Martes, 25 Julio, 2017

            

Recetas de Semana Santa: Roscos fritos | Vídeo

Los roscos son tradicionales entre las recetas sin carne. Riquísimos dulces perfectos durante la Cuaresma

Roscos fritos de Semana Santa
Davinia P.G. | @davinniapg


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Los roscos, junto con las torrijas y los pestiños, son los dulces que más se consumen durante la Cuaresma y Semana Santa. Y es que están buenísimos. Cierto es que es mucho más sencillo acercarnos a la pastelería o, mejor aún, al convento del barrio y comprar al peso un par de bolsas llenas de docenas de ellos, pero hoy os traemos la receta para prepararlos nosotros mismos.

Por todo el territorio nacional, encontramos multitud de recetas y variantes de estos dulces, según la gastronomía típica de cada zona. Andalucía es la región donde más se consumen durante todo el año. Y es que, como suele pasar con bastantes recetas andaluzas, el origen de los roscos fritos se encuentra en la cocina árabe.

Los ingredientes son comunes y baratos, por lo que con menos de un kilo de harina nos pueden salir media centena de estas deliciosas rosquillas:

– 950 gramos de harina de repostería.

– 250 gramos de azúcar

– 250 ml de aceite de girasol

roscos fritos

– 250 ml de leche

– 4 huevos

– Piel de limón

– 1 sobre de levadura

– 1 sobre de gasificante (opcional)

– 1 rama de canela

Comenzamos la preparación tamizando la harina y aromatizando la leche, la cual la herviremos con la ramita de canela y la piel de un limón. Cuando llegue al punto de ebullición, la retiramos del fuego y la dejamos enfriar.

Batimos los huevos, a los que vamos a ir añadiendo poco a poco el resto de ingredientes. Primero el azúcar, seguido por el aceite, la leche aromatizada y la ralladura de la piel del limón. Ahora es el momento de añadir el sobre de gasificante y la levadura. Cuando todo esté bien batido vamos a ir incorporando la harina poco a poco. Tenemos que conseguir una masa consistente, pero no seca. La dejamos reposar una hora.

Hay muchas maneras de darles la forma a los roscos, quizás la más sencilla es hacer una ‘pelota’ pequeña y atravesarla por el centro con un dedo. Ya sólo queda freírlos en abundante aceite caliente, hasta que se doren por ambos lados, escurrirlos y bañarlos con muchísima azúcar.

La receta parece algo complicada, pero es realmente sencilla y el resultado merece la pena. Seguramente preparemos estos roscos en más de una ocasión.

Podemos ver la vídeo-receta en el siguiente enlace (pincha aquí si no puedes ver el vídeo)

Comments

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  1. He estado mucho tiempo buscando la receta de mi abuela, que era de Guadix y gracias a vosotros he recordado todos los detalles. Muchas gracias por traerme a Barcelona un trocillo de mi infancia.