Miércoles, 26 Julio, 2017

            

Las estrellas del cibelespacio

El escenario de la MBFW, sorprende un año más por el gran abanico de posibilidades ofertadas, su diseño y la masa variopinta que lo pisa. Descúbrelo.

Ana R. Alarcón


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Situémonos. Madrid. Recinto ferial Juan Carlos I (Ifema). Línea 8 del metro, la rosa – no podía ser de otra manera – parada Campo de las Naciones; salida por pabellones pares. Empieza un desfile callejero: tacones de infarto, faldas con vuelo, pantalones ajustados, cuero, seda, sombreros y muchos turbantes. Todos caminando hacia el pabellón 14 y, a cada paso, se acelera el pulso de los improvisados modelos asistentes a tal evento. Ya se ve el cartel que anuncia la fiesta de la moda española: Mercedes Benz Fashion Week Madrid. Allá vamos.

¡Qué bonito! Esto debe ser el DisneyLand de los más trendy. Moqueta gris asfalto y un vaivén de fashionistas congregados esperando cazar tendencias, ideas para sus looks de mañana o de la semana que viene, captar los primeros qué se pondrán el próximo invierno y ¿por qué no ver a algún icono del mundo de la moda? Escaleras mecánicas y entrega de la entrada: ¡empieza el show!

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Mucho rosa chicle salido de la paleta de Ágatha Ruiz de la Prada con corazones naif típicos de la diseñadora. A la izquierda la cafetería en la que, en sus alargadas mesas, puedes comer al lado de una afamada bloguera, distinguir a un actor u observar cómo los más VIPs beben champán y charlan animadamente. A la derecha, pequeñas muestras de las colecciones de firmas jóvenes en un escenario dinámico y futurista. Echemos la vista al frente. Posibilidades por doquier. Rowenta te peina; te presta sus planchas para rectificar ese encrespamiento capilar que la lluvia – invitada non grata – ha causado en tu pelo. L’Oréal te maquilla. Profesionales maquilladores prestan sus servicios para embellecer a los asistentes. Además, se ofrecen talleres de automaquillaje y nail art. No podemos olvidarnos de que la marca francesa, este año celebra de nuevo una edición de los Premios L’Oréal Paris al mejor diseñador y a la mejor modelo de la mano de Bimba Bosé.

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En frente, Mahou te recuerda que nunca viene mal un refrigerio y, además, abre un improvisado teatro en el que se dan cita los showrooms más selectos. Para la MBFW Madrid, Mahou ha querido sumarse al efecto diseñador, para lo que ha creado etiquetas diáfanas rojas y doradas. Y qué mejor que acompañar este descanso con un momento tecnológico de la mano de Samsung, stand desde el que un grupo de expertos analizan tu look. En frente las puertas del cielo: las dos pasarelas en las que los desfiles tienen lugar.

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Sigamos caminando. Quiero la GLAMOUR ¡ah! y la GRAZIA. Pero si es Tom Pernas que va a hablarnos de Trendipia. Mamá, no me esperes a cenar. ¿De dónde ha sacado todo el mundo esa bolsa? ¡YoDona! Vamos a por ella. Pero, espera un momento que TELVA está de paso y están regalando su revista con una preciosa agenda para el recién estrenado 2014. Quiero posar para HOLA y que me den su camiseta con una Audrey Hepburn en la portada. Quiero ser la ItGirl de MujerHoy y un refresco natural con sabor a coco de G’vine ¡qué botellín tan mono! Y, ¿esa cinta carmesí? Asomémonos. Pero si es Óscar Jaenada saludando a Roberto Etxeberría, y aquél chaval ¿de qué me suena? ¡Es modelo! Debe ser el Kissing Room, donde los “elegidos” se pasean, saludan y, cómo no, se besan.

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  1. Me ha encantado por su frescura y su redacción ágil y envolvente. Su lectura nos traslada al escenario del evento como si estuviéramos allí, sin recurrir a los tópicos al uso. Estupendo