Sábado, 16 Diciembre, 2017

            

Más de 400 cámaras vigilan el servicio del metro y garantizan la seguridad de los usuarios

Todos los movimientos de trenes están supervisados y controlados desde el puesto de control

Las cámaras de seguridad permiten actuar rápidamente al servicio de vigilancia que trabaja para la protección de los usuarios del metro | Foto: Archivo GD
E.P.


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El metro de Granada cuenta con un total de 404 cámaras instaladas a lo largo de todo el trazado desde los municipios de Albolote a Armilla, así como en el interior de los trenes, medios de videovigilancia que se revisan desde el puesto de control central situado en el edificio de talleres y cocheras, supervisando el servicio y garantizando la seguridad de los usuarios del metro.

Las cámaras se sitúan en paradas en superficie y estaciones soterradas, así como en el edificio de talleres y cocheras y en puntos de especial interés del túnel de Camino de Ronda, como por ejemplo los ascensores. También hay cámaras instaladas en las máquinas expendedoras de billetes, que permiten la comunicación directa con los usuarios a través de la megafonía, según ha informado la Junta de Andalucía en una nota de prensa.

Todos los movimientos de trenes están supervisados y controlados desde el puesto de control, donde “se supervisa en tiempo real, a través de una gran pantalla dividida en secciones”, tanto la circulación de los trenes a lo largo de todo el trazado, como las paradas; así como los sistemas de energía, señalización y comunicaciones.

Las videocámaras instaladas a lo largo de la traza permiten controlar el recorrido de los trenes ‘in situ’, de manera que “se puedan activar protocolos especiales para evitar aglomeraciones o grandes concentraciones de gente en el acceso a estaciones”.

El pasado fin de semana, y primero en servicio comercial del metro de Granada, se mantuvo un protocolo especial con motivo de la procesión de la Virgen de las Angustias en la estación de Recogidas, que no fue necesario activar puesto que se mantuvieron despejados los accesos, dato que comprobaron en todo momento los responsables de seguridad del punto de control, a través de las cámaras de videovigilancia.

Esta actividad permanente a través de las cámaras también ha hecho posible el refuerzo de una hora más de servicio el pasado domingo con motivo de la procesión, lo que permitió que “los usuarios que habían acudido en metro al centro de la capital pudieran volver a sus orígenes también utilizando este medio”.

En estos primeros días de actividad, los usuarios del metropolitano han respetado las medidas de seguridad básicas de este tipo de transportes, como mantenerse por detrás de la línea amarilla de seguridad en paradas y estaciones, así como dejar salir de los trenes antes de entrar para no obstaculizar las puertas y permitir el flujo de viajeros.

Del total de cámaras de seguridad, 165 se sitúan dentro de los trenes y vigilan u observan el fraude en la validación de los billetes, entre otras cuestiones. Estas cámaras graban el interior de los trenes, de manera que son de gran utilidad también en caso de sustracciones o incidencias entre usuarios en los vagones durante el recorrido.

Las cámaras de seguridad permiten actuar de manera rápida al servicio de vigilancia que trabaja para la protección de los usuarios del metro. Así, el personal de seguridad del metro se sitúa, principalmente, en el edificio de talleres y cocheras, y están distribuidos en las tres estaciones subterráneas, así como a lo largo de toda la traza, recorriendo las instalaciones y la línea en los trenes del metro. La seguridad del metropolitano está coordinada “de forma estrecha” con la Guardia Civil y la Policía Nacional y Local.

El pasado domingo 24 sobre las 13,00 horas, las cámaras de vigilancia detectaron un ciudadano en bicicleta que accedió al túnel del metro por la parada de Hípica, poniendo “en peligro su propia integridad, así como el buen funcionamiento del servicio de transportes”.

Desde el puesto de control se coordinó la actuación y el personal de seguridad pudo sacar al ciclista de la traza, sin afectar a la circulación de trenes. En menos de un cuarto de hora, el problema se solucionó y el ciclista ha sido denunciado ante la Policía Nacional.

El metropolitano de Granada, infraestructura puesta en servicio por la Consejería de Fomento y Vivienda en la ciudad de Granada y su área metropolitana, da servicio comercial desde el pasado jueves 21 de septiembre, con el objetivo de mover a una media de 30.000 ciudadanos diarios.

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