Jueves, 21 Septiembre, 2017

            

La última prueba de fuego del Metro

La Junta asegura que si se despliegan 13 trenes simultáneos que hagan todo el recorrido, y no hay incidencias, empezará a funcionar a final de julio

Una mujer esperada sentada en la estación de metro Alcázar Genil | Archivo GD
Beatriz Rodríguez


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Granada aún no conoce la fecha exacta en la que el metro empezará a circular por la ciudad como nuevo servicio de transporte.  Julio es el mes acordado, después de numerosas falsas fechas, y según detalló ayer el consejero de Fomento y Vivienda, Felipe López, se espera que sea a final de mes, toda vez que pase su prueba final. Esa prueba no es otra que el despliegue total de trece trenes simultáneos que hagan todo el recorrido.

Será en ese escenario de “máximo despliegue” cuando se testará la situación y se sabrá si “estamos en condiciones de arrancar” con la explotación comercial, explicaba López. El consejero ha confiado en que esto pueda ocurrir en torno a finales de este mes, que era el horizonte previsto para la puesta en marcha global, con todos los trenes y el horario completo en todo el trazado.

Esta semana ya han pasado de forma simultánea por el trazado 11 de los 15 trenes, de siete de la mañana a dos de la madrugada. Se espera que en una o dos semanas puedan hacerlo 13 unidades a la vez.

Respecto al tema de los transbordos, López ha asegurado que se está trabajando para una “solución óptima” respecto a la petición de la ciudad de que haya transbordos gratuitos con el metropolitano.

EL METRO, PASO A PASO

Las obras del metro de Granada comenzaron en abril de 2007 en el tramo Albolote-Maracena y las primeras previsiones que se dieron fueron para el año 2010, solo tres años después del comienzo de las obras. Han pasado diez años, y el metro aún está en pruebas.  Un total de 558 millones de euros fueron a parar a su construcción. Las obras comenzaron al inicio de la crisis económica, y esta fue la principal causante del freno de las inversiones de la última década.

El año 2011 resultó ser muy complicado para el futuro del mismo. La falta de pagos paralizó prácticamente todos los tramos, afectando especialmente a la zona de Camino de Ronda, donde los principales perjudicados fueron los comerciantes, quienes vieron que como las obras no avanzaban y esa arteria de la ciudad empezaba a obturarse. Esta situación se alargó durante casi siete años.

Obras del metro a su paso por el Zaidín | Archivo GD

Las previsiones más optimistas calcularon que 2012 sería la fecha en la que el metro comenzaría a funcionar. Después de esto, la meta se marcó para finales de 2013, y para ello se contó con una ayuda que resultó esencial en el recinto de las obras. La aportación en el año 2012 de 130 millones de euros procedentes del Banco Europeo de Inversiones (BEI) supuso un paso adelante.

Tras la inversión europea, la construcción de los diferentes tramos del metro de Granada avanzaron notablemente. Los 16 tramos del trazado comenzaron a estar prácticamente terminados, salvo en la zona de la estación de trenes de Andaluces. En 2014, con toda la obra a punto de finalizar, la coyuntura que se presentaba para esta parte del recorrido resultó compleja.  Fue complicada porque los terrenos sobre los que debían pasar las vías pertenecían a ADIF, empresa pública de trenes dependiente de Fomento.

Pruebas del metro en Maracena | Archivo GD

A finales de 2015 la infraestructura necesaria para que el metro de Granada pudiera empezar a funcionar estaba casi lista, gracias a una nueva aportación económica de 262 millones de euros, procedentes de los Fondos Europeos de Desarrollo Regional (FEDER). De esta manera se logró el impulso para que las obras finalizaran el 8 de junio de 2016.

La fecha que Felipe López, Consejero de Fomento, volvió a dar para que el metro comenzara a funcionar definitivamente fue el último cuatrimestre de 2016. Para estas fechas, aseguraba López, la obra civil estaría concluida, sin embargo, todavía quedarían las licitaciones pendientes, los trabajos complementarios, la selección de personal o la instalación del sistema de señalización. El metro se haría un poco más de rogar.

 

 

SU PUESTA EN MARCHA, UN BAILE DE FECHAS

El pasado 31 de marzo, Felipe López participó en el primer viaje en metro, que hizo el recorrido de Albolote a Armilla. Desde el día 20 de este mes, el metro realizó pruebas todos los días, para alcanzar el uso óptimo de la infraestructura.

Felipe López, Consejero de Fomento, volvió a a ordenar un nuevo aplazamiento, debido a las disfuncionalidades que aparecieron en el periodo de pruebas, que no permiten alcanzar la velocidad exigible para que el metro funcione con éxito y que están relacionadas con usos de las vías ajenos a los ferroviarios.

A partir de esta fecha, el funcionamiento del metro se volvió a postergar dos meses más, fijando la fecha de inicio para mediados de mayo.

Tras otro nuevo aplazamiento, Felipe López, aseguró que según sus cálculos, a finales de julio el metro arrancará. Y agregó que la fecha definitiva se establecerá 48 horas después de que se cubran el 95% de los objetivos.

Estación de metro Alcázar Genil | Archivo GD

En las últimas semanas, las pruebas del metro de Granada han duplicado los kilómetros recorridos en una semana, al registrarse un total de 6111 kilómetross transitados por los trenes del ferrocarril metropolitano, desde el 26 de junio hasta el 2 de julio incluído. Estos ensayos se han realizado con un total de diez unidades transitando de manera simultánea, desde Albolote a Armilla, durante los siete días de la semana, en horario ininterrumpido, entre las 07.00 de la mañana hasta las 02.00 de la madrugada como máximo.

OTROS METROS FRUSTRADOS

Otros casos similares en los que el metro también ha supuesto problemas ha sido el caso del metro de Jaén o el de Vélez Málaga.

El de Jaén, por ejemplo, a pesar de tener solo un recorrido de cinco kilómetros, se convirtió en la mayor obra de infraestructura realizada en la ciudad en la última década. Supuso 120 millones de euros de inversión pública por parte de la Junta, los cuales, nunca llegaron a rentabilizarse, ya que la llegada del PP a  la alcaldía dejó el tranvía en punto muerto. Tras esto, este fue convertido en un aparcamiento.

En el caso del de Vélez Málaga, las obras se paralizaron en junio de 2012 por diversas causas, y todavía no ha sido posible su reanudación.

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