Martes, 24 enero, 2017

Las herramientas para identificar el retraso del desarrollo en niños pequeños sanos no son beneficiosas

El retraso en el desarrollo se caracteriza por un retraso en el funcionamiento apropiado para la edad, incluyendo habilidades motoras, del habla y del lenguaje o habilidades sociales y de la vida diaria

FOTO: FLICKR/CRISTINA
E.P.


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El Grupo de Trabajo Canadiense sobre el Cuidado de la Salud Preventiva desaconseja el uso de herramientas de detección para identificar retraso del desarrollo en niños de entre 1 y 4 años que no presentan signos aparentes o sobre que no existen preocupaciones de los padres, según una nueva directriz publicada en ‘Canadian Medical Association Journal’.

El retraso en el desarrollo se caracteriza por un retraso en el funcionamiento apropiado para la edad, incluyendo habilidades motoras, del habla y del lenguaje, habilidades sociales, actividades de la vida diaria y/o la cognición. Entre los factores de riesgo de retraso en el desarrollo están bajo peso al nacer, complicaciones de prematuros al nacer y durante el parto, antecedentes familiares y otros factores.

Esta recomendación se aplica a los niños sin signos visibles de retraso en el desarrollo. El cribado difiere de la vigilancia del desarrollo, en la que un médico supervisa regularmente el desarrollo del niño, atiende las preocupaciones de los padres y analiza los factores de riesgo, y de la detección de casos, que identifica los casos de retraso en el desarrollo en niños con uno o más factores de riesgo.

“Los médicos deben realizar la vigilancia del desarrollo de manera continua y considerar la posibilidad de retraso en el desarrollo en niños con signos que pueden sugerir un retraso en un dominio de desarrollo, aquellos cuyos padres, cuidadores o médicos tienen preocupaciones acerca de su desarrollo, o en los que hay factores de riesgo significativos”, afirma la doctora Patricia Parkin, pediatra en el Hospital para Niños Enfermos (SickKids) y miembro del grupo de trabajo sobre la directriz acerca del retraso en el desarrollo, con más autores.

La guía no encontró ninguna evidencia en los ensayos controlados aleatorios (ECA) que indique que el uso de herramientas de detección de retraso del desarrollo en atención primaria mejore los resultados en los niños. La mayoría de las herramientas de detección son listas de control estandarizadas completadas por los padres.

“La falta de pruebas de ECAs que demuestren beneficios clínicos asociados con la detección de retraso en el desarrollo y las propiedades de diagnóstico relativamente pobres de herramientas de detección disponibles garantiza una fuerte recomendación en contra del cribado basado en la población”, escriben los autores.

Además, las herramientas de revisión para el retraso del desarrollo no son exactas y pueden conducir a un alto número de resultados falsos positivos que pueden causar ansiedad de los padres, así como el etiquetado incorrecto de los niños que se desarrollan normalmente. Estos resultados falsos positivos probablemente darían lugar a más pruebas, la derivación y el diagnóstico que podría enfocarse mejor en los niños con cierto retraso en el desarrollo.

“Los proveedores de salud primaria deben estar atentos en el control del desarrollo de un niño en cada encuentro clínico (es decir, la vigilancia del desarrollo) y deben centrarse en la confirmación del diagnóstico de retraso en el desarrollo de los niños en los que se sospecha”, concluye el grupo de trabajo.

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