Martes, 28 Marzo, 2017

MSF reclama envíos de emergencia al noreste de Nigeria por el riesgo de hambruna

Bruno Jochum: "La situación es un desastre humanitario a gran escala"

Foto: MFS
E.P.


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La falta de suministros básicos que padece el noreste de Nigeria ha llevado a la zona al borde de la hambruna y ya se han dado numerosos casos de niños fallecidos por malnutrición, según ha alertado Médicos Sin Fronteras (MSF), que ha reclamado envíos de emergencia para paliar las necesidades de la población y, según MSF, las tasas de desnutrición severa en menores de cinco años alcanza en varias localidades el 15 por ciento.

El director general de la ONG, Bruno Jochum, ha pedido a la ONU que organice transportes urgentes al noreste de Nigeria, donde hasta 800.000 civiles llevarían aislados más de un año. “Hay una necesidad vital de que se cree un canal de alimentos para salvar a población que puede ser salvada”, ha dicho.

Jochum ha advertido de que “la situación es un desastre humanitario a gran escala” y ha apuntado que hay áreas “cerca de la hambruna”, con necesidades urgentes, según la agencia de noticias Reuters. La ONU calcula que tres millones de personas necesitan ayuda.

En la localidad de Bama, por ejemplo, un 15 por ciento de los niños habrían alcanzado un grado de malnutrición potencialmente mortal, según MSF. “Los indicadores médicos y epidemiológicos son probablemente los peores a los que nos enfrentamos en el mundo”, ha lamentado Jochum, que ha comparecido ante los medios en Ginebra.

TÍMIDOS ENVÍOS

Un equipo de MSF logró llevar la semana pasada a Banki –cerca de la frontera de Camerún– 40 toneladas de comida, dentro de un lote que incluía suministros de emergencia para más de 4.000 niños. Además, vacunó a niños contra el sarampión, una enfermedad potencialmente mortal en los menores de cinco años.

La tasa de mortalidad en el caso de Banki ha alcanzado ya niveles “extremadamente altos”, con una media de cuatro muertes diarias por cada 10.000 personas, cuatro veces por encima del umbral de emergencia. Uno de cada 12 habitantes del poblado habría muerto en los últimos seis meses.

El coordinador de emergencias de MSF, Hugues Robert, ha denunciado a su regreso de Banki que “la gente prácticamente no tienen ningún acceso a la ayuda humanitaria”. “Aislados, bloqueados y reagrupados en una ciudad parcialmente destruida, dependen totalmente de una ayuda exterior que no tienen”, ha explicado en un comunicado.

“Si no somos capaces de proporcionarles ayuda alimentaria y médica de emergencia en el menor tiempo posible, la desnutrición y las enfermedades seguirán causando estragos. Por eso insistimos en nuestro llamamiento a todas las organizaciones de ayuda para que asistan urgentemente a esta población en peligro”, ha añadido.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) también envió 30 toneladas de comida y otros suministros la semana pasada, en una operación transfronteriza que partió desde Camerún.

INSEGURIDAD

Las organizaciones internacionales son conscientes de que ni siquiera conocen cuál es la verdadera magnitud de la crisis que vive el noreste de Nigeria, una región marcada en los últimos años por la violencia del grupo yihadista Boko Haram.

Robert ha apuntado que hay “zonas remotas” a las que ni siquiera se ha accedido y confía en que el Gobierno de Nigeria pueda sellar un compromiso a largo plazo para facilitar la asistencia a la población más vulnerable.

Sin embargo, ha admitido que existe “un alto nivel de inseguridad en la región” porque “el conflicto sigue activo y las carreteras a veces están minadas”. A ello se suma el inicio de la temporada de lluvias, que no hará sino complicar el tránsito por las carreteras de la zona.

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