Jueves, 30 Marzo, 2017

Patrick Demarchelier, el creador de las tops model

Fotógrafo elegido por la princesa Diana en 1989

Foto de Demarchelier para la revista Vogue


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El nombre de Patrick Demarchelier puede pasar desapercibido para muchos pero su obra como fotógrafo le catapulta a las más altas esferas de la moda.

Vogue, en su edición navideña, trae a este artista de la imagen que confiesa que de no haber sido fotógrafo se hubiese dedicado a la música. Admira a Avedon, Penn y Frank y de este modo, con una breve lista, el genio francés de 71 años resume su modo de mirar, que efectivamente tiene algo de composición musical: construyendo la escena, eliminando lo accesorio y persiguiendo la fotografía auténtica.

En la poderosa industria mundial de la moda, Demarchelier es un de los más grandes. Categórico, breve y poco dado al branding personal, se trata quizá del mejor fotógrafo de moda vivo del mundo junto a Mario Testino, Terry Richardson y Bruce Weber. No es muy dado a conceder entrevistas pero esta vez ha hecho la excepción para Vogue.

Su idilio con el mundo de la moda comenzó por casualdiad. “Era joven y vivía en el norte de Francia. No tenía ni idea de qué quería hacer, estaba perdido, y mi padrastro me regaló una cámara de fotos antigua”. Así que comenzó un camino artístico a los 17 años, en realidad “por accidente”, realizando fotografías para una escuela de modelos parisina. Una escuela que le llevaría a trabajar con algunos fotógrafos profesionales y que le pondría en contacto con la editorial Condé Nast que le sirvió de despegue.

En el año 1975, Demarchelier llega a Nueva York junto a su mujer y sus tres hijos, sin hablar ni una palabra de inglés. Rolling Stone, Glamour y Newsweek son algunas de las cabeceras para las que comienza a trabajar en un ejercicio de tesón, poco a poco retratando a las personalidades más importantes del planeta, de Jeff Koons a Angelina Jolie. Harper’s Bazaar y Vogue serían sin embargo sus grandes soportes. Insistente, elegante, clásico desde un principio, comienza en paralelo el despegue de su trabajo para grandes compañías como Calvin Klein, Ralph Lauren, Chanel o Louis Vuitton, sólo por citar algunas firmas.

Fotógrafo elegido por la princesa Diana, después de retratarla en 1989 -junto a sus hijos, los príncipes Guillermo y Harry-, fue además el primer extranjero en inmortalizar a toda la Familia Real de Gran Bretaña. Patrick, considerado ‘el mago de la luz’, es el heredero de los grandes maestros, trata cada proyecto de una manera diferente y única. “La gente necesita soñar”, explica, y para crear la moda, además de diseñadores increíbles y modelos bellas, existen miradas únicas como la de Patrick Demarchelier.

 

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