Martes, 24 enero, 2017

Licenciados granadinos comenzarán el año trabajando en clínicas alemanas

Finaliza el primer curso de alemán para enfermeros fruto del acuerdo entre la UGR y Medical Park



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Son 14 y dentro de algo más de tres semanas viajarán juntos hasta la localidad alemana de Bad Wiessee para incorporarse a la plantilla de enfermeros, fisioterapeutas y ‘ergoterapeutas’ ( terapeutas ocupacionales en España) contratados por Medical Park AG.

Son los primeros que parten gracias al acuerdo firmado el pasado mes de septiembre entre estas clínicas de rehabilitación y la Universidad de Granada. Un convenio por el que la empresa germana se comprometía a sufragar los gastos de un curso intensivo de alemán a aquellos alumnos que posteriormente se marchasen a trabajar con ellos.

Medio año después se ven los primeros frutos. Catorce jóvenes, recién licenciados, que parte hacia Alemania con un contrato de trabajo de tres años, renovable, un idioma nuevo aprendido (con el nivel B2 acreditado por el Centro de Lenguas Modernas que imparte los cursos) y sobre todo, con la garantía de tener tras de sí el respaldo de su Universidad y de una empresa que les ha demostrado su solvencia y el interés que tiene en ellos.

Gerald Valenza, Vicedecano de Relaciones Internacionales y Alumnos en la Facultad de Ciencias de la Salud de Granada, asegura que todos los días reciben ofertas de trabajo de muchos países diferentes que quieren llevarse a sus alumnos.

“Con Medical Park hemos alcanzado un acuerdo porque ofrecen unas garantías y unas condiciones de trabajo que no da casi nadie hoy en día. Nuestros jóvenes se marchan con mucha seguridad”.

Valenza se lamenta del esfuerzo que hace España formando a jóvenes que están entre los mejor preparados del mundo en el ámbito de la salud. “Pero también hay que ser realistas. Aquí no hay salida para ellos”.

Y los propios estudiantes lo saben. Lo sabía cuando lucharon durante el bachillerato y la selectividad por sacar una de las notas de corte más altas que se exigen. Y lo han ido viendo a lo largo de los cuatro años que dura su carrera. “Las cosas han ido a peor”, aseguran. Por eso la oportunidad que les brinda Medical Park les ha caído del cielo.

“Al principio nos daba mucho miedo. Todo era tan bueno que pensábamos que había trampa. Buscamos por todas partes la letra pequeña. Pero a lo largo de estos meses la empresa ha cumplido. Salimos de aquí con el contrato firmado y con las condiciones claras. Y el respaldo tanto de la Universidad como la actitud del gerente de las clínicas, Christian Gores, que ha venido a hablar con nosotros, a dar la cara, en varias ocasiones, también nos ha tranquilizado”, afirman.

Y es cierto. Medical Park pone el esfuerzo económico ( el curso de alemán de cada alumno tiene un coste que roza los 6.000 euros), pero ellos han tenido que hacer un importante esfuerzo y demostrar su compromiso. Han recibido 540 horas de formación que han tenido que compaginar con su último curso de carrera y con el trabajo de fin de grado. “Los últimos meses han sido una pesadilla”, afirman.

Pero ahora llega el momento de ver la luz al final del túnel y de recoger los frutos de ese esfuerzo. El día once vuelan hacia Alemania. El doce estarán trabajando con un sueldo de 1.200 euros netos al llegar y 1.600 en cuanto homologuen su título. Durante el periodo inicial tienen pagado además el alojamiento y la comida y cuando terminen los tres años de contrato una prima de 10.000 euros.

Antonio Salmerón, su profesor de alemán ha hecho las veces de docente y de psicólogo durante estos meses. Él es hijo de emigrantes y les ha dejado clara la diferencia entre pertenecer a la generación del “vente pa´ Alemania Pepe” y la de la “fuga de cerebros”. Ellos están sobradamente preparados. Viajan con sueldo , domicilio y puesto de trabajo fijo. Entre todos han acuñado una especie de ‘mantra’ que se repiten los unos a los otros para tratar de espantar la morriña y los miedos que lleva implícita esta aventura .

” Kopf hoch !, Kein Stress !, Langsam aber sicher ! ” . O lo que es lo mismo “Cabeza alta, fuera estrés, lentos pero seguros”.

Ya hay un segundo grupo de 13 alumnos estudiando alemán para seguir la estela de estos 14 valientes. Gracias a ellos llevarán parte del camino recorrido, pero seguro que en sus maletas meterán también la frase del profesor Salmerón: “Cabeza alta , fuera estrés, lentos pero seguros”.

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