Jueves, 19 enero, 2017

Chaparrón en Bilbao

El Granada no tuvo ninguna opción en su primera visita al Nuevo San Mamés y cayó por cuatro goles a cero

Manuel Herrera @manuelherrerapr


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La primera visita al Nuevo San Mamés fue una pesadilla para el Granada. El conjunto de Alcaraz se vio desarbolado por un Athletic más intenso y mejor situado, que, además, aprovechó sus primeras opciones de gol para solventar el partido por la vía rápida. Antes del minuto 20, los nazaríes ya perdían por dos a cero y, en ningún momento, rozaron siquiera la posibilidad de levantar la situación. 

Aritz Aduriz, que anotó un hat trick, guió a un cómodo Athletic, que venció por cuatro goles a cero, pero que, en el último tramo del encuentro, tras la expulsión de Mainz, tuvo varias opciones para hacer aun más sonrojante la goleada. El Granada realizó su primer disparo a puerta en el minuto 77 y acusó su ausencia de alternativas tanto en el campo como en el banquillo ante la importante serie de bajas que condicionó la convocatoria.

Desde el primer momento, apenas hubo partido. En la primera aproximación de los leones llegó el 1-0. En el minuto seis, Iraola puso un centro muy llovido al área, sin aparente peligro, y Aduriz, imperial en el salto, se elevó ante un desconcertado Coeff para cabecear a la red. Roberto hizo la estatua y la afición vasca celebró el gol, un tanto atónita ante lo extraño de la jugada.

A raíz del primer tanto, los bilbaínos intensificaron su dominio. Los de Valverde monopolizaron la pelota y obligaron a Coeff y a Mainz a sacar la pelota de forma brusca con su intensa presión. El Athletic corrió más y mejor, y aunque apenas fue capaz de generar ocasiones en el primer tramo, dio la sensación de dominar el juego a su antojo.

En este contexto, llegó el segundo gol del partido. Unos segundos antes de llegar al minuto 20, Aduriz lanzó un tremendo zapatazo desde 25 metros y mandó el balón pegado a la escuadra de Roberto. El ‘nueve’ vasco castigó la indolencia del Granada en la presión y aumentó la distancia para los suyos. En un rato, el Athletic resolvió el duelo con dos fogonazos que pillaron con la cabeza aún en el vestuario a los nazaríes.

Tras el segundo tanto, Alcaraz reaccionó e hizo el primer cambio del partido. El sacrificado fue Fatau, que se marchó al banquillo en el minuto 24, con tarjeta amarilla, y dejó su lugar a Foulquier. El francés se situó en una banda y mandó a Brahimi al centro. El argelino se perdió en el entramado defensivo del Athletic y no pudo generar ningún peligro.

El encuentro continuó en un ambiente insulso. El Athletic vivía en un constante estado de confort, mientras el Granada era incapaz de llegar a la portería local. En toda la primera mitad, los de Alcaraz no tuvieron ni un solo acercamiento con peligro a la meta de Gorka Iraizoz, que vivió, probablemente, uno de los partidos más plácidos de la temporada.

Tras el descanso, Lucas Alcaraz arriesgó e introdujo a Riki en el lugar de Nyom. Foulquier pasó al lateral y Brahimi de nuevo a la banda. Con la entrada del ariete de Aranjuez, el Granada dio más sensación de peligro, pero tampoco plasmó este intangible en ocasiones reales. Pereira, en un barullo dentro del área, tuvo la mejor, pero la defensa del Athletic repelió su disparo.

No fue hasta el minuto 74 cuando la historia del partido reflejó un nuevo hito remarcable. En un balón al área del Granada, Aduriz se anticipó a Mainz para controlar y el defensa madrileño derribó al ariete rojiblanco cuando éste se disponía a rematar. Álvarez Izquierdo señaló el punto de penalti y expulsó al central del cuadro nazarí antes de que el delantero vasco culminara su hat trick con un disparo por el centro de la portería de Roberto.

El resto del encuentro se le hizo eterno a los hombres de Alcaraz. En el minuto 80, Gurpegi aprovechó una salida en falso de Roberto para batirle por alto y situar el cuarto de los leones, pero el equipo de Valverde no se conformó con ese ya amplio resultado. El Athletic se volcó y estuvo cerca de conseguir la manita en varias ocasiones, pero entre el guardameta del Granada y los errores en la definición de los locales impidieron que el marcador cambiara de abultado a humillante.

Ese tramo final tan solo sirvió, en el plano positivo, para ver cómo Riki realizaba el primer disparo a puerta del Granada en el minuto 77. El dato ilustra un partido tremendamente desafortunado de los nazaríes, que se llevaron un chaparrón de Bilbao.

FICHA TÉCNICA:

Athletic Club de Bilbao: Iraizoz; Iraola, Gurpegi, Laporte, Balenziaga (Saborit 82’); Iturraspe, Mikel Rico; Susaeta, Herrera (De Marcos 78’), Muniain; y Aduriz (Guillermo 84’).

Granada CF: Roberto, Nyom (Riki 50’), Coeff, Mainz, Angulo; Iturra, Fatau (Foulquier 24’), Recio; Brahimi, Pereira (Boateng 80’); y El Arabi.

Goles: 1-0: min. 6, Aduriz remata de cabeza un centro de Iraola; 2-0: min. 18, Aduriz, tras un gran disparo lejano; 3-0: min. 74, Aduriz de penalti; 4-0: min. 80, Gurpegi remata por encima de Roberto.

Árbitro: Dirigió la contienda el colegiado catalán Álvarez Izquierdo. Expulsó, por roja directa, a Diego Mainz (74’) y amonestó a Fatau (2’) y a Brahimi (47’).

Incidencias: Partido correspondiente a la vigésimo sexta jornada de Liga, disputado en el Estadio Nuevo San Mamés.

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  1. Se puede ser aficionado y apoyar incansablemente a tu equipo. Animarlo siempre, aunque pierda. Pero si no ves jugar a tu equipo dignamente y de vez en cuando ganar y dar una buena imagen, la paciencia del aficionado se puede agotar. Si nos ganan, que sea porque son mejores, no porque nosotros seamos peores o apenas se note que nuestro equipo juega. Deben intentar dejarse la piel en el campo. Así, aunque pierdan, seguiran creando afición. Pero de la forma que lo hacen ahora, NO NO Y NO.