Domingo, 23 Julio, 2017

            

Marlango y el poder de las cosas sencillas

Atrevida y sobria puesta en escena de Leonor Watling y sus chicos

David Marín Román


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Tiempo poco apacible en el exterior, la fina lluvia recibía a los asistentes al concierto de Marlango en la noche del sábado en Granada, en la Sala Planta Baja. Dentro y como si se trataran de calefactores humanos, se agradecía la buena entrada que se auguraba y el lleno que posteriormente confirmamos.

Leonor Watling (voz), Alejandro Pelayo (teclados) y Celso Madriñan (guitarra) el trío Marlango, se disponía a entregarnos una velada de pop blanco, con tonos melancólicos y a pellizcos cabaret. Como ellos mismos apuntaban hacía mucho tiempo que no realizaban una parada en Granada y el respetable que llenaba la sala ha apoyado a los músicos y los ha vitoreado durante toda la actuación, de todos es sabido el encanto personal de Leonor y sus otras actividades paralelas al ámbito musical, cine, publicidad, etc… Demostración de que Marlango sigue teniendo acérrimos seguidores en todos los rincones de la geografía nacional y por qué no en el extranjero.

Foto: Eva Ramal

Foto: Eva Ramal

La puesta en escena de la presentación de su último trabajo “Un día extraordinario”, el primer trabajo de la banda en castellano y el quinto de su carrera es como mínimo atrevida y se podría calificar de minimalista. Alejandro con su virtuosismo y verborrea a los teclados, Celso con sus guitarras y su pedal steel guitar y la voz de Leonor, nada más. No hay efectos, no hay percusiones, notas limpias y mucho plano para el lucimiento vocal de la fantástica y portentosa Leonor. Dista mucho de las producciones que hacen gala en sus trabajos de estudio. Esto provoca un ambiente en la sala demasiado intimista, dificultoso a momentos, los silencios juegan una gran baza en este tipo de conciertos, algo que contrasta con el devenir usual y frecuente de un concierto pop. Pero también tiene su encanto, la provocación, los gestos sensuales de la interprete, cantar a pulmón fuera del espectro del micrófono, la calidad sonora del Nord Piano de Alejandro, incluso los comentarios del respetable se hacen partícipes del show.

Temas como “Bocas Prestadas” o “Exquisita” cobran una nueva vida a la realización intachable técnicamente al servicio de la elegancia de Leonor en el escenario. Otros como los venerados “Enjoy The Ride” o “Automatic Imperfection” no hacen honor a sus grabaciones y es que la formación se nos antoja demasiado corta en el número de músicos para llevar a cabo o a término unos temas bien producidos en su momento. También a destacar las dos versiones que llevaron a cabo, la primera de Los Amaya “Vete”, innovadora versión del clásico interpretado por la banda de una forma magistral y también realizaron la versión de Radio Futura “Semilla Negra”, una chocante e insólita traslación del famoso tema de los afamados hermanos Auserón.

Con su público entregado por completo que deseaba la continuación del concierto, Leonor anunciaba el final del mismo a la par de su próximo e inminente viaje a Los Angeles, Estados Unidos, para comenzar la grabación de su próximo trabajo de estudio. Lo que no apuntó Leonor Watling, es si este nuevo trabajo lo realizarán en castellano o en inglés, o por qué no, en ambas.

La música de Marlango siempre resulta satisfactoria y estimulante, y aún echando en falta un mayor número de músicos que pudieran llevar a término sus temas de forma no tan intimista, la sobria formación acabó cumpliendo con creces lo que sus fans y los presentes deseaban.

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