Martes, 28 Marzo, 2017

Sabañones: el mal del invierno

Suelen aparecer especialmente en manos, dedos, nariz y orejas, y provocan hinchazón, rojez y molestias



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Un sabañón, o eritema pernio, es una inflamación bajo la piel, acompañada de prurito y dolor, producida por el efecto repetido y prolongado del frío o la humedad. Suele afectar a un reducido número de partes del cuerpo, que se centran especialmente en pies, manos, dedos, nariz y orejas, y se manifiestan con enrojecimiento, hinchazón y sensación de ardor. Al terminar el frío, la inflamación puede curarse sin tratamiento en el plazo de tres semanas. Y mientras que se sanan las partes afectadas, es conveniente calentarlas, y además, tratar con algún ungüento.

Pero una vez que han aparecido los “temibles” sabañones, al igual que las grietas en la piel, con más frecuencia en las personas que tiene problemas circulatorios, se pueden llevar a cabo una serie de remedios naturales que ayudan a disminuir sus efectos.

Calentar ligeramente los sabañones

El sabañón debe ser tratado con precaución. Se debe calentar ligeramente la parte afectada.
Envolver la parte afectada con un paño caliente y húmedo durante diez minutos.
Evitar los grandes cambios de temperatura cuando la piel presenta traumatismos.

Masajes, pomadas y homeopatía

No existe un tratamiento eficaz garantizado contra los sabañones.Según la gravedad de los sabañones, deberá consultar un médico.
Los masajes localizados (muy suaves) pueden aliviar los dolores al igual que ciertas pomadas y tratamientos homeopáticos y fitoterapéuticos.

¿Cómo prevenir los sabañones?

El sabañón tiene un proceso, en muchas ocasiones, largo de curar. Por eso se debe evitar su aparición, protegiéndose de la combinación fatal de “frío y humedad”.
Usar guantes que conservan el calor doble guante si es necesario (de lana y seda).
Usar calcetines que conservan el calor, doble calcetín si es necesario (de algodón o lana).

Dejar respirar los pies

La mala circulación sanguínea es aliada del sabañón. No usar medias y zapatos muy ajustados que aprietan los pies y los vuelven más vulnerables al frío.

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