Viernes, 20 Octubre, 2017

            

La Universidad inicia curso con más alumnos y “calendario de transición” para eliminar exámenes de septiembre

Las carreras más demandadas siguen siendo Medicina, todas las sanitarias y este año el doble grado de Física y Matemáticas

Foto: Archivo GD
E.P


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La Universidad de Granada (UGR), que contará en este nuevo curso académico con unos 60.000 alumnos matriculados, unos mil más que el año pasado, ha comenzado con el reto de poner en marcha el “calendario de transición” aprobado para “analizar profundamente los pros y los contras” de eliminar los exámenes de septiembre a ser posible en menos de dos años.

En una entrevista concedida a Europa Press, la rectora de la UGR, Pilar Aranda, ha indicado que, a falta de que concluya el periodo de matriculaciones, la institución académica prevé contar con unos mil estudiantes más, incluyendo a alumnos de movilidad y del Centro de Lenguas Modernas, respecto del curso 2015-2016 cuando hubo alrededor de 58.000.

Las carreras más demandadas siguen siendo Medicina, todas las sanitarias y este año el doble grado de Física y Matemáticas, y también Ingeniería Informática, ha indicado Aranda que estudia con los otros rectores andaluces una “reestructuración de grados conjuntos”.

Entre las novedades del nuevo curso destaca el “calendario de transición” para estudiar ventajas e inconvenientes de acortar el curso académico, eliminando la convocatoria extraordinaria de septiembre, que pasaría a julio, y así adaptarse al modelo de la mayoría de las universidades europeas y españolas, de las que solo seis mantienen las recuperaciones al final del verano.

Para Aranda, otras ventajas de la medida son que permitiría “empezar el curso con todos los alumnos matriculados” y preparar los exámenes de recuperación, que se harían siempre antes de la última semana de julio, “con los profesores en sus departamentos”.

Hay estudios de otras universidades españolas en las que, con hasta diez años sin exámenes de septiembre, “ha mejorado mucho la tasa de rendimiento” facilitando también las inscripciones en los cursos de posgrado.

Sobre los inconvenientes de la medida, que cuenta con el respaldo mayoritario de los decanos, Pilar Aranda se muestra dispuesta a “estudiarlos y analizarlos” partiendo de la base de que “solo quedan en España seis universidades” con exámenes de septiembre “y la mayoría andaluzas”.

En la comunidad autónoma están adaptadas al nuevo calendario Córdoba, Jaén y Pablo de Olavide de Sevilla, mientras que Huelva lo está estudiando, “Málaga, Almería y Granada estamos en ese procedimiento, y Sevilla y Cádiz también están iniciándolo”, ha explicado la rectora de la UGR quien subraya que “si estamos en un estado de movilidad importante, de movilidad europeo, queremos ir viendo de adaptarnos realmente”.

Tener listo ese cambio de calendario en menos de dos años “es importante” y para eso se ha iniciado este proceso de diálogo en el que se incluyen a las direcciones de los diferentes centros los cuales están recibiendo información sobre el mismo.

“Nosotros podríamos haber optado por haber cambiado completamente el calendario ya este año y hemos querido un debate en la comunidad”, ha añadido Aranda que asegura que no sería “corto” el periodo entre los exámenes finales, que llegarían a primeros o mediados de junio, y las recuperaciones de julio.

Habría un inicio de curso una semana antes que ahora, en septiembre, conservando la última semana de julio y agosto como “descanso vacacional”.

ORIENTACIÓN EDUCATIVA

Los alumnos de la Universidad de Granada siguen teniendo un “tope” de ocho años para estudiar sus carreras pero se ha introducido la novedad de que “cuando no se presentan a una asignatura no cuenta convocatoria”, ha explicado la rectora que ha resaltado que “somos un servicio público” y que “con el precio de la matrícula se cubre solo el 12 por ciento del valor del puesto escolar, el resto es un esfuerzo de toda la sociedad”; por tanto “tenemos que exigir unos niveles de rendimiento”.

En el mandato de Aranda se ha puesto en marcha una medida en la que se facilita apoyo a aquellos alumnos que tienen un “rendimiento bajo en primer año desde el gabinete de orientación educativa”.

En cuanto a la pérdida de alumnos de la UGR, cifrada en casi cinco mil alumnos en los últimos cuatro años, la rectora la explica en “el paso de las licenciaturas a grados”, y, sobre todo, la crisis, pues casi el 60 por ciento de alumnos procede de fuera de Granada.

Además, “la disminución de becas durante unos años ha hecho que gente no pueda estudiar en la Universidad”, ha apuntado Aranda descartando que las tasas hayan podido influir porque “esta comunidad autónoma ha mantenido; de hecho, ahora estamos en los precios de 2007”.

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