Miércoles, 18 enero, 2017

Los idilios de Pina con sus entrenadores

El actual Presidente del Granada CF, ha cesado al 66% de los entrenadores que han estado al frente del banquillo de la entidad nazarí, esto es, a cuatro de los seis técnicos que han pasado por el vestuario a lo largo de su gestión

Quique Pina junto a parte de su equipo de trabajo | Foto: archivo


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Granada catapultó a Quique Pina a la élite tras su llegada en Segunda División ‘B’ hace escasas seis temporadas. Nada más aterrizar en el club nazarí, Pina se encontró de herencia a un técnico ya contratado por la Junta Gestora existente por entonces y dirigida por Ignacio Cuerva. El inquilino era Miguel Ángel Álvarez Tomé, curtido en la categoría pero, sobre todo, en el grupo castellano-leonés. Tomé fue su primera víctima en cuanto a entrenadores en el cuadro granadinista se refiere. El equipo perdió su partido de la jornada 30 en Marbella y, aunque iba en el segundo lugar de la clasificación, el presidente rojiblanco decidió un cambio de timón que, a la postre, resulto muy exitoso.

Fabriciano Gonzalez ‘Fabri’ sería el sucesor de ese proyecto en la categoría de bronce y, en apenas temporada y media, el Granada CF llegó vertiginosamente a la elite de nuestro futbol nacional. El técnico gallego apenas pudo disfrutar de su logro y de gestionar al grupo en Primera División. Tras una derrota frente al Espanyol que lo sumía en puestos de descenso, fue destituido, aunque dejo un alto calado en la ciudad.

Abel Resino cogió el mando, salvando al equipo en la última jornada en Vallecas, aun habiendo sido derrotado el equipo casi en el descuento y en fuera de juego. Los resultados de otros campos favorecieron.

La temporada 2012-2013 arrancaba con un nuevo técnico en el Granada CF, un exitoso Juan Antonio Albacete Anquela, que venía de una trayectoria excelente en la categoría de plata con el Alcorcón y debutaba en Primera como entrenador del cuadro nazarí.  El idilio con el jiennense duro poco y Pina tuvo que prescindir de sus servicios tras una nueva derrota frente al Sevilla. El granadino y granadinista Lucas Alcaraz salvó la nave, manteniendo al equipo un año más en Primera y teniendo continuidad otra temporada completa, la 2013-2014. Alcaraz no puso nunca en los puestos de descenso al equipo en las 55 jornadas que lo dirigió técnicamente, aunque prefirió no continuar al frente del banquillo nazarí.

Enrique Pina contrató para esta campaña en curso, la 2014-2015, a un técnico experimentado, contrastado y que parecía una apuesta segura tanto por su sueldo como por la forma de gestionar grupos, Joaquín Caparrós. La jornada 18 se cruzó en el camino y, tras catorce partidos consecutivos sin ganar y el pésimo juego mostrado en el último encuentro copero ante el Sevilla, los máximos dirigentes rojiblancos han decidido prescindir del técnico utrerano.

Así, Quique Pina ha destituido a cuatro de los seis entrenadores que han ocupado el banquillo nazarí desde que se hiciera con el control del Granada CF, es decir, al 66% de sus técnicos.

QUIQUE PINA Y LOS ENTRENADORES ANTES DEL GRANADA

La relación de Quique Pina con los entrenadores, como máximo mandatario de un equipo, tiene su inicio en el Ciudad de Murcia, entidad que creo él mismo en 1999 y que arrancó en el Grupo B de Territorial Preferente. El elegido como entrenador fue Paco Pliego, un hombre que se estrenaba en el banquillo. Ese mismo año pasó por el vestuario el murciano Andrés García Tébar y tras éste tomó el mando el propio Quique Pina con el ‘carné prestado’. No obstante, consiguieron el ascenso.

El Ciudad de Murcia subió de categoría de nuevo la temporada siguiente desde Tercera a 2ªB y esta vez, sin movimiento en la dirección técnica, se mantuvo Alfonso Guzmán, quien tuvo continuidad en la categoría de bronce en la campaña 2001-2002. Finalmente fue despedido a lo largo de la temporada  y la terminaron el tándem formado por Yeyo y Diego Rodríguez.

Durante el curso 2002-2003, en el banquillo del Ciudad se suceden los entrenadores. Javi López arranca la temporada, pero es reemplazado por Crispi y éste, a su vez, por Carlos Orúe. Con este último se consiguen excelentes resultados, hasta celebrar el ascenso a Segunda División.

Quique Pina hizo un nuevo proyecto en la temporada 2003-2004. Su entrenador sería Juan Manuel Lillo. El equipo jugaba de dulce, pero los malos resultados hicieron que el mandatario murciano lo destituyese para contratar a Juan José Enriquez, que pocas jornadas antes de terminar el campeonato también fue cesado de su cargo. Fernando Zambrano fue el siguiente en tomar la manija del equipo, salvando a los murcianos en la última jornada.

La 2004-2005 dejó otro episodio en el binomio Pina-entrenador de equipo. Se produjo un hecho bastante atípico. De inicio el elegido fue Miguel Álvarez, destituido y reemplazado por Julián Rubio que, tras un periplo de malos resultados, de nuevo fue sustituido por su antecesor Miguel Álvarez, quien logró la permanencia en el suspiro final.

Un entrenador que pasó por la entidad rojiblanca, fue contratado para el tercer proyecto del Ciudad de Murcia en Segunda División, Abel Resino, quien quedó a las puertas de llegar a la gloria. Ya por ultimo 2006-2007, Pina le dio las riendas a José Luis Oltra que también terminó la temporada. A partir de junio de 2007, sucedió el episodio de la conocida venta del Ciudad de Murcia y, en años posteriores, la llegada al Granada CF de Enrique Pina Campuzano, a través de Ignacio Cuerva, que era la cabeza visible de una Junta Gestora.

 

 

 

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