viernes Santo se apagan las luces de la Carrera del Darro para dar paso a la salida del Cristo de la Misericordia. Se trata, sin duda, de un momento espectacular tanto para creyentes como para turistas.

Y es que contemplar por la calle al Cristo de Mora, con la Alhambra de fondo, es algo que no está al alcance de muchos lugares ni de mucha gente. Es por ello que centenares de personas guardan sitio durante horas para ocupar un lugar destacado que les permita visionar esta estampa con el menor número de obstáculos posibles.

Siempre está el rezagado de turno que llega a última hora y se coloca en las primeras filas como el que no quiere la cosa, pero en el caso de esta Madrugada del 2017 ha sido bien diferente.

La hermandad del Silencio, a diferencia de otros años, no ha abierto el cancel de la iglesia de San Pedro para que los medios pudieran acceder al patio del templo y realizar desde allí sus correspondientes coberturas, bien fotográfica, bien videográfica o bien radiofónica.

De esta manera, todo periodista, camarógrafo o fotógrafo que llegaba hasta la verja de la iglesia no tenía más remedio que quedarse delante de la misma con el fin de obtener su testimonio gráfico, imprescindible para dar una buena cobertura a la Semana Santa de Granada y a todas las hermandades y cofradías por igual.

Con más de una decena de personas, acreditadas tanto por Federación de Cofradías como por el Ayuntamiento de Granada para poder realizar su labor de difusión de información, esperando delante del cancel sin saber bien qué hacer, llegaron las 00.00 horas y las luces se apagaron, con lo que cada uno pilló el sitio que pudo.

Esta maniobra, obviamente, agravió a quienes allí esperaban, a quienes desde este medio queremos pedir disculpas por las molestias causadas, pero era muy difícil decidir en cuestión de segundo qué decisión tomar para conseguir el material gráfico sin tener un lugar habilitado específicamente para prensa con tal fin.

Huelga decir que cada hermandad es soberana de su templo y de su cortejo y que puede proceder en los mismos como mejor crea que conviene para su cofradía, pero precisamente la palabra ‘hermandad’ perdió todo su significado cuando no se tiene la deferencia de comunicar a los medios de esta nueva manera de proceder, más que nada por evitar este tipo de situaciones.

En un momento tan solemne e íntimo como la salida del Señor del Silencio, las voces y los improperios sonaron más fuerte que nunca. No hubo respeto de nadie para nadie. No hubo comprensión de nadie para nadie. Esto desembocó en gritos y palabras mal sonantes, de las que la más repetida fue “¡qué falta de respeto!”, sumada a la expresión “¡qué poca vergüenza!”. Tristemente nadie fue más que nadie, por entorpecer a los allí presentes, pero es que tampoco nadie fue menos que nadie, por romper el Silencio aunque fuera con la intención de reivindicarse y de hacer callar a los demás.

Sería muy fácil dejarse llevar por el momento y por el nerviosismo y culpar a alguien de lo ocurrido, pero también sería totalmente absurdo hacerlo, porque finalmente quien perdemos somos todos. La ruptura de ese Silencio perjudicó a quien allí tenía que trabajar, a quien allí tenía que procesionar, a quien allí tenía su fe puesta y a quien allí asistió para ver un acontecimiento sublime, cargado de religión y de espiritualidad, pero también de belleza y arte.

Y es que no hay nada mejor que remar todos, desde el primero hasta el último de los actores mencionados en estas líneas, en la misma dirección para evitar que se vuelvan a producir escenas como las que muestra este vídeo. El audio habla por sí solo.

Si no puedes ver el vídeo, pincha aquí

Comments

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  1. La verdad es que este año no fui a ver salir el silencio. Me da peno el folklore, la ‘bulla’ q se lia en su salida. Pense lo veo por la television y le rezo ahi, en el silencio de mi cuarto de estar, en intimidad con El…Que sorpresa descubrir que no se televisaba,una pena, la verdad.

  2. Se veia venir el espectaculo.
    La “priostia” que nunca existio en esta hermamdad mando salir de la iglesia de Salvador el dia de la bajada del Cristo, a todos los hermanos excepto la directiva y la llamada Priostia que al parecer lidera P.B.N., que ya dio dias de gloria en epocas pasadas.
    PBN deja tranquilo al Silencio y vuelvete a tus origenes cofrades

  3. Me parece flipante esto con Don Enrique no pasaba q vergüenza me da ni un respeto ha el santísimo cristo de la misericordia