Sábado, 27 Mayo, 2017

Próximo reto: no morderse las uñas

Lo que a simple vista puede parecer un vicio, a la larga se puede convertir en un problema de salud

Rita M. Marín @marinruiz_rita


image_print

Uno de los vicios más extendidos y difíciles de erradicar es morderse las uñas. No es por la simple apariencia física, sino porque además, produce dolor, inflamación e incluso infecciones en los dedos, con lo cual ya se está hablando de un problema de salud.

Se trata de una costumbre, que suele tener una mayor incidencia en momentos de tensión, estrés o nervios. A veces, es una manía involuntaria, pero requiere unos cuidados para que no se convierta en un serio problema.

Hoy desde Granadadigital vamos a plantear una serie de fáciles consejos para acabar con esta mal hábito, que puede poner en riesgo, no solo la salud de las uñas, sino también de los dedos. Aunque es complicado, pueden resultar muy útiles.

Prestar atención a las uñas y manos. Puede parecer una paradoja, pero hay que cuidar las uñas, mantenerlas cortas, hidratadas, darles una capa de esmalte… Si invertimos tanto tiempo en su cuidado, nos lo pensaremos más de una vez a la hora de empezar de nuevo a morderlas. En realidad se trata de poner un poco de ilusión, y volver a sentir que nuestras uñas son bonitas.

Colocar algún tipo de recordatorio en las manos, hablamos de anillos, tiritas… para recordar que no debemos mordernos las uñas.

Buscar alguna actividad que permita reemplazar el vicio de morder las uñas, por otra ocupación. Por ejemplo, tener a mano una pelotita para ejercicios manuales. Otras personas recomiendan tener palitos de zanahoria o apio para poder morder algo que no sean las uñas.

Usar un esmalte con sabor amargo, o versiones caseras, como algo picante o de mal sabor en las uñas.

Llevar siempre una lima, así, si caes en la tentación podrás eliminar el trozo y dejar la uña en mejores condiciones. A menudo, solemos morder el trocito saliente de uña y no lo dejamos hasta que ya no queda nada.

Pedir ayuda a los conocidos también es muy positivo, ya que en cualquier momento que ellos nos vean recaer nos pueden decir algo para que dejemos de hacerlo. Pero no se trata de correcciones durante todo el tiempo, también se trata de tener un pensamiento positivo, en el que celebren con nosotros cuando esa uña cortísima empieza a crecer y tener un aspecto más sano.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *