Sábado, 21 Octubre, 2017

            

¿Por qué es bueno que los niños hagan deporte?

Con su práctica habitual se entrena el corazón, el sistema respiratorio, óseo y sanguíneo y se favorece el mantenimiento de un buen estado de ánimo

Niños jugando haciendo deporte


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No parece necesario recordar lo importante que es que los niños hagan regularmente algún tipo de ejercicio físico, sin embargo las altas tasas de obesidad infantil y la cada vez mayor disponibilidad de actividades lúdicas sedentarias, nos lleva a pensar que quizá sí es preciso recordar por qué es bueno que los niños y adolescentes hagan ejercicio físico todos los días o, al menos, practiquen algún deporte con periodicidad.

Precisamente, el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid, que realiza cada año la carrera popular ‘Corre por el Niño’, que este año tendrá lugar el día 8 de noviembre, ha preparado un decálogo para padres, con el objetivo de concienciar sobre la importancia de la actividad física deportiva en niños y adolescentes.

Desde el centro hospitalario recuerdan que “son muchas las alternativas de ocio fáciles y cómodas que no suponen ningún tipo de actividad física, ni motivación, ni estimulación para los niños”, y que realizadas de forma exclusiva, y sin alternar con otras actividades, “pueden facilitar el desencadenamiento de problemas de salud”.

“Para no caer en la tentación de una sedentaria lo mejor es planificar de antemano, organizar con un poco de tiempo e impedir así que la pereza lleve a la alternativa más cómoda y a menudo muy poco saludable”, aconsejan.

10 RAZONES QUE TE CONVENCERÁN

1. La práctica habitual de ejercicio físico moderado contribuye al mantenimiento de un buen estado general de salud y ayuda a estar bien, sentirse sano y tener vitalidad, facilitando el buen funcionamiento de los diferentes órganos y sistemas del cuerpo.

Con su práctica habitual se entrena el corazón, el sistema respiratorio, óseo y sanguíneo y se favorece el mantenimiento de un buen estado de ánimo, más fuerte para afrontar los problemas y contratiempos del día a día.

2. El ejercicio puede considerarse una herramienta de prevención contra la obesidad en la población, también en el caso de los niños y de los adolescentes. Desde el Hospital recuerdan que es fundamental evitar el sedentarismo y fomentar la realización de los trayectos cortos, caminando o paseando.

3. El ejercicio físico moderado puede ayudarnos a descansar y conseguir una mejor calidad del sueño. Diversos estudios han demostrado que favorece la relajación y la descarga de la tensión y nervios que a menudo acumulan entre semana, tanto los adultos como los niños y los adolescentes.

“Descansar, por lo tanto no tiene porque ser solo sinónimo de tardes de sofá; cambiar de actividad, introduciendo algún deporte, ayuda al descanso físico y psicológico”, recuerda el decálogo.

4. Los niños a través del deporte pueden darse cuenta del valor y de las recompensas del esfuerzo continuo y del entrenamiento a medio y largo plazo.

5. Aprenden que conseguir objetivos requiere una etapa de aprendizaje, sacrificios y esfuerzo, y se les ayuda a entender que no todo es inmediato, ni fácil de conseguir.

6. Además con el deporte aprenden también que hay batallas que se pierden, y hay que ser fuerte para poder afrontarlo y conocen de primera mano el buen sabor de los triunfos conseguidos. “Es una manera de ayudar a los niños que tienen poca tolerancia a la frustración”, destaca.

7. Asimismo, los deportes en equipo fomentan la socialización y ayudan al niño a compartir triunfos y derrotas y a disfrutar de los sentimientos intrínsecos a formar parte de un equipo, a ganar y a perder y ayudarse en equipo para conseguir un objetivo común.

8. Es fundamental que la práctica ejercicio físico se pueda hacer también con la familia y los amigos, esto se enseña a los niños una forma de divertirse y pasarlo bien, una alternativa más al amplio abanico de posibilidades de ocio. Además, “ofrece la posibilidad de introducir a los niños a los adolescentes en una alternativa de ocio sana, que pueden compartir con la familia y también con los amigos”.

9. Hacer deporte en equipo puede ser un canal más para mejorar la autoestima de niños y adolescentes que por su cuerpo pueden tener problemas de integración, por sentirse demasiado altos o bajos, o gordos o delgados.

“Son sensaciones que pueden llevarse mejor cuando se sienten ágiles y con capacidad para controlar su cuerpo y cuando se sienten seguro e integrados en la práctica de un deporte, de forma normalizada”, añaden.

10. La sensación de bienestar inmediato que produce el ejercicio físico se debe a la liberación de las endorfinas, las hormonas encargadas de facilitar y generar sensación de bienestar y vitalidad que ayuda a enfrentarse a los problemas con mayor energía. “Esta sensación responde a una explicación bioquímica que ocurre cada vez que el cuerpo se realiza ejercicio físico”, recuerda el decálogo.

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