Miércoles, 26 Julio, 2017

            

Santa Adela: el génesis del Zaidín en su momento más importante

La primera piedra de lo que hoy se conoce como Santa Adela se puso en mitad de la vega, a medio camino de los ríos Genil y Monachil. Corría el año 1956 y apenas comenzaba a construirse el Zaidín | Hoy, casi 60 años después, el que fuera uno de los primeros núcleos de viviendas del barrio más poblado de Granada afronta sus meses más decisivos.



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Suena el fluir de ese río de cemento llamado Avenida Dílar. Arrastra motos, coches y alguna que otra bicicleta. De norte a sur, su cauce se encuentra poblado de comercios, unos más humildes que otros pero que, al fin y al cabo, dan para vivir a esos vecinos que hacen vida en su barrio, que es el Zaidín. Al sur del Genil se arremolinan alrededor de 45.000 almas tan heterogéneas como la propia fisonomía del barrio, del distrito, propiamente dicho.

Sigue el Dílar, que se arrastra por calle Palencia y deja atrás la Avenida Don Bosco para llegar finalmente a las puertas de Santa Adela, en la pequeña calle Bailén. El nombre no es casual, al menos para sus vecinos, que llevan una década de lucha, de guerra de guerrillas con el Ayuntamiento de Granada para conseguir unas viviendas que no les calen los huesos. Esta es la historia de un barrio con con 58 años y muchos, demasiados achaques.

SAEDÍN

Apenas una década después de la Guerra Civil, Granada se encuentra con una acuciante necesidad de dar alojo digno a numerosos de sus vecinos. No era para menos: 5.500 viviendas  constituían un “hábitat troglodita” para demasiadas personas. Así lo asegura el Plan Especial de Reforme Interior que en diciembre de 2003 presenta el Ayuntamiento de Granada y que contextualiza la actuación en el barrio de Santa Adela. Son los años 50 y comienza la expansión de la capital allende del río Genil, en la zona de la Vega conocida por los nazaríes como Saedín: “brazo del agua”.

Así, a tres kilómetros de la ciudad consolidada y alrededor de lo que hoy se conoce como la Plaza de las Palomas -antigua plaza del Generalísimo- comenzaron a proliferar en el año 1953 algo más de 300 viviendas. La segunda fase del Zaidín se enroscaría alrededor de la Plaza de Federíco Mayo: se construyeron 400 viviendas en el 55′. Y así hasta que en el año 1956 se puso la primera piedra de Santa Adela en el margen izquierdo del entonces Camino de Dílar. Ahí se proyectaron unas 750 viviendas unifamiliares. De esta manera, el barrio fue tomando forma hasta que en 1956 un terremoto que afectó especialmente al Albaicín y las cuevas del Barranco del Abogado y Sacromonte obligó a realojar a numerosos granadinos en el nuevo barrio del sur de la capital. Sería el punto de inflexión para Santa Adela, que vería crecer 500 nuevas viviendas de Tipo Social con unas calidades que, sesenta años después, se han demostrado insuficientes.

PASA EL TIEMPO, PASA LA VIDA…

…Y aquellos jóvenes que llegaron Santa Adela fueron viendo cómo sus viviendas de toda la vida les comenzaban a fallar: surgían grietas por aquí, humedades por allá… y el barrio comenzaba a quedarse atrás en cuanto a equipamiento, zonas verdes e incluso nuevos vecinos, que ahora preferían irse a zonas más modernas del Zaidín.

A comienzos del nuevo siglo, Santa Adela era ya una una zona moribunda que daba quebraderos de cabeza y alegrías de manera indistinta. Consciente de ello, el Ayuntamiento de Granada se puso manos a la obra para intentar revertir una situación que comenzaba a afectar incluso a la salud de algunos de sus vecinos: las humedades no ayudaban a mejorar los ‘achaques’ de una población mayoritariamente envejecida. De este modo, en diciembre de 2003 se redacta el Plan Especial del barrio que contemplaba tanto el derribo de numerosas viviendas como la rehabilitación de otras tantas. Tras esto, al año siguiente se iniciarían las construcciones de la primera fase que comprendían nuevas viviendas entre la calle Bernarda Alba y Cataluña. Había comenzado el realojo de unos vecinos que ya no podían más y que en 2007 estrenaron 149 viviendas nuevas. “Pero al segundo año ya había humedades”. Así lo asegura Maricarmen, una vecina de Santa Adela que todavía espera su vivienda y que asegura que la primera fase tampoco se hizo de la mejor manera.

Precisamente por eso los habitantes de la zona se movilizaron para que la segunda fase se hiciera con todas las garantías: “los vecinos exigimos una comisión de vigilancia para que no se repitieran los errores de la primera fase”. Lo dice mientras pasea, entre sol y sombra, por entre los nuevos bloques de viviendas que ya tienen un aspecto propio del siglo XXI. Pero es al final de la calle Cataluña donde Maricarmen se para, para observar un solar vacío en el que surgirá una comisaría y un pequeño parque. Eso esperan ella y el resto de vecinos que la acompañan. Ellos también anhelan otro hogar.

COMIENZAN LAS REIVINDICACIONES

El 15 de septiembre de 2008 quebró, al otro lado del mundo, la compañía Lehman Brothers. Estalló la crisis. Reventó el ladrillo y las fases tercera, cuarta y quinta de Santa Adela se sumieron en un profundo letargo que todavía está por terminar. Lo comenta Josefa, una vecina ya mayor que recuerda con tristeza: “nos dijeron que no hiciéramos arreglos en las casas, que no merecía la pena porque nos iban a realojar enseguida”. Corría el año 2008 y comenzaba una larga espera que se ha venido enrareciendo con el pasar de los meses. De las buenas palabras de unos y otros se pasó a los actos reivindicativos que han llevado a los vecinos de Santa Adela a la Plaza del Carmen un día sí  y otro no durante estos últimos seis años.

Se llegaron a dar capítulos como el desalojo de los vecinos de Santa Adela del pleno en el que se aprobó el reimpulso de un plan para el barrio

O la invasión zombie como acto de presión y que consiguió atraer la atención incluso de los medios nacionales.

santa adela

UNA NUEVA OPORTUNIDAD PARA EL BARRIO

La enquistada polémica entre Junta de Andalucía, Ayuntamiento de Granada y vecinos del barrio tomó un nuevo rumbo el 1 de julio. En esta reciente fecha se reunieron “por fin”, las diferentes partes en conflicto para buscarle una salida a las fases que todavía quedan pendientes.  En una mesa y sin intermediarios de por medio, se vieron finalmente las caras la concejal de Urbanismo, Isabel Nieto, el delegado de Fomento, Manuel Morales, el presidente de la Asociación de Vecinos del Zaidín, Antonio Ruiz y vecinos del barrio de Santa Adela. Y llegó el acuerdo para ver de qué manera se podía beneficiar la ciudad de un plan del Gobierno central destinado a la regeneración de barrios enteros.

Ahora queda una reunión a final de mes para ver cómo y cuando comienzan los trabajos para hacer realidad esas fases que quedan pendientes, las que mantienen en vilo al centenares de vecinos del barrio que claman por una solución.

 

Comments

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  1. Gracias por como as descrito en tampoco la siyuacion que esta viviendo el barrio de Santa Adela
    En horabuena por tu articulo