Viernes, 20 enero, 2017

Pitingo: “Siempre habrá gente que hable mal de mi, bienvenido sea”

Pitingo abre un nuevo capítulo en su carrera con 'Soul, bulería y más', su nuevo trabajo que acaba de llegar a las tiendas con una docena de canciones

Foto: Warner Music
E.P.


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Pitingo abre un nuevo capítulo en su carrera con ‘Soul, bulería y más’, su nuevo trabajo que acaba de llegar a las tiendas con una docena de canciones que son una selección de clásicos del pop y del soul pasados por el filtro y el alma flamenca de Pitingo.

Temas conocidos solo con su título como ‘Stand by me’, ‘Ain’t no mountain high enough’, ‘Sentado en el muelle de la bahía’, My girl’, ‘Noches de blanco satén’, ‘Don’t worry be happy’ e incluso ‘Cucurrucucú Paloma’.

“Son canciones que son la banda sonora de la vida de mucha gente, que han marcado una época muy buena, casi todas de los sesenta y los setenta”, apunta a Europa Press Pitingo (Antonio Manuel Álvarez Vélez (Ayamonte, Huelva, 6 de noviembre de 1980).

Y añade: “Está hecho con mucho cariño y la producción de Pablo Cebrián, que ha hecho un trabajo maravilloso. Es sonido Motown con instrumentos flamencos como pueden ser cajones o palmas, pero todo de una manera muy sutil. El sonido está muy conseguido, suena espiritual”.

Además de las mencionadas, hay también una versión del ‘God only knows’ de Beach Boys que sorprende dentro de este repertorio porque, tal y como él mismo admite, “no tiene nada que ver con el soul o el gospel”, a pesar de lo cual asegura que le gustó la idea y ha quedado “muy bonita”.

“Dan respeto todas, aunque God only knows no es una canción especialmente difícil de cantar y, además, ya tenía adaptación hecha al castellano. El resto las he hecho yo, estoy acostumbrado. Lo que hago primero es una traducción literal y luego la adapto a lo que dice la canción. Por ejemplo, Don’t worry be happy tiene una traducción inviable al castellano, así que hablo del buen rollo de la vida”, explica.

PRESENTACIÓN EN MADRID

El artista presentará este nuevo disco en directo durante seis días consecutivos del 31 de mayo al 5 de junio en el Teatro de la Luz Philips Gran Vía de Madrid con una propuesta ambiciosa con un buen número de músicos. “Es complicado dar de comer a tanta gente pero nos tiramos a la piscina”, bromea entre risas.

En estos conciertos, aparte de interpretar el nuevo álbum, Pitingo mantendrá su “parte más flamenca”, habitual en sus actuaciones, con “media horita de cante más clásico, sobre todo para que quien no ha visto nunca flamenco se aficione”.

“He conseguido así que mucha gente se aficione al flamenco. Si les dices a los jóvenes que vayan a ver a un cantaor, muy pocos se animan a comprar la entrada. Es es mi labor en verdad. Yo soy flamenco hasta que me muera”, indica.

DIVULGACIÓN DEL FLAMENCO

Profundizando en su faceta de divulgador del flamenco, Pitingo recalca que “hay un problema” con el apoyo al género en España: “Si hiciéramos lo mismo que hicieron los americanos con el blues y el soul, otro gallo cantaría, pero nos lo ponen un poquito más difícil”.

“En el mundo entero no nos podemos quejar. Donde menos apoyo tenemos es en nuestro país, cuando es la música más importante de España de cara al resto del mundo. Quieres entrar en una radio con unos tangos flamencos aunque sean comerciales, pero si hay palmas y cajón ya te ponen pegas”, denuncia.

Esto le lleva a afirmar que “gracias a Dios” los flamencos pueden trabajar en el “mundo entero solo por el hecho de ser flamencos”. “Sin embargo, de otros géneros como el pop español, muy pocos son los que salen fuera, ahí lo dejo”, lanza con sorna y picardía.

Y con evidente orgullo, adelanta que después de los recitales de presentación oficial en Madrid de esta primavera, comenzará una gira que recorrerá España y, a partir de septiembre, llegará a “Argentina, Chile, Miami, Santo Domingo, México, Nueva York, Los Angeles y más lugares hasta final de año”.

EL ÉXITO

‘Soul, bulería y más’ es el sexto trabajo de Pitingo y llega diez años después de su exitoso debut, cuando eran otros tiempos para la industria: “En la música uno no se puede relajar como antes cuando vendías 200.000 discos y hacías unos cuantos conciertos con unos cachés tan altos que ahora resultan vergonzosos”.

“Luego te pasabas un par de años componiendo tranquilamente en casa, pero ahora cuando terminas un disco tienes que pensar ya en el siguiente”, bromea, para después resaltar que él “nunca” se ha relajado, puesto que cuando debutó en realidad “ya empezaba la crisis de la industria musical”.

Eso sí, confiesa que “uno no hace los discos para vender muchos, sino como carta de presentación y una excusa para salir de turné”. “De los discos terminarán haciéndose ediciones limitadas para coleccionistas y gente que le guste consumir música. Y todo lo demás por digital”, vaticina.

En cualquier caso, afirma que ahora se lo toma todo “con más calma”, al tiempo que asegura que no le gusta la “parte de la fama de tener que estar haciéndote fotos con la gente”. “Aunque entiendo que eso es un reconocimiento y que lo malo es cuando no te la pidan”, concede.

Y LAS CRÍTICAS

Siempre en el centro de todas las miradas con cada nuevo disco que publica, Pitingo asegura que lleva “de puta madre” las críticas, básicamente porque él hace las canciones con honestidad y como las siente. “Yo sé que estamos en España y que somos muy intensos para todo, para amar y para odiar”, señala.

Y agrega en esta línea: “Siempre habrá gente que hable mal de mi, bienvenido sea, lo peor sería ser uno de esos artistas que pasan desapercibidos por la vida. Malo sería que yo sacase un disco y no hubiese alguno dando la nota”.

Por último, recuerda unas palabras de Enrique Morente, padrino de su primer disco: “Si todo el mundo te dijese olé yo me preocuparía”. Y concluye tirando de sentido del humor: “Si te adulan mucho luego empiezas a ponerte pelucas y se te va la cabeza porque todo lo que haces vale y terminas como Lady Gaga. ¡Déjate!”

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