Miércoles, 18 Octubre, 2017

            

Las claves del programa de detenciones e interrogatorios de la CIA

"Muchos detenidos de la CIA fabricaron información que resultó ser falsa, en algunos casos sobre cuestiones clave de Inteligencia, incluidas amenazas terroristas que la CIA llegó a identificar como máximas prioridades", detalla el informe

Foto: Reuters


image_print

La Comisión de Inteligencia del Senado de Estados Unidos ha sacado a la luz este martes las numerosas sombras que ahora se sabe con certeza que había en el programa de detenciones e interrogatorios de la CIA que, de acuerdo con este informe, no sirvió para evitar “amenazas terroristas inminentes”.

“INFORMACIÓN FABRICADA”

La principal aportación de este documento de 600 páginas, fruto de una investigación de cinco años a partir de documentos desclasificados de la CIA y de testimonios, es que los “brutales” interrogatorios usados por la agencia contra los detenidos no sirvieron para evitar una “amenaza terrorista inminente”.

Entre otras cosas porque “los interrogatorios reforzaros no fueron un método efectivo para obtener información adecuada”. Por ejemplo, siete de los 39 detenidos que se sabe que sufrieron estas torturas no aportaron información de Inteligencia. Otros, en cambio, lo hicieron sin someterse a estas prácticas.

“Muchos detenidos de la CIA fabricaron información que resultó ser falsa, en algunos casos sobre cuestiones clave de Inteligencia, incluidas amenazas terroristas que la CIA llegó a identificar como máximas prioridades”, detalla el informe.

De hecho, “la mayoría de las veces, el personal de la CIA constató que la forma más eficaz de conseguir información de Inteligencia de los detenidos, incluidos los de alto valor, era enfrentar su versión con otra información de Inteligencia”.

INTERROGATORIOS “BRUTALES”

Sin duda, la segunda clave de este informe es que revela que la CIA usó “interrogatorios más brutales que los imaginados” hasta ahora en base a los relatos que se han ido conociendo en estos trece años a través, sobre todo, de ex detenidos.

“Inicialmente, la CIA usaba un acercamiento no amenazante o, al menos, empezaba el interrogatorio con técnicas lo menos coercitivas posibles e iba aumentado el nivel de coerción solo en la medida en que era necesario”.

Muchos detenidos fueron sometidos a “interrogatorios reforzados” sin autorización o se les sometió a prácticas para las que no tenían el beneplácito del Gobierno y el Congreso o directamente a técnicas que carecían de respaldo legal alguno.

Entre los técnicas de interrogatorio “reforzado” destacan “la alimentación rectal”, por la cual la CIA introdujo alimentos triturados a los detenidos vía anal; ahogamientos simulados; privación del sueño; duchas heladas; y palizas y amenazas de abusos sexuales a familiares, entre otras.

FALTA DE SUPERVISIÓN

Otra de las aplastantes revelaciones del Senado es que este programa de la CIA careció de supervisión efectiva hasta 2003, por lo que funcionó durante dos años sobre la marcha sin que realmente se supiera su contenido ni su alcance.

La CIA contrató a expertos en “interrogatorios reforzados” que se encargaron de diseñar todo el programa a cambio de un contrato de 180 millones de dólares de los que solamente habían recibido 80 cuando el Gobierno de Barack Obama lo canceló en 2009.

Una vez puesto en marcha, “se resistió e incluso impidió la supervisión de su programa por parte del inspector general de la CIA”, al que no informó de nada hasta la muerte de un preso, cuando ya había una veintena de reos en dos cárceles secretas distintas.

La propia agencia confiesa en sus documentos internos que el personal al que encomendó estos interrogatorios no estaba preparado. “Usaron gente poco entrenada con problemas profesionales y éticos de naturaleza grave”, ha dicho la senadora demócrata Dianne Feinstein.

AUSENCIA DE CONTROLES INTERNOS

A todo ello hay que sumar que “la CIA raramente reprochaba o sancionaba a su personal por graves violaciones o actividades inadecuadas” que, no obstante, ocurrían “de forma sistemática” en el marco de su programa de detenciones e interrogatorios.

“En una ocasión, murió un detenido en la cárcel secreta de COBALT y la CIA decidió no adoptar medidas disciplinarias contra el agente implicado porque había sido motivado para extraer toda la información posible” del preso.

La cúpula de la CIA creía firmemente que “cabe esperar errores en un negocio lleno de incertidumbre” y decidió “aceptar los errores”. Prueba de ello es que no hay ni un solo caso de sanción administrativa contra el personal de la agencia por este tema.

MENTIRAS A LA CASA BLANCA Y AL CONGRESO

Además, la CIA engañó a la Casa Blanca y al Congreso sobre la eficacia y extensión de sus interrogatorios. Dificultó su supervisión y, cuando no le quedó otra opción, les “proporcionó información errónea”.

La agencia también usó este truco con la prensa, a la que dio resultados inflados. Los altos cargos ordenaron a los suyos “recopilar éxitos” para entregárselos a los periodistas y alimentar con ello una tendencia favorable en la opinión pública estadounidense.

RECUENTO DE DETENIDOS

El informe ha servido asimismo para establecer el número total de personas que pasaron por los llamados “puntos negros” de la CIA en todo el mundo. Aunque la agencia informó al Gobierno de que había “menos de 100”, lo cierto es que por sus manos pasaron hasta 119.

Entre los presos que padecieron los interrogatorios de la CIA hay 26 que, de acuerdo con el Senado, la agencia detuvo “erróneamente”, en muchos casos por no comprobar su identidad. Entre ellos, un “intelectual desafiante” que pretendía usar como “ventaja” para conseguir información de un familiar.

DAÑO A LAS RELACIONES BILATERALES

Con todo ello, parece claro que “el programa de detenciones e interrogatorios de la CIA creó tensión con los socios y aliados de Estados Unidos, llevándoles a desmarcarse públicamente del país y perjudicando con ellos las relaciones bilaterales de Inteligencia”.

Obama ha reprochado este martes que este programa “no es consistente con los valores nacionales” y ha abogado por que Estados Unidos siga siendo “la mayor fuerza de libertad y dignidad humana que el mundo haya conocido”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *