Lunes, 27 Marzo, 2017

Los deberes por adelantado

El Granada consigue el mejor arranque liguero desde su regreso a Primera División, con 17 puntos en 13 partidos, y una muy buena sensación en lo que va de campeonato

David Sánchez ~ @sir_deivid7 // Foto: Álex Cámara


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Cuando los granadinistas se levantan desde el sábado y echan un ojo a la clasificación de la Liga, seguro que esbozan una sonrisa y se plantan henchidos de felicidad, y orgullosos -por fin- del papel exhibido por los suyos en casa. Y es que, la victoria del viernes frente al Málaga trajo una comunión absoluta entre la grada y el equipo, así como con su entrenador, algo que parecía impensable semanas atrás, cuando el Getafe abandonaba la capital nazarí con los tres puntos en el zurrón y parte del público quería llevar la cabeza de Lucas directa a la guillotina.

Pero la montaña rusa del fútbol ha concedido una empinada subida a los rojiblancos, que han conseguido tres triunfos en los cuatro partidos que se han disputado desde entonces; e incluso en el que acabó con derrota -el del Atlético de Madrid- el equipo cumplió y estuvo a la altura.

Con el partido de este fin de semana, el Granada cierra el primer tercio de su ejercicio futbolístico con números que hasta ahora le costaba casi una vuelta completa conseguir. Por poner ejemplos, podemos servirnos de los antecedentes más próximos desde el regreso del equipo a la máxima categoría, valga la trayectoria de sus antecesores en el puesto, que a lo sumo apenas duraron poco más de una vuelta en el cargo.

El primero en dirigir al conjunto nazarí desde su retorno a la élite fue Fabri. El técnico gallego había logrado dos ascensos consecutivos y se había ganado por méritos propios la renovación para entrenar al equipo en Primera. Sin embargo, y tras completar la primera vuelta del campeonato con un saldo de 19 puntos, el club decidió apostar por Abel Resino para la segunda parte de la competición, y el ex Atlético salvó al equipo de milagro, pero no comenzó la temporada siguiente. El elegido fue Anquela, pero el estrés y la exigencia pudieron con él, y tuvo que abandonar el barco tras 21 jornadas, con tan sólo 20 puntos.

Hecho este pequeño repaso, ahora sí se puede dar la importancia que merece a este arranque liguero del Granada CF, pues hasta ahora ninguno de los entrenadores que había empezado una campaña en Primera con el equipo rojiblanco había logrado marcharse con un saldo positivo; es decir, con más puntos que jornadas disputadas. Sin embargo, y con sólo 13 encuentros jugados hasta el momento, Alcaraz ya ha conseguido 17 puntos. Además, hemos de tener en cuenta que, tras el próximo choque contra el Barcelona, la escuadra nazarí ya se habrá enfrentado a todos los equipos que ocupan los catorce primeros puestos de la tabla, a excepción de la Real Sociedad y el Sevilla.

Estos números le valen al Granada ser el octavo clasificado; pero, lo que es aún más crucial, otorgan una tranquilidad impagable y una sensación del deber cumplido a una plantilla que -desgraciadamente- había hecho del sufrimiento su modo de vida, constantemente en el filo del precipicio y en la cuerda floja. Por ello, la parte positiva de que el parón liguero llegue ahora será el hecho de poder alargar este buen momento, y disfrutar una semana más de la satisfacción del trabajo bien hecho. Después, habrá que comprobar si lo logrado hasta ahora sólo vale como colchón para futuras derrotas, o si resulta un acicate para que los de Alcaraz abran sus horizontes y pierdan el miedo a mirar a Europa a la cara.

EL DELANTERO MÁS EFECTIVO DE LOS ÚLTIMOS AÑOS

Parecía imposible, pero El Arabi está empeñado en demostrarlo. La eterna búsqueda del nueve y del gol parece cerrarse en torno al marroquí, o al menos los números así lo dictaminan. El viernes, en uno de los mejores partidos que se le recuerda al ‘9’ nazarí, El Arabi consiguió los tres goles y fue la pieza clave para la victoria frente al Málaga.

Con esas tres dianas, El Arabi ya lleva un total de seis esta temporada, sumando los dos conseguidos frente al Athletic Club, y el tanto de Pamplona en el que supuso el primer triunfo del equipo este año. Y no se debe tomar este dato a la ligera, ya que el año pasado el mismo delantero marroquí cerró toda la temporada con ocho, y hasta ahora sólo ha disputado 11 encuentros, en los que sólo en nueve ha sido titular. Además, cinco de ellos los ha logrado anotar en Los Cármenes, justamente donde el equipo más los necesita.

Pero es que, con estos seis goles, también iguala los registros de los dos años de Primera de Siqueira, que también era el encargado de lanzar los penaltis, e incluso ya supera los números de Ighalo la temporada pasada (que acabó con cuatro, aunque cierto es que sólo disputó la segunda vuelta), y empata los de su primer año completo.

Así pues, El Arabi parece estar convenciendo a todo el mundo y a sí mismo de que el Granada ya tiene ‘nueve’, y que él puede ser el delantero efectivo y matador que esta ciudad ha anhelado desde que se perdió al Geijo de Segunda División. Además, Ighalo ha rendido extraordinariamente en sus últimas apariciones, y las esperanzas puestas en Riki son muy grandes; así que, si la lógica no falla, del rendimiento de uno y la presumible competencia que intentarán plantear los otros, sólo pueden salir cosas positivas para el Granada.

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