Sábado, 27 Mayo, 2017

La Villa Romana hallada en los Mondragones prácticamente destruida

"De nuevo pierde el patrimonio, de nuevo perdemos todos", es la frase que resume la opinión que la Sección de Arqueología del Colegios de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias de Granada, Almería y Jaén expresa sobre la gestión de los excepcionales restos hallados hace unos meses en el antiguo cuartel de Los Mondragones

Gabinete


image_print

En el antiguo cuartel de Los Mondragones (Granada) fueron exhumados los diferentes espacios que conformaban una villa romana, la cual estuvo ocupada de forma continuada desde los siglos I d.C. al VI d.C. Se trata pues de un yacimiento de enorme importancia, no sólo para la investigación, sino para la historia de Granada, y para la sociedad granadina. Es la primera vez que se consigue excavar y sacar a la luz en extensión, con el gran esfuerzo y profesionalidad de nuestros compañeros y compañeras, todos los espacios de los que dispone una villa, pudiéndose distinguir perfectamente la zona de su completa y antigua almazara, y otras dependencias artesanales (pars rústica); la zona residencial del dueño de la villa, con sus mosaicos policromados pavimentando numerosas estancias, que rodean un patio ajardinado con fuente monumental central (pars urbana), así como una extensa necrópolis, de la cual destaca, entre su amplio repertorio, formal y temporal, de enterramientos, un edificio utilizado como mausoleo, el cual pudo tener también una función cultual o religiosa, que está actualmente en investigación.

Lamentablemente, tal y como ya se ha hecho público en numerosas ocasiones, la práctica totalidad de esta villa ha sido destruida; quedando sólo una pequeña parte conservada e integrada en las nuevas instalaciones que se están construyendo en estos terrenos; en concreto, la perteneciente al torcularium o almazara, en detrimento de la zona residencial y funeraria/religiosa. No hay en principio nada que justifique, desde un punto de vista científico o patrimonial más allá de los intereses puramente urbanísticos, esta decisión. Por desgracia, se trataba de, parafraseando a García Márquez, la crónica de una muerte anunciada, ya que esta desgracia para el patrimonio es resultado, por una parte, de la falta de unas cautelas arqueológicas preventivas en las áreas periféricas de la ciudad de Granada, en donde desde hace ya varios años se está constatando la enorme riqueza arqueológica que estos espacios presentan, y por otro, y más grave aún, la falta de una actitud más firme y sólida por parte de la administraciones competentes (Ayuntamiento, Delegación y Consejería de Cultura) a la hora de resolver en favor del Patrimonio, que ante temas como este de la Villa romana de los Mondragones terminan por primar, casi siempre, los intereses privados a los patrimoniales.

Hallazgos similares exhumados en el Camino de Ronda, Plaza Albert Einstein, Avenida Fuente Nueva y Campus de Fuente Nueva, vinculados a las obras del Metropolitano de Granada, entre otras, vienen confirmando lo que era conocido, y es que la riqueza arqueológica de la ciudad de Granada no se limita al Albaicín y el Centro Histórico. La periferia está densamente poblada de villas romanas y alquerías medievales que deben ser debidamente protegidas por futuras normativas de planeamiento urbanístico para evitar que vuelvan a repetirse situaciones tan graves como la que ha sufrido esta impresionante villa romana. Una ciudad eminentemente patrimonial como Granada, que basa una parte esencial de su desarrollo

y economía en el Patrimonio, aún no ha terminado por apostar por la preservación y conservación de este tipo de yacimientos, intentando imbricar unos restos arqueológicos excepcionales, como el ejemplo que nos toca, con el conjunto de Granada. De hecho, aún está sin resolver el papel que este patrimonio desempeña a nivel urbanístico, que se sigue presentando en muchas ocasiones, por algunos sectores, como una traba o un atraso, o como un “freno” al “progreso”, cuando resulta ser todo lo contrario si hay una planificación y una apuesta clara por su cuidado, su puesta en valor y su difusión, tanto a nivel turístico y económico, convirtiéndose de este modo en un seguro atractivo patrimonial que sumar a la oferta turística y monumental de la ciudad de Granada (en este caso, centrado en su rico pasado romano).

Con la frustrada conservación y puesta en valor de esta explotación agropecuaria de época romana, la ciudad de Granada, cuyo pasado y patrimonio están marcados fundamentalmente por los periodos medieval y moderno, hubiese ofrecido a la ciudadanía y a los visitantes un ejemplo clave para la comprensión y el conocimiento del pasado romano de esta ciudad, a la que llamaban Florentia Illiberritana, bien conocida para los investigadores, pero desgraciadamente oculta para la ciudadanía, puesto que, a pesar de los numerosos restos documentados de esta época en las excavaciones desarrolladas en los últimos años, ninguno ha sido conservado y acondicionado para su visita y disfrute.

Comments

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  1. LAMENTABLE,estoy enaaaaamorado de Granada y soy de Segovia .Nunca espere que sucediera lo que ha pasado aqui.