Miércoles, 23 Agosto, 2017

            

Las poblaciones de pájaros comunes como gorriones o golondrinas han perdido más de 64 millones de ejemplares

Los datos han sido obtenidos por 1.000 voluntarios en más de 18.000 jornadas de campo

Foto: TATAVASCO IMAGES/SEOBIRDLIFE
E.P.


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Las poblaciones de aves comunes de las especies agrícolas y urbanas como los gorriones o las golondrinas, han perdido al menos 64 millones de ejemplares en los últimos 20 años, según concluye el balance del programa de ciencia ciudadana SACRE, que coordina SEO/BirdLife.

Así, el estudio advierte de la “preocupante pérdida de ejemplares de una parte importante de la avifauna, especialmente en especies vinculadas a los medios agrarios y urbanos”, ya que un 39 por ciento de las especies de aves comunes han ido en declive.

Los datos han sido obtenidos por 1.000 voluntarios en más de 18.000 jornadas de campo. Entre las especies que registran una “continuada caída poblacional” figuran la codorniz común, el sisón común, el alcaudón real y el escribano cerrillo y que estos datos podrían ser una “razón suficiente” como para catalogarlas como especies en peligro.

Además, los datos de SACRE reflejan que las poblaciones de golondrina común han caído más de un 44 por ciento ya que se calcula que la especie ha perdido unos 13 millones de ejemplares en el camino. Por su parte, el vencejo común tiene un declive de más del 33 por ciento, y la pérdida podría ser de más de 11 millones de efectivos. En cuanto a la perdiz roja, también del ámbito agrario, la caída roza el 40 por ciento, con casi 4 millones de aves menos.

Asimismo, alerta de que la situación es “especialmente alarmante” para aquellas especies en las que el desplome de efectivos supera el 50 por ciento en los últimos 20 años. Ese es el caso del sisón común, con un declive del 71,73 por ciento; la codorniz común, que registra un 61,63 por ciento de caída; el alcaudón real, con un 56,65 por ciento; y el escribano cerrillo, que cierra estas dos décadas con una bajada del 50,46 por ciento.

Según los datos de SEO/BirdLife, el estado de conservación de estas cuatro especies podría provocar que se incluyeran en la categoría de ‘En peligro’ en una próxima revisión del Libro Rojo de Especies Amenazadas.

Por su parte, hay otras especies cuyo declive ronda el 30 por ciento, como el cernícalo vulgar, el pito real o las ya citadas perdiz roja y golondrina común, podrían engrosar la lista de aves calificadas como ‘Vulnerables’.

GORRIONES Y URRACAS TAMBIÉN EN DECLIVE

En otros casos, con declives inferiores, también presentan una situación preocupante y que podrían originar su inclusión en la categoría ‘Casi amenazadas’. El gorrión común o la urraca común estarían en esta parte de la tabla.

En total, el conjunto de aves analizadas por SACRE que se hallan en situación de declive acumulan la pérdida de 64.511.917 ejemplares entre 1996 y 2016.

El coordinador de seguimiento de SEO/BirdLife, Juan Carlos del Moral, ha precisado que la merma de efectivos está “especialmente concentrada” en el medio rural y que esto se debe a la intensificación agraria, que se ha traducido en la eliminación de las lindes, la generalización de los monocultivos o la extensión del uso de numerosos productos fitosanitarios, entre otros factores.

En su opinión, estas causas podrían estar detrás de esta progresiva desaparición de aves agrarias que también afecta a otras especies.

“Solo basta pensar en cuántos saltamontes se veían antes en el campo y tratar de recordar cuándo fue la última vez que nos topamos con uno. O cuántos grillos oíamos al anochecer y cuántos oímos ahora. Nuestros prados se quedan sin pájaros, sin insectos, sin lagartijas, sin roedores y sin vida. Su paulatina desaparición sugiere un campo cada vez más estéril”, ha lamentado.

Por su parte, las especies urbanas presentan un declive del 18 por ciento de sus efectivos y un estado “desfavorable” de conservación. “La pérdida de millones de ejemplares de aves tan próximas a nosotros como el gorrión común o los vencejos originan esta situación”, ha concluido.

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