Martes, 23 Mayo, 2017

Publicidad

Medio Ambiente extremará la vigilancia en los recintos mineros de Andalucía

El consejero de Medio Ambiente, Jose Fiscal, ha asegurado que Andalucía cuenta con una normativa ambiental "muy estricta"

Instalaciones de las Minas de Alquife


image_print

El consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía, José Fiscal, ha asegurado que la Consejería extremará la vigilancia, en el marco de sus competencias, para que los impactos ambientales generados en los recintos mineros sean mínimos en el exterior de los mismos, de manera que Andalucía pueda contar con una minería “sostenible y segura” desde el punto de vista ambiental, que cree empleo y riqueza a los habitantes de la zona: todo ello en estrecha colaboración con la Consejería de Empleo, Empresa y Comercio, que es la competente en materia de minas.

En el marco de una comparecencia, a petición de Podemos, en la Comisión de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio del Parlamento andaluz, el consejero ha explicado que Andalucía cuenta con una normativa ambiental “muy estricta”, que incluso ha provocado que una de las empresas que se presentó al concurso internacional para explotar la mina de Aznalcóllar (Sevilla) se retirara por las fuertes exigencias de la legislación andaluza en esta materia.

Tras recordar que la Consejería que dirige vela dentro del recinto minero por el cumplimiento de las autorizaciones ambientales cuando estas se han tramitado y otorgado, Fiscal ha puntualizado que el impacto ambiental “es algo que está regulado en la normativa”. No obstante, la autoridad minera –dependiente de la Consejería de Empleo– se encargará de vigilar con carácter general para que los impactos que pudiera ocasionar esta actividad no tengan repercusión en el exterior del recinto.

También ha asegurado que la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, como autoridad ambiental en Andalucía, pone “todos sus esfuerzos” en el control y vigilancia para que no se produzcan impactos ambientales fuera de la zona estipulada para desarrollar la actividad minera.

Por otra parte, el consejero ha informado de que las actuaciones de gestión del pasivo ambiental se han realizado a través de la empresa pública de la Junta (Egmasa) y, tras su desaparición, por la Agencia de Medio Ambiente y Agua (Amaya), la cual sigue siendo la encargada de la gestión de estos pasivos. Esta gestión la realiza la autoridad minera competente en Andalucía, la Consejería de Empleo, Empresa y Comercio.

Respecto al agua, las principales labores se dirigieron a encauzar las de contacto y remanentes de la antigua balsa de lodos a la corta de Aznalcóllar, controlando siempre el nivel para que no se sobrepase la cota de seguridad establecida. En el caso de la planta depuradora existente, esta se ocupa de tratar las aguas ácidas contenidas en la corta y balsas de regulación de la zona industrial.

Además, el consejero ha explicado que tanto el vertido realizado al cauce público tras la depuración como el vertido a la corta cuentan con la autorización de la entidad competente en dominio público hidráulico en la zona donde se ubica la explotación, es decir, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), que también tiene competencias tanto en la imposición de los condicionantes y límites de vertido como en la vigilancia y control de la calidad de las aguas de los cauces públicos, en su ámbito de actuación.

En esta línea, el titular de Medio Ambiente ha destacado que desde que se paralizó la actividad de la mina, los vertidos a cauce público han sido los procedentes de la depuradora que recibe las aguas de todo el recinto que son derivadas a la corta, siempre y cuando sea necesario para mantener la cota de seguridad, una actividad que no ha sido precisa realizarla desde la nueva imposición de dicha cota.

Respecto al complejo minero Cobre Las Cruces, Fiscal ha informado que en la actualidad está en funcionamiento con todas las autorizaciones ambientales necesarias para ello. Así, en 2002 se emitió la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para todo el complejo –integrado básicamente por la mina y sus instalaciones y por la planta hidrometalúrgica–, incluyendo también el sistema de Drenaje y Reinyección al Acuífero Nieblas-Posadas.

Además, en 2005 se concedió la Autorización Ambiental Integrada a la planta hidrometalúrgica e instalaciones asociadas, entrando dentro del alcance de ésta la instalación de almacenamiento de residuos mineros de la Planta de Tratamiento y sus balsas, así como las autorizaciones de vertido al Domino Público Hidráulico y Dominio Público Marítimo Terrestre.

Por último, Fiscal ha aclarado que los impactos ambientales derivados del funcionamiento de la misma son controlados en un primer momento por la propia empresa y vigilados por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y la Junta de Andalucía, cada una dentro de sus competencias.

PODEMOS PIDE EXPLICACIONES

De su lado, la diputada de Podemos Mercedes Barranco ha reclamado que se aclare si se han tomado medidas preventivas “para evitar mayores daños ambientales e incluso personales” en la mina Cobre de Las Cruces, después de que se hayan detectado grietas de grandes dimensiones en la escombrera sur, donde se depositan residuos de las excavaciones y después de que parte de los residuos se hayan desplazado.

Las parlamentaria también ha pedido a Fiscal que aclare si se va a realizar algún tipo de análisis de los residuos depositados en la escombrera “para poder despejar así las dudas sobre el contenidos de los mismos”, después de que diferentes organizaciones conservacionistas hayan apuntado a la posibilidad de que en las escombreras se hayan depositado “algo más que los residuos inertes autorizados”,

Sobre Aznalcóllar, desde el Grupo Parlamentario de Podemos Andalucía se ha instado al consejero a que explique las medidas adoptadas por Medio Ambiente para minimizar el impacto ambiental negativo del pasivo de la mina de Aznalcóllar “a la vista del informe emitido por el Instituto Nacional de Toxicología”, cuyo resultado ha arrojado “elevadas concentraciones de sustancias tóxicas y altamente cancerígenas, tanto en el suelo como en el agua de la antigua explotación minera”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *