Martes, 28 Marzo, 2017

Nutrición que promueve la curación de heridas

Las decisiones alimentarias y el estado nutricional influyen en la curación de las heridas dado que las lesiones graves aumentan los requerimientos de energía, vitaminas, minerales y proteínas necesarios para promover la sanación

Alimentos que curan


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Todos alguna vez hemos sufrido un corte, raspón o arañazo. La mayoría de heridas en personas sanas se curan de forma rápida cuando se mantienen limpias y libres de infección sin embargo otros tipos de heridas son más graves y a menudo requieren de intervención médica.

Entre estas últimas se encuentran las úlceras por decúbito, también conocidas como úlceras por presión, que se desarrollan cuando los huesos están cerca de la piel, como tobillos, espalda, codos, talones y caderas, en personas que están en cama, utilizan una silla de ruedas o no pueden cambiar de posición. Las personas con diabetes también tienen un mayor riesgo de desarrollar úlceras en los pies que pueden tardar semanas o meses en curar.

Las decisiones alimentarias y el estado nutricional influyen en la curación de las heridas dado que las lesiones graves aumentan los requerimientos de energía, vitaminas, minerales y proteínas necesarios para promover la sanación. También, los nutrientes se pierden en el fluido que supuran las lesiones.

Los siguientes consejos de nutrición que la Academia Americana de Nutrición y Dietética publica en su web dirigida al público general pueden ser de ayuda para promover la curación de las heridas:

1. Dieta equilibrada

La prioridad número uno es comer las suficientes calorías a partir de una dieta equilibrada de alimentos nutritivos. Hay que planificar comidas y tentempiés equilibrados saludables que incluyen muchos alimentos de los grupos de alimentos principales como proteínas, frutas, vegetales, lácteos y cereales.

2. Suficientes proteínas

Hay que incluir cantidades adecuadas de proteínas. El objetivo es de 20 a 30 gramos de proteína en cada comida y de 10 a 15 gramos en los tentempiés. Una ración de pollo cocinado, carne magra o pescado contiene unos 20 a 25 gramos de proteína. Un huevo, una cucharada de mantequilla de cacahuete y unos 25 gramos de queso contienen unos 6 o 7 gramos de proteína. Una taza de leche desnatada o un yogur contiene 8 gramos de proteína.

3. Hidratación

Es importante estar bien hidratado con agua y otras bebidas no azucaradas como té, café, zumo de fruta natural y leche, que contiene también proteínas.

4. Vitaminas y minerales

Algunas heridas pueden requerir una mayor dosis de ciertas vitaminas y minerales. Podría ser adecuado hablar con un dietista-nutricionista que realizara un plan de alimentación personalizado con las cantidades óptimas de calorías, proteínas, líquidos, vitaminas y minerales.

5. Cuando existe diabetes

Para las personas con diabetes, el control de los niveles de azúcar en sangre es una de las mejores formas de prevenir y tratar una herida. Para un mejor control de la enfermedad, el médico y el dietista-nutricionista pueden ayudar a desarrollar un plan de gestión del azúcar personalizado.

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