Martes, 17 Octubre, 2017

            

Piden una comisión de investigación en la UGR tras denunciar una alumna un supuesto caso de abuso sexual

El pasado diciembre cuando la alumna denunció ante el Defensor Universitario de la UGR que "había sufrido abuso sexual en al menos dos ocasiones por parte de su profesor, que --de acuerdo a su relato-- la forzó

E.P


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La Asamblea Feminista Unitaria ha reclamado a la Universidad de Granada (UGR) la creación de una comisión de investigación “que resuelva con premura” los posibles casos de acoso sexual que puedan darse dentro de la institución docente, después de que una alumna haya denunciado a un profesor por supuesto abuso sexual.

Según señala el colectivo en un comunicado, fue el pasado diciembre cuando la alumna denunció ante el Defensor Universitario de la UGR que “había sufrido abuso sexual en al menos dos ocasiones por parte de su profesor, que –de acuerdo a su relato– la forzó, le tocó los genitales y le dejó unos moratones marcados en las ingles”.

“Inspección de Servicios le recomendó denunciar por la vía penal y puso a su disposición una psicóloga; también le ofreció cambiar de clase y la derivó a una asociación de mujeres maltratadas financiada por la Junta de Andalucía, que fue quien le proporcionó una abogada”, añade el comunicado.

La Asamblea Feminista Unitaria afirma que en este tiempo el profesor ha seguido ejerciendo su labor “con normalidad”, con el “agravante de haber violado el principio de confidencialidad al hacer público el caso y las identidades de los implicados a miembros del aula”.

Sostienen que la afectada se siente “acosada, juzgada, insegura y nada protegida por la universidad”, además de tener “diagnosticada una depresión mixta”.

“Pese a que cambió de clase, tuvo que hacer el examen que ese profesor puso para la asignatura. Suspendió”. El colectivo mantiene que esta situación “se podría haber solventado más rápido y con diligencia con un protocolo de prevención y actuación frente al acoso y abuso sexual dentro de la universidad”.

Defienden que la creación de una comisión de investigación paralela al proceso judicial, tal y como establecen los protocolos de otras universidades, resolvería si procede que la labor docente del presunto abusador no se prolongue hasta la celebración del juicio, “que puede hacerse esperar un año”.

Con el protocolo –agrega el comunicado– la UGR podría tener servicios de acompañamiento para la víctima a la hora de presentar la denuncia ante la Policía o someterse al examen médico.

También, una asesoría con profesionales expertas en género, una oficina específica y un teléfono de denuncia, además de campañas reales de formación y sensibilización.

Por todo ello, la Asamblea Feminista Unitaria exige a la UGR que se cree una Comisión de Investigación transitoria que “resuelva con premura los supuestos casos de abusos dentro de la universidad” y que a “corto o medio plazo se apruebe un protocolo que asegure la protección y el apoyo total hacia las víctimas”.

Abogan a su vez por crear un registro anual con datos estadísticos e instan a la Universidad a denunciar públicamente estos casos.

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