Viernes, 20 Octubre, 2017

            

Samuel Gómez, encargado de la tecnificación del Covirán Granada: “El aprendizaje es más rápido cuando los jugadores saben utilizar el cuerpo”

‘Samu’ ha sido clave en la formación de jugadores como Germán Martínez, Alberto Pérez y Marcos Vigo

Foto: Gabinete
Gabinete


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Decidió dar un paso al lado después de varios años al frente de una generación repleta de éxitos a nivel provincial, andaluz y con varias participaciones en campeonatos nacionales. Samuel Gómez ‘Samu’ ha sido clave en la formación de jugadores como Germán Martínez, Alberto Pérez y Marcos Vigo, entre otros. Además, como ayudante de Pablo Pin fue campeón de Andalucía con jugadores como Luis López o Javi Hernández. Después de brillar en el último Campeonato de España júnior y tutear a canteras como las de Zaragoza, Madrid y Barça, el granadino ha dejado el banquillo rojinegro para realizar otra tarea igual de importante. Samu ahora es el encargado de dirigir los entrenamientos de tecnificación con los jugadores de las categorías inferiores de la Fundación CB Granada.

¿EN QUÉ CONSISTE LA TECNIFICACIÓN?

Consiste en ampliar, tanto el número de sesiones, como la variedad en el tipo de trabajo para aumentar el ámbito de mejora de los jugadores del club. Hace unos años lo comenzó a hacer Pablo Pin con jugadores de distintos equipos y con la participación de algunos entrenadores de cantera. Hablé con él y decidimos recuperarlo para este año buscando que participase el mayor número de jugadores posibles, teniendo en cuenta que es algo difícil porque la tecnificación es muy específica y concreta. Con los medios que trabajamos podemos contar con grupos pequeños para controlarlos a todos. La idea es que llegase al mayor número de jugadores de todos los equipos y ampliar las sesiones, el tipo de trabajo y las habilidades técnicas de estos jugadores.

¿QUÉ ASPECTOS TRABAJA MÁS CON LOS JUGADORES?

Hacemos una sesión a la semana con tres grupos diferentes. Vienen chavales desde los 12 años hasta los seniors de primero. Intentamos trabajar de forma específica aspectos del juego, no tanto lectura de 1vs1 porque lo hacen en sus entrenamientos. Por un lado trabajamos el bote, por otro el tema del dribling, las paradas y las penetraciones y por otro lado el tiro. Dividimos la sesión en esas tres tareas.

¿INFLUYE LA EDAD EN EL ENTRENAMIENTO DE CADA JUGADOR?

Tiene que influir. La idea es intentar ser lo más específicos posibles dependiendo de la edad que tengan. Estando yo solo lo dificulta un poco más porque para poder controlar todos esos matices necesitas poner una atención muy alta en cada jugador. Por eso son grupos pequeños. Buscamos ámbitos de trabajo que sean aplicables a todos los jugadores en el sentido de que no hacemos distinciones entre bases, aleros y pívots. Es algo que no hacemos en el club nunca. Trabajamos habilidades universales y válidas para todos los jugadores, independientemente del juego y la edad. Lógicamente la edad nos obliga a ciertos matices de velocidad o la perfección con la que lo hacen. Con los más pequeños es más difícil y para eso estoy yo, para ser más lapso con ellos. Con los grandes soy más exigente.

¿DÓNDE PUEDE ENCONTRAR EL JUGADOR DE FORMA MÁS RÁPIDA LOS RESULTADOS?

Lo encuentra en todo. Cada sesión la intentamos hacer distinta porque el trabajo específico puede ser cansado. No hay contacto ni competición y tenemos que evitar la rutina. Aun así, como trabajamos con tres bloques y el nivel de exigencia y de trabajo es alto, ellos mismos se van dando cuenta de que los aspectos que hace dos semanas les costaba ejecutar, una semana y media después son conscientes de que saben hacerlo. A pesar de que los ejercicios son diferentes, siempre pasan por el mismo elemento técnico.

¿BUSCA LA PERFECCIÓN EN LA REALIZACIÓN DEL EJERCICIO?

Lo importante no es tanto que lo hagan, sino que sean conscientes de cómo deben usar el cuerpo para poder ejecutarlo. Cuando fallan tienen que saber por qué lo han hecho. Cuando ellos se dan cuenta de cómo tienen que utilizar el cuerpo, su aprendizaje es mucho más rápido. Ellos encuentran la mejoría hasta en el aspecto más sencillo del juego. En el arco, el bote, el movimiento de piernas, el acompañamiento del brazo izquierdo si son diestros, el dribling o la finalización. Cuando metemos algo nuevo en ese momento no se ve, pero dos semanas después sí. Nunca trabajamos con el mismo ejercicio para no crear monotonía, pero sí con otro ejercicio que tenga el mismo detalle técnico.

¿CUÁL ES LA MEJOR EDAD PARA COMENZAR?

La tecnificación se puede hacer a cualquier edad. Ojalá tuviéramos más medios y más entrenadores para poder meter más sesiones y más jugadores. Siempre entendiendo que los demás entrenadores lo tienen que hacer en sus equipos. Una vez que pasan a jugar a basket es cuando poco a poco se le debe introducir. Tenemos 3 niños de 12 años. Con ellos somos muy pacientes en determinados elementos de ese trabajo técnico porque su cuerpo todavía dificulta la realización en el sentido de que su masa muscular o flexibilidad les impide alcanzar un nivel de perfección. Cuando pasan a infantil o cadete el trabajo técnico exigente puede ser muy óptimo. Se puede hacer siempre, pero creo que con los más pequeños hay que matizar, aunque a partir de los 15 años se puede trabajar de forma más perfeccionista. Buscando el detalle e intentando conseguirlo. No es algo específico de una edad. Es válido para sénior de primer año y para chavales de 12 años.

¿NO HAY LÍMITE DE EDAD?

En términos de formación no hay límite. Este año hemos metido sénior de primero, pero creo que el año que viene podemos seguir trabajando con ellos. Siempre hay ganas de trabajar, aprender y mejorar.

¿QUÉ DETALLES CONSIDERA MÁS IMPORTANTES?

Para mí no existe ninguno más importante que otro. Trabajamos en tres líneas porque entendemos que esos elementos son los que están continuamente en el juego de ataque. Tanto la mejora del bote como la utilización en la toma de decisiones y el tiro. Hay que encontrar el equilibrio. No podemos hacer jugadores excelentes dribladores y que luego no sepan tirar. No podemos hacer jugadores excelentes tiradores que no tengan capacidad técnica de tomar buenas decisiones. Se trata de conseguir jugadores totales. Que sean buenos tiradores, buenos penetradores, dribladores…. No tenemos niños de 215 centímetros y debemos formar jugadores que sepan hacer de todo. En eso trabajamos.

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