Viernes, 20 Octubre, 2017

            

Nuevo método que mejorará la absorción de las propiedades de la fibra por el intestino

La capacidad de cada persona de procesar las sustancias saludables procedentes de este vegetal depende de la presencia o no de una microbiota capaz de procesar las isoflavonas de la soja y producir un compuesto denominado S-equol

Gabinete


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El grupo Alelopatía en plantas superiores y microorganismos de la Universidad de Cádiz, perteneciente al Campus de Excelencia Agroalimentario ceiA3, está desarrollando un método que permitirá incrementar el procesamiento de las isoflavonas de la soja en el intestino y, por tanto, las propiedades beneficiosas de los compuestos de este vegetal. La estrategia consistirá en añadir bacterias que mejoren la capacidad de procesamiento de las isoflavonas, sustancias derivadas de la soja con capacidad antioxidante, en aquellas personas que no pueden metabolizar estos compuestos para producir S-equol. Se trata de un compuesto que sólo lo producen ciertas bacterias intestinales en algunos seres humanos después del consumo de soja. Es el resultado del metabolismo de la isoflavona daidceína, uno de los componentes beneficiosos de la soja.

La estrategia de los investigadores de la Universidad de Cádiz y el Hospital Universitario Puerta del Mar permitiría inducir esa capacidad de producir S-equol a aquellas personas que no lo generan por sí mismos. “Hay microbiotas intestinales productoras de S-equol y otras que no lo son. Esta microbiota nos protege frente a patologías en las que está implicada un proceso inflamatorio o incluso en aquellas donde hay daño en el ADN celular, como el cáncer”, precisa a la Fundación Descubre uno de los científicos responsables del estudio, Francisco Antonio Macías de la Universidad de Cádiz.

Según los investigadores, sólo 25-35% de la población mundial tienen la microbiota que produce este compuesto, excepto en países fuertemente consumidores de soja como Vietnam, China, Corea, Japón, entre otros, que llegan al 65%. Su método consiste combinar las isoflavonas, compuestos funcionales derivados de la soja, con una cepa bacteriana concreta productora de S-equol. “Estamos trabajando en localizar las bacterias que mejor produzcan S-equol. El siguiente paso sería implantarlas en el organismo de aquellos individuos que no la poseen y alimentarlas con soja”, explica Macías.

La idea de los investigadores es obtener un denominado simbiótico, un producto basado en la cepa de la bacteria y las isoflavonas de la soja que actuase sobre la flora intestinal, de forma que el individuo produjera S-equol.  Por el momento, el grupo de Farmacología de la Facultad de Farmacia de Sevilla probará estas isoflavonas en ratones. “Primero, le inducirán una enfermedad, se les administrará una dieta rica en isoflavonas y se comprobará si esta dieta mejora la salud de estos animales”, explica el científico.

 

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