Jueves, 15 de Noviembre de 2018

            

Los guardianes de la Vuelta a España etapa tras etapa | Vídeo y galería

La Unidad Móvil de Seguridad Vial de la Guardia Civil, compuesta por 128 efectivos, acompaña y protege al pelotón durante los 3.244 kilómetros por los que transcurre el evento deportivo

Motoristas de la Unidad Móvil de Seguridad Vial de la Guardia Civil durante la 4º etapa de la Vuelta | Javier Gea
Ángela Gómez @_Angela_GA | Imagen: Javier Gea


image_print

Proteger. Esa es la misión principal de la Guardia Civil en la Vuelta a España. Preservar la seguridad de los ciclistas, de los vehículos de la organización y los que forman la caravana de publicidad, así como del público que asiste a la cita con la bicicleta es la elogiable tarea de la Unidad Móvil de Seguridad Vial de la Benemérita para la Vuelta, un “equipo” creado y destinado exclusivamente para prestar esa seguridad durante toda la prueba, etapa tras etapa.

Para esta edición, y bajo las órdenes del comandante Rubén Flores, están trabajando 128 efectivos, de los cuales 58 son motoristas y 39 pertenecen al Grupo Rural de Seguridad (los G.R.S.). La lista la completan más personal del Cuerpo especializado en transmisiones, equipos técnicos y logística, así como efectivos del Grupo de Acción Rápida (G.A.R) . Además, en el cielo, un helicóptero sobrevuela con ellos.  Esta unidad trabaja en colaboración con más agentes de la Guardia Civil de las provincias por las que transcurre la Vuelta que, en el caso de la cuarta etapa en Granada, han sido 60 agentes apoyando a la unidad para dejar despejar el itinerario de la prueba.

GranadaDigital se cuela en una jornada con ellos para conocer de primera mano cómo se vive la Vuelta a través de los ojos de la Guardia Civil.

Si no puedes visualizar el vídeo, haz clic en el enlace:

El teniente Diego Martín Gavira, junto a otro compañero, nos recoge en Granada capital, unos 45 minutos antes de que el pelotón alcance el centro de la ciudad. En un coche de la unidad móvil, nos adentramos en el trayecto de la cuarta etapa en nuestra provincia, que empezó en Vélez-Málaga para culminar en el Puerto de Alfacar, tras un recorrido de 161 kilómetros.

En total, cuando acabe la Vuelta, los ciclistas habrán recorrido 3.244 kilómetros a lo largo de la geografía española, y esta unidad móvil, habrá ido a su par. Sin embargo, el trabajo de esta equipo preparado para la Vuelta arranca meses antes de la prueba. Para esta edición, ya a finales de 2017, se empezó a constituir. “¿Quién decide quién forma parte de la Unidad?”, preguntamos al teniente Martín Gavira, mientras a nuestro paso por el recorrido observamos ya a algunos valientes esperando en el tórrido sol el paso del pelotón.  Nos saludan y aplauden, y el agente Francisco Bolaño, que conduce, responde el gesto con el claxon del coche.

 

“A partir de la elección del comandante que se va a hacer cargo de la unidad, se hace una convocatoria para el personal que quiera participar en la Vuelta como motorista. Se establecen varios filtros, a nivel provincial y autonómico, en el que se valora la experiencia, actitud, etc. Después, los candidatos escogidos pasan unos días de prueba en la Escuela de Tráfico de la Guardia Civil de Mérida, donde se les realiza una prueba de conocimientos, una entrevista psicológica y una rigurosa prueba de habilidades en motocicleta”, responde el teniente, que es oficial de enlace con los medios de comunicación dentro de la citada unidad.  Lleva 33 años en la Guardia Civil, 30 en la Unidad de Tráfico y este es el primer año que participa en la Vuelta. “Es una experiencia muy enriquecedora. Son muchos agentes dentro del Cuerpo los que quieren participar”, nos explica mientras revisa el planning de la etapa desde el asiento de copiloto.

“Nuestra labor es que la Vuelta Ciclista a España discurra sin ningún tipo de novedad que no sea deportiva”, apostilla mientras entramos en Alfacar.

Se va acercando la hora de ver a los equipos ciclistas pasar y el ambiente en esta localidad granadina ya es notorio. Buscando la sombra, ya hay hileras de personas dispuestos a animar a los deportistas antes de encarar la subida al puerto, la recta final en la Alfaguara. Numerosas motos de la Guardia Civil nos adelantan para tomar posición en otros puntos del recorrido.

También se escucha el zumbido de las aspas del helicóptero. La Vuelta está cada vez más cerca y hay que proteger bien la zona. Y este año hay una novedad.

