Lunes, 29 Mayo, 2017

Programa electoral de UP “rupturista, feminista, ecologista”

UP asegura que es un programa elaborado "colectivamente en todo el Estado a través de plataformas on line"

La candidata Maite Molina en comparecencia | Foto: Archivo GD


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La coalición Unidad Popular (UP) ha presentado este lunes durante la celebración de un desayuno informativo su programa electoral para las próximas elecciones generales del 20 de diciembre, ratificado en asamblea abierta, que tiene carácter “rupturista, feminista, ecologista y de izquierdas”.

Así lo ha calificado el número tres de la candidatura, Luis Cotarelo, quien ha sostenido que se trata de un programa elaborado “colectivamente en todo el Estado a través de plataformas on line, y presencialmente, mediante encuentros con diversos colectivos y sectores, y asambleas abiertas”, anunciando que el proceso de elaboración programática culminará el próximo 28 de noviembre con un encuentro estatal con la participación de todas las provincias.

Unidad Popular defiende un texto “que sale de la gente y es para la gente y cuyo centro es el bien común desplazando la línea de las últimas legislaturas en las que los destinatarios de las medidas eran principalmente los poderes económicos”.

Cotarelo ha indicado que el programa de Unidad Popular “persigue un nuevo modelo de país en el que estén asegurados los derechos de la mayoría social, para lo que es necesario crear nuevas estructuras y una Constitución participada que responda a las necesidades actuales de las personas y los territorios”.

Asimismo, en la línea de reformas propuestas por UP-IU, Cotarelo ha apuntado la eliminación de las diputaciones provinciales, y otorgar más recursos y más competencias a las administraciones locales y, por otro lado, los candidatos de UP-IU reivindican un estado laico con la consiguiente eliminación de privilegios a la Iglesia y mantiene que garantizar la participación de la ciudadanía “es pilar fundamental para nuestra coalición, por lo que incluimos un apartado de regeneración democrática en la que se contemplan vías de consulta habitual como el referéndum”.

El cabeza de lista de UP-IU, Diego Castillo, ha querido dar visibilidad a todas las personas en riesgo de exclusión social al poner de relevancia el plan de emergencia social planteado desde la coalición de izquierdas y, para ello, se busca “aumentar la cantidad de las prestaciones por desempleo, al tiempo que se refuercen las funciones de las oficinas de empleo para que resulten efectivas en la búsqueda de empleo, y no meras instalaciones administrativas, así como un incremento del presupuesto destinado a cursos de formación para desempleados especialmente en nuevos yacimientos de empleo”, ha mantenido Castillo.

Además, ha planteado la creación de un parque público de vivienda, cuyo alquiler social no supere el 30 por ciento de la renta de los usuarios, incluyendo el coste de los recibos de agua, luz y gas, una medida que iría acompañada de la paralización cautelar de los desahucios de primera vivienda y de la eliminación de las cláusulas suelo.

La número seis de la candidatura, Maite Molina, ha presentado las principales líneas sobre Igualdad indicando que “en todo el programa electoral está presente transversalmente el feminismo, al margen del apartado específico de igualdad de género”, un apartado, además, que, según Molina, es el más extenso de todos los partidos con “seis páginas con medidas muy concretas para alcanzar la igualdad de género, ya que para UP-IU el feminismo es una trinchera indispensable desde la que conseguir la corrección de la mayor parte de los desequilibrios y desigualdades”.

El programa de Igualdad de género de UP-IU contiene propuestas en materia de empleo, derechos sexuales y reproductivos, legislación institucional, “y por supuesto para acabar contra la mayor lacra, la violencia de género”.

Recuperar la calidad de los servicios públicos y garantizar que no sean objeto de compra- venta, según apunta la número cuatro de la candidatura, Noelia Pérez, es otro de los ejes prioritarios de UP-IU con una educación “pública, gratuita, universal y laica” para la que propone una inversión presupuestaria “que al menos iguales la media europea del 6,5 por ciento del PIB”.

Del mismo modo, persiguen una sanidad pública, universal y sin repago, para lo que contemplan un incremento de la financiación adicional de un uno por ciento del PIB.

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