Jueves, 14 Diciembre, 2017

            

La Universidad de Granada descubre una de las necrópolis megalíticas más longevas de Europa

Se han fechado a 19 individuos seleccionados de entre los hombres y mujeres enterrados en las cinco sepulturas excavadas

El equipo de arqueólogos trabaja sobre el terreno de “Panoría” | Foto: Archivo GD
EP


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Un grupo de arqueólogos de la Universidad de Granada ha descubierto una necrópolis en la Sierra Arana, en el municipio granadino de Darro, que, con entre 5.000 y 6.000 años de antigüedad, estuvo en uso durante más de un milenio, lo que lo convierte en la más longeva de la provincia y entre las más perdurables de Europa.

El grupo de investigación ‘Cultura material e identidad social en la Prehistoria Reciente en el sur de la Península Ibérica’, del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada, ha llevado a cabo las excavaciones y el estudio de estas cámaras funerarias de forma poligonal o rectangular construidas con grandes losas de piedra, a las que se accede mediante pequeños y estrechos pasillos.

Según ha informado la UGR en una nota de prensa, la necrópolis recibe el nombre de Panoría, y el profesor del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la institución académica granadina, Gonzalo Aranda, ha estado al frente del proyecto.

Por primera vez en más de un siglo de investigaciones, se han realizado dataciones absolutas que permiten situar cronológicamente la construcción, su periodo de uso, las reutilizaciones y el abandono de las 19 sepulturas que componen la necrópolis. Mediante la aplicación del método de datación radiocarbónica –un sistema que, a través de la degradación de Carbono 14 consigue datar cronológicamente la muerte de los organismos vivos– se han fechado a 19 individuos seleccionados de entre los hombres y mujeres enterrados en las cinco sepulturas excavadas.

El estudio de las 19 dataciones, con novedosas herramientas estadísticas, ha permitido llegar a la conclusión de que los primeros enterramientos en esta necrópolis se realizaron entre el 3525-3195 antes de Cristo, mientras que los últimos datan de los años 2125-1980 a.C. Por lo tanto, Panoría estuvo en uso durante más de un milenio, entre 1.055 y 1.410 años, según el análisis estadístico.

Las excavaciones han evidenciado, según los investigadores, que “se trata de lugares de enterramiento colectivo donde la mayoría de los restos antropológicos han perdido sus conexiones anatómicas, apareciendo amontonados unos encima de otros”.

Asociados a los restos humanos se documentaron diferentes tipos de objetos como vasijas, cerámicas, puntas de flecha, cuchillos de sílex o conchas marinas que formaron parte de los ajuares funerarios y de los ritos de inhumación propios de la época. Según los estudios antropológicos, se enterraron individuos de ambos sexos y de todas las edades, llegando a registrarse al menos 28 personas en una sola sepultura.

No todas las sepulturas fueron construidas a la vez. Las dataciones de las diferentes tumbas muestran variaciones cronológicas de cientos de años entre ellas. “Durante los más de mil años de uso ritual y funerario, las sepulturas fueron construidas en diferentes momentos temporales por grupos sociales muy dispares y muy posiblemente no relacionados entre ellos”, ha afirmado los arqueólogos, que han añadido que “la necrópolis de Panoría no fue el lugar de enterramiento, como habitualmente se ha asumido, de grupos humanos que coexistieron en una región o que vivieron en un mismo poblado”.

De igual forma, el periodo de uso difiere de unas sepulturas a otras. En ocasiones las sepulturas fueron utilizadas durante escasas décadas, no más de dos generaciones, en otras durante siglos, mientras que también se documentan reutilizaciones tras largos periodos de inactividad funeraria. Esta diversidad añade una enorme heterogeneidad y complejidad en las prácticas de enterramiento y rituales desarrolladas en la necrópolis.

Granada, y muy especialmente la cuenca de Guadix, en el norte de la provincia, posee una de las mayores concentraciones megalíticas de Europa. Aunque las numerosas necrópolis de esta comarca se conocen desde mediados del siglo XIX, sólo recientemente y gracias a trabajos de investigación que incorporan metodologías de alta resolución, ha sido posible comenzar a conocer algunos de sus principales aspectos culturales.

Hace 6.000 años, las sociedades de agricultores y ganaderos que habitaron la cuenca de Guadix eligieron la montaña de Panoría como lugar donde construir unos enterramientos realizados con grandes losas de piedra que suponían un cambio relevante. Por primera vez los grupos humanos realizaban construcciones visibles en el entorno y con un claro sentido de perduración en el tiempo, lo que evidencia el deseo de transcender el presente.

Según los investigadores, “la elección de Panoría no parece que fuera accidental”, pues, “a la enorme visibilidad que posee la cuenca de Guadix se ,añade que este sitio era ya un lugar donde se desarrollaban prácticas rituales, como evidencian las pinturas rupestres con motivos antropomorfos y geométricos allí documentadas”.

Así, la Montaña de Panoría, de forma cónica y perfectamente individualizada del entorno, se convirtió de esta forma en un lugar sagrado y de referencia para las comunidades que habitaron la cuenca de Guadix.

“Mediante la construcción y uso ritual y funerario de las sepulturas megalíticas, diferentes grupos humanos quedaban asociados con un lugar especial que les proporcionaba un medio para interactuar con los poderes de lo sobrenatural”, han detallado los expertos, que han indicado que “la enorme pervivencia ritual de este paisaje sagrado se entiende en este contexto, como parte de la atracción y deseo de diferentes grupos sociales a lo largo de los siglos de integrarse en dicho entorno”.

El megalitismo es uno de los fenómenos culturales más importantes de la historia de las sociedades humanas que posee una escala mundial. Desde hace al menos 10.000 años hasta prácticamente la actualidad, diferentes grupos sociales han encontrado en las construcciones realizadas con grandes piedras una de sus principales formas de expresión cultural. Así, en múltiples regiones del mundo son habituales grandes piedras hincadas verticalmente denominadas como menhires o agrupadas en alineaciones, recintos o círculos. En otras ocasiones aparecen formando cámaras de diferente forma y tamaño que se denominan dólmenes y que tienen un sentido funerario.

 

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