Dispositivo antidrones utilizado por la Guardia Civil durante la Vuelta a España | Javier Gea

 

UN EQUIPO ANTIDRONES, LA NOVEDAD EN LA VUELTA

Es la primera vez que la Vuelta a España cuenta con el servicio de un equipo antidrones dirigido por el Grupo de Acción Rápida de la Guardia Civil, más conocido por sus siglas G.A.R.,  una unidad especializada que la Guardia civil puede requerir en cualquier momento para prestar apoyo a otras unidades, tanto en territorio nacional como internacional.

Cerca del kilómetro 3 antes de la llegada a meta, nos reunimos con el cabo primero de Haro del Equipo de drones UAV-G.A.R. Sobre el techo de un todoterreno Toyota, hay un gran maletín negro abierto y a su lado una antena y, sobre otro, algo que a simple vista parece una “rifle” con forma de antena.

“Vamos equipados con un sistema llamado Aeroscop de la empresa EtecDrones de Valencia, en colaboración con la empresa sendes, especialista en sistemas antidrones,  que detecta y nos aporta información sobre cualquier drone en un radio de 5 kilómetros: el modelo, número de serie y las coordenadas geográficas donde se encuentra, así como dónde se encuentra el piloto”, explica.  “De esta forma es muy fácil localizar al piloto y que los compañeros del Grupo Rural de Seguridad (GRS), si se les requiere, accedan hasta él”, añade. “Si vemos desde la pantalla que el drone supone una amenaza para la Vuelta porque se acerca a la carretera por donde circulan los ciclistas, directamente inhibimos la señal de control”. El sistema tiene un display con cinco barritas que indica el tipo de señal que se quiere interferir y cuenta con tres intensidades de potencia que se aplicarían en función de la distancia a la que se encuentre el drone a inhibir.

Este servicio especial participa en 8 de las 21 etapas de la Vuelta. En la etapa 2, Marbella-Caminito del Rey, tuvieron que inhibir uno y, en la de ayer, en Granada, otro. “Si falla el sistema primario, tenemos otro”, explica mientras el cabo del G.A.R. toma el rifle de inhibición. “En caso de necesidad se utiliza y tiene un alcance de un kilómetro”, nos explica.

A través de estos dispositivos, la Guardia Civil tiene la opción de inhibir el control del mando y la transmisión de imágenes, así como bloquear la señal GPS, pero esta última opción se utiliza siempre y cuando se tenga claro la dirección del viento.

CÓMO OPERA LA UNIDAD MÓVIL: BANDERAS AMARILLAS, ROJAS Y VERDES

Para conseguir tener despejado el itinerario, o “estéril” en términos de la Benemérita, se establece, además de los cruces cubiertos por los efectivos de la Comandancia de la Guardia Civil de Granada, una serie de escalones.

Unos 20-25 minutos antes del inicio de la etapa ya empiezan a salir los motoristas del ‘Grupo de Seguridad Interna’ que se encargan del control del tráfico, de señalizar puntos peligrosos para los ciclistas, así como de encintar los caminos que quedan sin cubrir. Por otro lado, el  grupo de motoristas con banderas amarillas se encargan de cortar el tráfico que viene en sentido contrario.

Una vez que está todo el tráfico cortado, empieza el espacio de carrera, que está delimitado por un motorista, denominado ‘bandera roja de referencia’. Tras él,  van una serie de compañeros, también con banderas rojas,  que van balizando a ambos lados de la carretera y vigilando cualquier improvisto. Tras ellos, aparece en escena el abre-carreras principal, que va justo delante del ciclista más aventajado. Pasado el pelotón, otros motoristas de la Guardia Civil, también portando banderas rojas, van de reserva y cierre, y se encargan darle cobertura a los ciclistas cuando se descuelga o se estira mucho el pelotón. Por último, un motorista con bandera verde es el último en aparecer. Su paso indica que ya finaliza el operativo y se abre la carretera.

La etapa ya ha finalizado, y no tardan en aparecer los primeros ciclistas que bajan del puerto de la Alfaguara para dirigirse a la zona de equipos. Efectivos de la Guardia Civil también controlan la bajada de algunos de los vehículos que han podido acceder al puerto de montaña.

A la bajada del puerto la visión es llamativa. En una misma calle nos encontramos a todos los efectivos de la Unidad Móvil de Seguridad Vial de la Vuelta Ciclista 2018 colocados en fila. Los agentes buscan sombra y comentan la etapa. Han terminado ya por hoy, aunque aún les quedan 17 etapas más para dar por finalizada su misión: proteger por cielo y tierra.

Para visualizar la galería, haga clic en la imagen:

 


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.