Jueves, 15 de Noviembre de 2018

            

Piden 22 años de prisión para el acusado de asesinar a su sobrino de un tiro en la cabeza

Tras este hecho, se produjeron momentos de tensión en la zona con la quema de vehículos y otros hechos violentos que se saldaron con varias detenciones

Audiencia provincial de Granada | Foto: Archivo GD
E.P.


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La Fiscalía ha solicitado la pena de 22 años de prisión para el hombre acusado de asesinar en febrero del año pasado a su sobrino de un tiro en la cabeza en el barrio de Cartuja, tras lo que se produjeron momentos de tensión en la zona con la quema de vehículos y otros hechos violentos que se saldaron con varias detenciones.

El acusado, L.C.E. alias ‘El Chelines’, se encuentra en prisión provisional desde que se entregara a la Policía Nacional un mes después de que ocurrieran los hechos. Será enjuiciado por un jurado popular en la Audiencia de Granada y está previsto que declaren varios testigos protegidos. La acusación particular, que ejerce la madre de la víctima, eleva su petición a 27 años de prisión, según consta en los escritos de acusación provisional presentados por las partes, a los que ha tenido acceso Europa Press.

Según el relato del fiscal los hechos se desencadenaron a raíz de que la víctima, que entonces tenía 27 años, mantuviera en la tarde del 22 de febrero del año pasado una discusión con su tía y su prima en un bar próximo a la calle Soto de Rojas. Eran la mujer e hija del acusado y la familia del fallecido atribuye la disputa a motivos sentimentales relacionados con una “presunta infidelidad”.

Tras esta discusión el joven se dirigió en compañía de varios familiares y amigos a un banco cercano. Sobre las 20,45 horas, se desplazó hasta allí el acusado, de 53 años, a bordo de una furgoneta pequeña blanca de la que se apeó para dirigirse a pie hacia la víctima, al tiempo que le gritaba por su nombre preguntándole “qué pasa”. El joven que se encontraba en la acera y de espaldas a la calzada no pudo percatarse de la llegada de su tío.

Cuando se encontraron frente a frente, el presunto asesino le agarró de la ropa a la altura del pecho y le rodeó luego por los hombros para colocarle de seguido una pistola en la cabeza, a la altura del oído izquierdo. Le disparó “a bocajarro provocándole inmediatamente la muerte” y luego se marchó en la misma furgoneta, según expone el fiscal. La autopsia del finado constató que se trató de una muerte violenta de “etiología criminal” por herida de fuego en el cráneo.

La Fiscalía pide 20 años de prisión por el delito de asesinato y otros dos por tenencia ilícita de armas, además de la prohibición de aproximarse y comunicarse con los familiares de la víctima durante 30 años. A ello suma una indemnización de 99.000 euros por daños morales a la madre del fallecido en concepto de responsabilidad civil.

La acusación particular, representada por el letrado Antonio Mazuecos, de Aránguez Abogados, pide 27 años de prisión por los mismos delitos y eleva a 150.000 euros la cantidad de la indemnización para la madre. Afirman en su escrito que tras acabar con la vida de su sobrino político, el acusado “permaneció unos instantes” observándole en el suelo antes de “huir a toda velocidad”.

Aquella noche ardieron varios coches y trece personas fueron detenidas tras irrumpir violentamente en domicilios ajenos, aunque la tensión continuó en el barrio durante varios días más con más quemas de vehículos.


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