Lunes, 21 Agosto, 2017

            

Las aguas de baño de las playas granadinas presentan buenas condiciones sanitarias, según el informe de la Junta

Los técnicos de protección de la salud del Área de Gestión Sanitaria Sur de Granada realizan análisis periódicos en un total de 28 playas del litoral

Imagen ilustrativa | Foto: Archivo
Gabinete


image_print

Las aguas de baño de todas las playas granadinas mantienen unas adecuadas condiciones sanitarias, según el informe que ha elaborado la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales sobre el estado del litoral granadino correspondiente a la primera quincena de junio. Este estudio se basa en los análisis realizados por los técnicos de protección de la salud del Área de Gestión Sanitaria Sur de Granada en más de 40 puntos de muestreos en las 28 playas censadas en la provincia, correspondientes a nueve municipios y seis zonas de baños continentales, de cinco localidades granadinas.

La Junta de Andalucía ha vigilado en el conjunto de la comunidad autónoma un total de 371 puntos de muestreo en 261 zonas de baño marítimas y 27 zonas de baños continentales. Las muestras de agua son analizadas para determinar los diferentes parámetros exigidos por la normativa vigente, como los microbiológicos, transparencia, color, aceites minerales, presencia de espumas persistentes y sólidos flotantes.

El informe emitido por la Consejería de Salud refleja el buen estado de las 28 playas de Granada siendo totalmente aptas para el baño. El delegado de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía en Granada, Higinio Almagro, ha acompañado hoy jueves al personal técnico de Salud, en una nueva recogida de muestras en la zona de Playa Granada (Motril).

Junto al director gerente del Área de Gestión Sanitaria Sur de Granada, Almagro ha explicado pormenorizadamente los detalles del Programa de Vigilancia Sanitaria de las zonas de baño de carácter marítimo (playas) y de carácter interior (ríos, pantanos…), puesto en marcha por la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales.

“El objetivo de este trabajo de control y seguimiento”, según Almagro, “es posibilitar que la ciudadanía pueda disfrutar de las zonas de baño con las mayores garantías posibles durante el periodo estival”. El programa de vigilancia de la calidad de las aguas de baño facilita poder desarrollar actuaciones, dirigidas a la protección y la información de los usuarios, de forma ágil. Una información que los ciudadanos pueden consultar cuando lo deseen en la web de la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales (www.juntadeandalucia.es/salud/).

El delegado territorial ha recordado que los ayuntamientos son los encargados de mantener las condiciones de limpieza y salubridad de las zonas de baño, de colocar carteles informativos con las características, infraestructuras y medidas de seguridad, de vigilar los posibles puntos de vertido cercano para evitar riesgos y adoptar las medidas de gestión que le requieran las administraciones sanitarias y ambiental.

Para la valoración del grado de cumplimiento de los requisitos de calidad para el baño de las aguas, se tienen en cuenta los resultados analíticos de las mismas, las tendencias de comportamiento de las aguas a través de los resultados microbiológicos, las posibles incidencias detectadas en las inspecciones y otras informaciones procedentes de las autoridades ambientales y locales.

PRECAUCIONES

Además, la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales dispone de un enlace en el que la ciudadanía puede consultar como protegerse de las altas temperaturas: http://www.easp.es/cuidadoscalor2017/

En él, también se recogen algunas precauciones a adoptar en las visitas a la playa, como tomar el sol con moderación, evitando exposiciones prolongadas y en las horas centrales del día; utilizar de forma frecuente cremas de protección solar, sobre todo después de tomar un baño, proteger la cabeza con gorras o sombreros, y beber agua con frecuencia para prevenir la deshidratación, entre otras.

Igualmente advierte sobre la importancia de seguir las indicaciones de los socorristas y respetar las señales de peligrosidad del mar (banderín rojo= peligro/ banderín amarillo= precaución/  banderín verde= baño libre) y no bañarse en zonas prohibidas.

PLAN ANDALUZ DE PREVENCIÓN DE LOS EFECTOS DE LAS ALTAS TEMPERATURAS

Por otra parte, la Consejería de Salud ha activado este mes de junio el Plan Andaluz de Prevención de los Efectos de las Temperaturas Excesivas sobre la Salud, dirigido especialmente a la población más vulnerable, como son las personas mayores, pacientes crónicos, personas con trastorno mental grave, menores de 4 años (especialmente lactantes) y personas que trabajan expuestas al sol. Asimismo, y según los casos registrados en los últimos veranos, se busca concienciar también a personas que practican deporte en las horas más calurosas del día.

Este Plan de prevención se basa en la vigilancia, control y seguimiento de la población de riesgo, con la identificación de las personas más vulnerables a las altas temperaturas y con la coordinación efectiva entre las diversas instituciones y organismos implicados (servicios sociales, centros sanitarios, residencias, organizaciones de voluntariado, 112, etc.).

Así, desde los centros de atención primaria se ofrece información a la población general y se trabaja en la identificación de los pacientes de riesgo para su inclusión en el plan de seguimiento telefónico que realiza Salud Responde. Además, se intensifican las visitas domiciliarias para monitorizar los signos y síntomas relacionados con el calor y proporcionar consejos para evitar y controlar los efectos del aumento de las temperaturas. Estas visitas y el seguimiento de telecontinuidad se realizan también a pacientes tras su alta en los centros hospitalarios.

Las personas identificadas como población de riesgo son, en su mayoría, mayores de 65 años, pacientes frágiles que viven solos, cuyo estado de salud está debilitado por padecer alguna patología crónica de alta morbilidad (insuficiencia cardiaca, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, demencia, trastorno mental grave, insuficiencia renal, obesidad excesiva, hipertensión arterial o diabetes mellitus) o que tomen un medicamento que pueda influir en la adaptación del organismo al calor (psicotropos, antidepresivos, hipotensores y diuréticos), a lo que se suma en muchos casos que estas personas no disponen de condiciones de habitabilidad adecuadas en sus viviendas para protegerse del calor.

Su seguimiento permite identificar las situaciones y problemas del paciente e interconectar a las enfermeras gestoras de casos, enfermeras de familia y profesionales de Salud Responde, así como poner en marcha los mecanismos de control y actuación necesarios para minimizar los efectos de las altas temperaturas.

Hasta el momento, se han identificado a 791 personas en situación de vulnerabilidad en la provincia de Granada, cifra que va cambiando día a día según notificaciones realizadas por el personal encargado en los centros. Salud Responde realizó el verano pasado el seguimiento de 1.583 personas granadinas con un total de 2.768 llamadas.

“Asimismo”, ha señalado Almagro, “entre junio y septiembre de 2016 se incluyeron a 408 granadinos y granadinas en el programa de seguimiento domiciliario y telecontinuidad que se hace cuando un paciente frágil es dado de alta en un centro hospitalario andaluz. La edad media de estos pacientes fue de 72 años”.

Igualmente, también se remiten instrucciones y recomendaciones a profesionales de los centros residenciales dependientes de la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales, que reciben información sobre el uso y conservación de medicamentos, medidas preventivas y protocolos de actuación ante la aparición de sintomatología relacionada con el calor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *