Sábado, 27 Mayo, 2017

Las líneas regulares de autobús podrían tener una frecuencia de más de 20 minutos cuando entre en funcionamiento la LAC

Según fuentes cercanas a la empresa, la reforma planteada por el Ayuntamiento podría afectar de manera negativa a la agilidad del transporte público

Manuel Herrera @manuelherrerapr


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La reforma de la red de autobuses públicos urbanos en Granada podría afectar de forma sensible a algunas de las líneas que discurren por los barrios periféricos de la ciudad. Según fuentes cercanas a la empresa Rober, en al menos siete u ocho recorridos, la frecuencia de paso de los vehículos podría ser superior a los 20 minutos, e incluso podría alcanzar los 25 en algunos casos.

En ese sentido, la fuente consultada ha aludido a la “falta de sensibilidad” de los responsables municipales y ha insistido en la necesidad de “readaptar” la red de autobuses tras la implantación de la Línea de Alta Capacidad por la zona centro, prevista para finales de abril y que supondrá la eliminación de las quince líneas que transitan por el corazón de la ciudad.

La misma fuente asegura que el nuevo sistema agilizará el tránsito por el centro, pero podría suponer un perjuicio para los usuarios a la hora de desplazarse de un barrio a otro. “En algunos casos tendrán que hacer dos transbordos y el sistema será más lento”.

La fuente consultada por Granada Digital también apunta que las líneas cuyas frecuencias superen los 22 o 25 minutos, provocarán una situación un tanto caótica y causarán perjuicios a un importante número de usuarios. También ha advertido de que el cambio de líneas anunciado por la concejala Telesfora Ruiz irá más allá de una readaptación y supondrá un importante cambio en la red de autobuses urbanos.

DESCONOCIMIENTO CIUDADANO

La mayor parte de los usuarios de los autobuses urbanos de Granada carecen de información acerca de la reforma del sistema de movilidad que cambiará los recorridos por la ciudad y que afectará, principalmente, a la zona centro, por la que tan solo discurrirá una línea de alta capacidad.

En una de las paradas situadas en la Acera del Darro, Fernando Aguado, estudiante de Marketing, consulta las nuevas modificaciones y apunta: “No tenía ni idea, pero a mí me conviene el hecho de que haya más frecuencia de autobuses por el centro”. Rafael Gómez no es de la misma opinión. Tras ojear los cambios principales, este granadino, de mediana edad, considera que “no es bueno eliminar líneas”.

Por su parte, Carmen Valverde, otra joven usuaria, se sorprende ante su desconocimiento sobre el tema: “No lo había visto ni en la prensa ni en la tele“, comenta. Y añade con cautela: “Tendremos que esperar para ver cómo es su aplicación”. Más contundente es María Luisa Sánchez, que también se enteró por Granada Digital de los cambios previstos para la primavera: “Me parece fatal, no me pilla nada bien. Está muy mal, como todo lo que hacen”, concluye.

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