Domingo, 16 de Diciembre de 2018

            

Se enfrenta a 17 años de prisión por matar a su compañero de piso

Un jurado popular enjuiciará este lunes a un hombre que usó dos cuchillos de cocina con los que supuestamente mató al inquilino con el que convivía

Imagen ilustrativa de unos edificios de la zona Norte de Granada | Archivo GD
EP


image_print

Un jurado popular enjuiciará en la Sección Primera de la Audiencia de Granada desde este lunes y hasta el próximo jueves 4 a un hombre de 56 años para el que la Fiscalía pide 17 años de prisión acusado de matar a puñaladas con dos cuchillos de cocina a su compañero de piso en una disputa en el domicilio que compartían en la zona norte de Granada capital, en la que empezó dándole puñetazos y le rompió un taburete en la cabeza, tras lo que siguió golpeándole en el suelo antes de acabar con su vida en su dormitorio.

Los hechos serían constitutivos de un supuesto delito de asesinato, en el que concurre la atenuante de confesión, según hace constar el Ministerio Público en su escrito de conclusiones provisionales, al que ha tenido acceso Europa Press.

El acusado tenía alquilada una habitación a su víctima, “con quien solía tener frecuentes disputas por la presunta afición” a la bebida de este último. El día 22 de julio de 2017, sobre las 21,00 horas, iniciaron en el pasillo una discusión acerca de los motivos que habían llevado a otro inquilino a abandonar la casa.

En el dormitorio de la víctima, el acusado habría comenzado a darle puñetazos en la cara, “rompiéndole a continuación un taburete en la cabeza, lo que provocó su caída al suelo, donde lo siguió golpeando al tiempo que le decía yo te mato”, según relata el fiscal.

Entonces cogió de la cocina dos cuchillos de 21 y 23,5 centímetros de largo, y volvió al dormitorio, donde “le apuñaló reiteradamente hasta causarle la muerte”. Le practicó supuestamente heridas mortales en cuello –de 14 centímetros de longitud, seccionándole la tráquea–, tórax y abdomen. También lo dañó en cabeza, extremidades y mano derecha con decenas de cortes que el fiscal considera que le ocasionó “con la intención de aumentar el dolor de la víctima, que aún se encontraba viva y consciente”.

Hace constar el fiscal que el acusado “sufría una esquizofrenia residual que no alteró su capacidad” para reconocer lo que estaba haciendo, y que “confesó espontáneamente” cuando se presentaron en el piso los agentes policiales.

Está, además, privado de libertad desde ese día, cuando particulares alertaron de una fuerte riña en un domicilio ubicado en los alrededores de la estación de autobuses de Granada. Una llamada posterior informó de que los gritos habían cesado y no se observaba nada, según detalló entonces en un comunicado la Policía Nacional.

La intervención fue llevada a cabo por una dotación del Grupo de Atención al Ciudadano de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana y se hizo cargo de la investigación el Grupo de Homicidios, en colaboración con la Brigada Provincial de Policía Científica, todas ellas de Granada.


Comments

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  1. Joder macho siempre pone la foto de los mismos blokes y no tienen nada que ver no siquiera los vecinos que vivimos en el nos enteramos de esa noticia pongan los edificios que son cojones que luego hay confuciones 😡😡😡😡😡😡😡😡