Domingo, 23 Julio, 2017

            

Los universitarios granadinos, del exilio forzoso a la esperanza en un futuro mejor

Recién acabada la selectividad para miles de estudiantes que aspiran a ingresar en la UGR, Granada Digital charla con los universitarios para conocer sus impresiones sobre sus estudios, sus expectativas y el futuro, en un contexto económico cambiante al que, a pesar de todo, deben de enfrentarse con optimismo

Patricia, estudiante de Finanzas y Contabilidad


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Muchos jóvenes duermen a estas horas,  después de festejar el fin de la selectividad, rebautizada como PAU o Prueba de Acceso a la Universidad. Tres días de exámenes que determinarán, en la mayoría de los casos, su orientación profesional. O al menos ese es su deseo, porque los universitarios, en la antesala de ingresar o ya dentro de la institución, se debaten hoy en esa lucha entre, en palabras de Cernuda, “la realidad y el deseo”.

Tienen que conseguir cursar los estudios que a tan temprana edad creen su vocación, finalizarlos mientras la suerte electoral decide si su plan de estudios cambia o no, y finalmente conseguir trabajar “de lo suyo”.

Se trata de prepararse lo mejor posible durante años para después aterrizar en un panorama laboral con grandes cifras de paro y que aboca, según cifras antes desconocidas, al exilio a otras latitudes. De hecho, casi todos contemplan esta opción con extraordinarios estoicismo y precocidad.

¿Cómo ven el futuro y como se ven a sí mismos los universitarios de hoy día? Granada Digital realiza un pequeño periplo por las bibliotecas donde enjambres de estudiantes devoran apuntes antes de los exámenes. Cinco testimonios, cinco historias.

AURORA, EJEMPLO DE PERSEVERANCIA

Perfiles-Estudiantes-(4-de-39)Nombre: Aurora

Edad: 40

Origen: Granada

Estudios: Derecho

Curso: Asignaturas sueltas de distintos cursos

Expectativas: Oposiciones a la Junta de Andalucía

Cuando Aurora comenzó a estudiar, la selectividad se llamaba selectividad y los grados se denominaban carreras. La suya, es de fondo. Con cuarenta años, Aurora es un ejemplo de estudiante que ha compaginado las aulas y la vida real, trabajos esporádicos para pagarse los estudios y los codos, y todo ello con el “aderezo” de la maternidad. Con algunas asignaturas sueltas para acabar, tiene claro que seguirá estudiando leyes para obtener una plaza en alguna oposición de la Junta de Andalucía. Ve a su profesión como “una buena opción”.

ANDRÉS, TODA LA INCERTIDUMBRE POR DELANTE Perfiles-Estudiantes-(21-de-39)

Nombre: Andrés

Edad: 20

Origen: Granada

Estudios: Trabajo Social

Curso: Primero

Expectativas laborales: Prefiere no planteárselas todavía

Trabajo social no era la primera opción de Andrés, tampoco la segunda, pero parece haber encontrado su vocación en la tercera: “me gusta, la veo necesaria”. Probablemente haya percibido esa necesidad en las consecuencias de una crisis que amanecía cuando a él le cambiaba la voz. Cuando acabe tiene claro que estudiará un máster porque “¿si no…?”. A partir de ahí, “ni idea”: no tiene nada claro o prefiere no plantearse ningún interrogante más, pero en todo caso ve a su profesión “necesaria -insiste- y muy humana”

PILAR Y LOS PRÓXIMOS PROFESIONALES DE LA CONSTRUCCIÓN Perfiles-Estudiantes-(30-de-39)

Nombre: Pilar

Edad: 19

Origen: “Medio de Granada, medio de Almería”

Estudios: Arquitectura

Curso: Segundo

Expectativas: Trabajar en un estudio

Pilar se está formando para ser arquitecta. El profesional de la construcción al que supuestamente, y en la cúspide de la pirámide, le llegó más tarde el efecto de la recesión. Eligió arquitectura por un compendio de afinidades electivas entre lo tecnológico y lo artístico, sin desdeñar el dibujo y ahí la tienen, “muy contenta y a curso por año”. Ve a su profesión “emergiendo” porque “los arquitectos ven que no todo es hacer edificios” y que “se pueden hacer cosas más simples, como intervenciones en plazas”. Al acabar le gustaría trabajar directamente en un estudio, aunque no descarta cursar un máster o emprender. Prefiere no plantearse su futuro “porque aún me queda mucho recorrido”.

PATRICIA, SIN MIEDO A LOS MERCADOS Perfiles-Estudiantes-(32-de-39)

Nombre: Patricia

Edad: 20

Origen: Granada

Estudios: Contabilidad y finanzas

Curso: 2º

Expectativas: Lo que venga

Los españoles hemos sabido de entelequias como la prima de riesgo, gracias a los medios. Conocimientos que antes pertenecían a la rama de la economía, simplemente, pero que se han ramificado en estudios como los que emprende Patricia: Finanzas y contabilidad. Como tantas historias de rebote, ella quería estudiar INEF, pero está sabiendo sacarle partido a su renuncia. Piensa que Finanzas es un Grado con contenidos “prácticos”. Al acabar estima “cien por cien, hacer un máster”, aunque no descarta en absoluto irse al extranjero. Adelantada a su tiempo, lo de emprender se le queda pequeño: ya lo hace: junto a dos compañeros, uno en marketing, el otro en economía, están embarcados en un negocio de ropa en el que ella se encarga del diseño gráfico. Ve a su profesión “con posibilidades” porque la “economía es algo que está siempre en movimiento”. Y tanto.

GERARDO, IDEALISTA CON LOS PIES EN LA TIERRA Perfiles-Estudiantes-(39-de-39)

Nombre: Gerardo

Edad: 23

Origen: Las Palmas de Gran Canaria

Estudios: Ciencias Ambientales y Sociología

Curso: 4º de Ambientales y 2º de Sociología

Expectativas: Lo que venga

La de Gerardo es una historia singular, aunque a él no debe de parecérsela. Representa al estudiante crítico, al que cuestiona y analiza la información que recibe, al sistema educativo mismo en el que está inmerso. Estudia dos carreras “porque me gusta estudiar”. Parece estar en una búsqueda constante pero sosegada de respuestas a la realidad y como no quiere conocerla sesgada, eligió Ciencias Ambientales, en la UGR, y Sociología, en la UNED, para hacerlo de manera “interdisciplinaria y holística”. Al terminar, “tal y como está el panorama, pero no solo por eso”, quiere seguir estudiando, porque le interesa seguir aprendiendo.

Aspira a conseguir un trabajo donde crecer a nivel personal y profesional, facetas que no es capaz de disociar en su ecuación de la realización personal. El abanico de perfiles que barrunta es tan amplio e interdisciplinar como el torrente de información que atraviesa sus gafas. Va desde la administración pública a panadero porque “no tengo claro en qué trabajar, pero sí cómo quiero trabajar. Allá donde pueda seguir creciendo”.

Estudiar le cuesta tiempo, palabra que aparece en su respuesta antes que el dinero porque “el dinero va y viene”, y el tiempo solo va. Pero para costearse se emplea en la vendimia suiza, donde se hace inverosímil que cultiven algo que no sea dinero. Destaca de estudiar en la UNED la posibilidad de realizar “un trabajo más autónomo y más enriquecedor”, porque tienes tiempo “para juzgar, para criticar”.

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