Martes, 28 Marzo, 2017

Sanidad avanza que a mediados de año se aprobarán nuevos fármacos para la hepatitis C

Expertos recogen en un libro propuestas para que la innovación sea compatible con la sostenibilidad del SNS

Imagen de una protesta demandando fármacos para la hepatitis C | Autor: E.P
E.P


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El subdirector general de Farmacia y Productos Sanitarios del Ministerio de Sanidad, Carlos Lens, ha avanzado que a mediados de año se espera la aprobación de una nueva generación de medicamentos para la hepatitis C pero le corresponderá al nuevo Gobierno decidir cómo se garantiza su financiación y se compagina con la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS)

Durante la presentación del libro ‘Innovación y Solvencia: cara y cruz de la sostenibilidad del sistema sanitario español’, de la Fundación Gaspar Casal en colaboración con Celgene, Lens ha destacado que el Ministerio está “trabajando en la siguiente generación de fármacos” para la hepatitis C para incorporarlos al arsenal terapéutico “de aquí a pocos meses”, después de que con los fármacos aprobados el año pasado se hayan podido ya tratar a más de 40.000 pacientes.

Todavía están pendientes de su aprobación por la Agencia Europea del Medicamento (EMA, en sus siglas en inglés), pero cuando reciban el visto bueno en España, según Lens, deberán buscarse “otros mimbres para contribuir a la sostenibilidad”, al igual que se hizo con los actuales, negociando con las compañías farmacéuticas una serie de mecanismos para abaratar su coste como fórmulas de riesgo compartido o un techo de gasto.

Lo que ha supuesto un aumento del gasto farmacéutico de los hospitales públicos de un 25 por ciento en el último año, según los últimos datos publicados por el Ministerio de Hacienda. En este caso, no obstante, el subdirector de Farmacia ha precisado que “hay una investidura en marcha” que podría derivar en un nuevo Gobierno la próxima semana, y será quien deba decidir cómo se financian.

“Y si la investidura no sale, habrá que ponerse a trabajar, hay cosas que no pueden esperar más tiempo”, ha reconocido Lens, citando también otros puntos como la nueva orden de precios de referencia, la aprobación de nuevos medicamentos o la tramitación del Real Decreto de precios y financiación de los medicamentos, que también quieren dejar al nuevo Gobierno con el dictamen del Consejo de Estado.

Este representante del Ministerio de Sanidad ha reconocido también el esfuerzo que ha hecho España en el último año al incorporar a la financiación pública estos medicamentos innovadores que, de momento, “están teniendo buenos resultados en respuesta viral sostenida”.

“Ningún país del mundo se ha metido en una cosa como ésta y España lo ha hecho, a un coste muy elevado por paciente pero infinitamente inferior a lo que se está pagando en otros países”, ha defendido Lens.

No obstante, este experto reconoce la hepatitis C “no es un buen ejemplo” porque “pocas veces en innovación aparece una nueva generación de fármacos que cambia tanto la respuesta de una enfermedad”.

PRIORIZAR LA INNOVACIÓN MÁS RELEVANTE

“Lo normal es que la cadencia de las incorporaciones sea más lenta”, ha reconocido Lens, que por ello propone distinguir entre una innovación repetitiva y otra contributiva que es la que a su juicio “hay que premiar hasta donde se pueda” reasignando recursos de otras partidas.

“Debemos decidir qué innovación es realmente revelante y cuál no necesitamos”, ha defendido Lens, recordando que “no siempre todo lo nuevo es lo mejor”.

En ello ha coincidido Juan del Llano, director de la Fundación Gaspar Casal, que reconoce que el sistema sanitario en España está “muy tensionado” y necesita “coraje político” para poner en marcha las reformas necesarias para facilitar la implantación de un proceso de priorización de la innovación.

UN COPAGO EN LA DECLARACIÓN DE LA RENTA

Otro de los autores del libro, el catedrático de Economía Guillem López-Casanovas, de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, apuesta por un SNS “solvente” que sea “flexible y abierto”. Para ello, propone un copago que se aplique en la declaración de la renta y se sume a la base imponible de cada trabajador en función del uso que se haga de determinados servicios.

“Hay que llevar el copago a la renta y no la renta al copago”, ha defendido este experto, que ve esta medida más razonable que la de aplicar los copagos “en el momento del acceso a los servicios”, ya que así se evitaría estigmatizar a la población y permite discriminar lo gravado o deducido según efectividad y de modo progresivo.

Además, a primeros de año cada ciudadano recibiría un listado con todos los servicios que ha utilizado y el coste de cada uno, lo que también tendría un “valor pedagógico claro” de para qué sirven los impuestos que se pagan.

Por su parte, el vicepresidente de Celgene España y Portugal, Jordi Martí, ha defendido que la innovación “debe demostrar el valor que aporta” y por ello se deben medir diferentes indicadores que permitan “verlo como una inversión y no como un gasto”.

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