Viernes, 21 Julio, 2017

            

La UGR participa en una misión espacial que buscará otros planetas habitables

Bajo el nombre de PLATO, la misión busca encontrar y caracterizar planetas parecidos a la Tierra, en torno a estrellas similares a nuestro Sol

Imagen que representa la variedad de sistemas planetarios que PLATO descubrirá y cuyas propiedades caracterizará | Fuente: Gabinete
Gabinete


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El Comité del Programa Científico de la Agencia Espacial Europea, reunido esta semana en el Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC), ha aprobado la construcción de la misión PLATO (nombre en inglés del filósofo griego Platón, es el acrónimo de Planetary Transits and Oscillations of Stars, que significa Tránsitos Planetarios y Oscilaciones Estelares), una vez completados 3 años de estudios técnicos tras su selección en febrero de 2014.

La misión PLATO, en la que participan investigadores de la Universidad de Granada (UGR), tiene como objetivo científico principal la búsqueda y caracterización de los sistemas planetarios de estrellas del entorno solar, siendo la primera misión que será capaz de encontrar y caracterizar planetas parecidos a la Tierra, en torno a estrellas similares a nuestro Sol, y a su misma distancia.

Para ello PLATO realizará medidas ultra-precisas del flujo luminoso procedente de varios centenares de miles de estrellas, siendo capaz de detectar minúsculas variaciones en este flujo de hasta 30 partes por millón. Con esta precisión PLATO tendrá la capacidad de, por una parte, detectar la sombra de los planetas que pasen por delante de las estrellas, y por otra parte podrá utilizar las técnicas de astrosismología para caracterizar las propiedades de la estrellas de los sistemas planetarios que se descubran.

Las observaciones que PLATO realizará desde el Espacio durante varios años se complementarán con medidas desde telescopios de Tierra del pequeño desplazamiento que los planetas inducen en sus estrellas madre. Combinando todos los datos será posible conocer el tamaño, la densidad y la edad de los distintos planetas, e incluso se podrá obtener información sobre la posible existencia de atmósferas o la presencia de lunas alrededor de los mismos.

Para conseguir estos objetivos PLATO estará equipado con 26 telescopios de pequeño formato, cada uno de ellos con 4 detectores tipo CCD con un total de 80 millones de píxeles. PLATO observará las mismas estrellas durante largos periodos, de hasta 3 años, desde su posición orbital en el punto de Lagrange L2, a 1.5 millones de km de la Tierra.

Esta misión supondrá un importante hito en la participación tecnológica española en misiones espaciales europeas, proporcionando los ordenadores de a bordo (labor en la que participarán el Instituto de Astrofísica de Andalucía y la Universidad de Granada), las unidades de suministro de potencia de estos ordenadores (Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), la estructura de los planos focales de los telescopios, junto con la verificación óptica de parte de los telescopios (Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) – Centro de Astrobiología (CAB)), en colaboración con varias empresas del sector aeroespacial y con financiación del Plan Estatal de I+D+I gestionado por la Agencia Estatal de Investigación (Ministerio de Economía, Industria y Competitividad).

Según explica Juan Carlos Suárez, miembro del Consejo Científico de la misión y coordinador de la contribución de la UGR en el proyecto, “la aprobación definitiva por parte de la ESA del proyecto PLATO es una gran noticia para la ciencia y para la Humanidad. Tras la detección de miles de planetas fuera del Sistema Solar, con PLATO estamos dando el paso necesario para descubrir cuáles de esos planetas podría albergar vida. Con suerte y sobre todo con trabajo duro, lo veremos a partir del 2026.”

Sobre la contribución de la UGR, Suárez destaca que “pretendemos entender cómo funcionan las estrellas que albergan todos esos planetas que descubrimos. Con los datos de PLATO sondaremos el interior de las estrellas de forma similar a como lo hace un sismólogo en la Tierra. La magia aparecerá cuando, gracias a esa información, seamos capaces de conocer con mucha precisión el tamaño, la masa, la edad, y la distancia de los planetas a su estrella, imprescindible para empezar a buscar trazas de vida”.

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