Jueves, 16 Agosto, 2018

            

Las casas árabes y cristianas del Albaicín, la esencia de un barrio | Vídeo

Proponemos un paseo desde la Casa de Zafra hasta el Carmen de los Cipreses para hacer un recorrido por la historia de una de las zonas con más historia de Granada

Alberca de Casa Zafra | Foto y vídeo: Javier Gea
José L. Moreno | @morenoluaces


image_print

En el histórico y multicultural barrio del Albaicín corre el dicho de que “si quieres conocer mejor a alguien sólo tienes que visitar su casa”. Casas llenas de historia, de leyenda y de arte. En ellas vivieron musulmanes y judíos de todas las clases sociales, que después ocuparon cristianos. Hay construcciones que están tal y como se levantaron, otras han sido modificadas y algunas esconden secretos inimaginables para el visitante. El Palacio de Dar al-Horra, la Casa del Chapiz o la casa de Zafra son algunos de estos rincones.

 Si no puede ver el vídeo haga clic aquí

Si, por ejemplo, entramos en la casa del Capitel Nazarí observaremos la típica casa morisca, con un patio central y agua suministrada a todo el inmueble. Pero, como la mayoría de obras, sufrió remodelaciones cristianas. De hecho, su nombre proviene del único de los 5 pilares que sostienen su estructura que mantiene su origen árabe. Una vivienda que está pegada, pared con pared, a la que vio nacer a una de las granadinas más conocidas: Mariana Pineda. El edificio conserva su característico patio central en el que destaca un maravilloso pilar con escudo original de dicha época, cuya parte inferior es obra de Diego de Siloé (S.XVI) y la superior, del año 1644, construido por la familia nobiliaria de los Pisa. Entre sus secretos, para sorpresa de todo aquel que entra, se esconde una bodega que en su día pudo servir de aljibe, en el que se encuentra un pozo que recoge agua directamente desde el río Darro. Estructuras que nunca imaginaríamos si pasamos por sus extramuros.

Este tipo de vida granadina no se podría entender sin su reflejo albaicinero: Los Cármenes. Recintos residenciales que nacieron con el fin de copiar lo mejor del estilo de vida árabe. La privacidad y el intimismo están presentes en cada uno de sus elementos. Se intenta ver desde dentro, pero no ser observado desde el exterior. Su jardines, recuerdan el original huerto que tiene las casas de origen musulmán, que copiaron los cristianos. El Carmen de los Cipreses o de la Victoria son algunos de los enclaves que se pueden conocer en estas rutas organizadas por Granada Secreta.

 

Y es que, con la visita de las casas moriscas y los Cármenes, se pretende conocer la identidad de un barrio como el Albacín, en el que se intenta buscar, a pesar de las dificultades que atraviesa, una calidad de vida impensable en otros lugares de la ciudad de Granada. Un barrio que da vida de pueblo y que a través de enseñarlo y conocerlo se quiere también preservar. Ejemplos de resistencia como el Hotel Palacio de Santa Inés, con sus frescos conservados gracias a sus restauraciones o la última casa de vecinos del barrio, situada en la calle Zafra, donde, al abrir la puerta, te envuelves de la magia que desprenden las paredes y pilares centenarios que perduran en pie.

Historias, leyendas y curiosidades que conocemos gracias a las visitas guiadas de Granada Secreta. Una iniciativa creada por el escritor y periodista César Requesens cuyo objetivo es, a través de paseos alternativos, conocer la Granada más escondida y menos accesible al visitante. Una idea que surge en 2018 con la idea de descubrir los valores ocultos a los pies de la Alhambra. Para ello, se ofrece al visitante un programa con visitas guiadas separadas por temáticas. Cada trimestre hay ocho rutas distintas que van desde los pasadizos subterráneos que recorren la la Granada más profunda, hasta la Granada troglodita.

 

 

Comments

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  1. Visitar Granada. Siempre que vuelvo a mi tierra, lo hago con la esperanza de descubrir rincones que me den sensaciones nuevas o que hagan revivir emociones pasadas. Y en verdad, que siempre tengo algún encuentro o lugar que me dé motivo para no retornar a mi hogar catalán, con el gozo de un saber, que me incentiva a tener a mi tierra como en una biznaga de sentimientos vivos. Cada año tengo la suerte de descubrir algún lugar que, olvidado, tiene aún el sabor perdido en el recuerdo o bien de encontrarme con un familiar, para anunciarme la compra que hizo hace mucho tiempo de un derruido habitáculo árabe del realejo. Por lo que nos dirigimos, mi amigo y yo, a la Cuesta de Rodrigo del Campo, donde tiene la casa árabe, que le trae pleno de trabajo, avisándome que la tiene en obras por rehabilitación. Lo primero que me encuentro, es un aljibe árabe en su fachada exterior, que es el más antiguo de la zona y único público que aún se conserva en la orilla izquierda del Darro.

    Aljibe exterior. Fuente: Paco Pipó.
    Como podéis contemplar y a mi entender lo vi muy bien conservado y restaurado. Una joya. Está emplazado bajo la vivienda original del siglo XIV. Presenta una fachada de arco de ladrillo en herradura sobre deterioradas impostas de piedra arenisca con moldura en perfil de nacela, cuyas enjutas aún se conservan. Los azulejos son policromados de trazado mudéjar que proceden de una restauración de 1892, es de una gran similitud tipológica con el aljibe del Trillo, es decir de la misma época. Interiormente consta de una sola nave de capacidad, con la originalidad de que sus esquinas no son anguladas y si redondeadas, todo ello bajo una sola cúpula que da cubrimiento.

    Patio interior, tal como se encontraba en principio. Fuente: Paco Pipó.

    Vista de la reconstrucción interior. Fuente: Paco Pipó.

    Con este articulo he querido participar en la querencia bien argumentada de cada uno de los artículos y comentarios, en este foro implementados. Y con ello, quiero colaborar en la fundamental directriz de un interés loable de cada granadino que amando su tierra pone su inteligencia en llevar a buen fin la identidad de nuestras señas culturales. Y no es necesario, porque así se lo he repetido en cantidad, el agradecimiento a este amigo y familiar, “GRAN GRANADINO”. Y, me agrega mostrándome unas puntualizaciones:
    – Bosquejo de la memoria de rehabilitación. Detalle de los planos del edificio originario. Acciones de ensamblaje de materiales-origen con los nuevos acoplamientos. Este edificio es antiguo y tiene historia. Catas de evidencia de sus estructuras originales. Mantenimiento de su fachada original e innovaciones de la misma. Reparaciones necesarias para mantener su apariencia de inicio. Rellenos necesarios, recrecidos, anclajes y fijaciones que han requerido especial atención. Si durante la obra se han hecho picados o descubrimientos de originarias estancias.
    ESTO ES TODO. GRACIAS.