Miércoles, 13 Diciembre, 2017

            

Los arqueólogos cambian de estrategia y harán “microsondeos” de la posible fosa de Lorca en 2015

Los testimonios recogidos en su día por el periodista Eduardo Molina Fajardo señalan el paraje, situado en el conocido como Peñón del Colorado, como el lugar del posible enterramiento de Lorca

Foto: Archivo GD


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El equipo de arqueólogos que trabaja en Alfacar (Granada), en la zona en la que podría encontrarse la fosa del poeta Federico García Lorca, ha tomado la decisión de cambiar de estrategia, después de que no se hayan encontrado evidencias de enterramientos comunes, y planea realizar “microsondeos geológicos” para localizarlos, unas tareas que podrían comenzar ya en enero o febrero de 2015.

Así lo ha señalado a Europa Press Javier Navarro, el arqueólogo director de los trabajos, quien ha explicado que ya han desechado la idea de volver a usar una pala excavadora para analizar el terreno transversal a la zona ya estudiada, y ahora están elaborando un informe que incluirá la nueva propuesta y que tendrá que contar con el visto bueno de la Dirección General de Memoria Democrática, que impulsa la intervención.

En ese sentido, y pese a que el estudio que realizó el georradar del terreno, ubicado en el antiguo campo de instrucción de las tropas de Falange, en una zona en la carretera que une Víznar y Alfacar, fue “preciso”, una vez analizadas las anomalías detectadas, éstas no se han correspondido con un pozo o fosa.

Además, el general Nestares, hijo del que fuera capitán José María Nestares Cuéllar, jefe del frente de Víznar y miembro de Falange, que está asesorando al equipo, ha precisado su testimonio acerca de la posible ubicación de la fosa, concretamente con respecto al camino que atravesaba el campo de instrucción y que albergaría, en uno de sus bordes, el lugar elegido para enterrar al poeta. Por ello, según Navarro, se va a proceder también a una “revisión crítica” de las fuentes orales.

Así las cosas, el equipo se encargará ahora de limpiar de nuevo la zona, para que el georradar, del que se encarga el catedrático de Geofísica de la Universidad Politécnica de Valencia Francisco García, uno de los mayores expertos en esta tecnología, elabore de nuevo un estudio tridimensional del terreno.

A este trabajo se le sumará el análisis de las fotografías aéreas de la zona –en su concepción original– y, en tercer lugar, si la Dirección General de Memoria Democrática lo aprueba, comenzarán los “microsondeos geológicos”. Estos consistirán en el uso de una sonda de unos 15 centímetros de diámetro, que se introducirá a unos siete metros de profundidad para constatar la estratigrafía del terreno, de manera que pueda ya determinarse la existencia o no de una fosa.

NUEVA INTERVENCIÓN ARQUEOLÓGICA POSTERIOR

Si los sondeos fueran positivos, ya se procedería de nuevo al uso de la pala excavadora, lo que podría producirse ya en enero o en febrero de 2015, porque todo depende de la disponibilidad de los expertos y también de la propia meteorología, que estos días está siendo desfavorable en la provincia de Granada. Tras la retirada de la tierra por parte de la maquinaria, comenzaría de nuevo una intervención arqueológica a mano, según Navarro, que ha dicho que la propia complejidad de la búsqueda le ha llevado a cambiar de estrategia, lo que, por otra parte, según ha reiterado, es “habitual” en este tipo de trabajos.

Por otra parte, ha indicado que, tras las tareas de los últimos días, han podido conocer, según las versiones de muchas personas mayores que se han acercado al lugar, la existencia de otras fosas comunes cercanas, lo que también prevé poner en conocimiento de la Dirección de Memoria Democrática, para su consideración.

Los testimonios recogidos en su día por el periodista Eduardo Molina Fajardo señalan el paraje, situado en el conocido como Peñón del Colorado, como el lugar del posible enterramiento de Lorca, el maestro Dióscoro Galindo y los banderilleros Francisco Galadí y Joaquín Arcollas, concretamente en un “pozo alargado” con un color de tierra gris, junto a un pequeño camino, hipótesis investigada además después por Miguel Caballero, autor del libro ‘Las 13 últimas horas en la vida de Federico García Lorca’.

En el mismo enclave en el que se está interviniendo ya trabajó el equipo de arqueólogos coordinados por Javier Navarro de finales de noviembre a diciembre del año pasado, a iniciativa también de la Dirección General de Memoria Democrática, en un espacio ubicado frente al cortijo de Los Llanos de Corvera, conocido también como cortijo ‘Gazpacho’ o ‘Pepino’, a unos 500 metros del Barranco de Víznar, y a unos 400 metros del parque Federico García Lorca, donde la Junta de Andalucía ya lideró en 2009 otro proyecto para la búsqueda de fosas que acabó sin el hallazgo de evidencias de enterramiento alguno o esquirla de hueso.

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