Lunes, 23 Octubre, 2017

            

¿La tarta de chocolate de mi abuela es fascista?

La comida prefabricada es fascista aunque tengas 20 minutos para comer y trabajes 12 horas diarias

Foto: Archivo
Fresas de Bagdad | @fresasenbagdad


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Para un nutrido grupo de seres humanos  de pensamiento obsesivo y más en concreto en occidente a su juicio el mundo a lo largo y ancho del planeta ya sea en Papúa Nueva Guinea o en los cerros de Úbeda todo se divide entre fascistas y no fascistas.

La Real Academia Española define el fascismo cómo movimiento político social de carácter totalitario que se desarrolló en Italia en la primera mitad del siglo XX, y que se caracterizaba por el corporativismo y la exaltación nacionalista.

Para este ejercito maniqueo los turistas son potencialmente fascistas por que no respetan los principios básicos de la cultura que están visitando, pero nunca criminalizan y apuestan decididamente por el viajero, ¡eso sí! siempre acompañado de la tarjeta visa de papá y sin excesos de preocupaciones.

La comida prefabricada es fascista aunque tengas 20 minutos para comer y trabajes 12 horas diarias,  pero si optas por alimentos orgánicos o ecológicos sin pesticidas y aditivos te conviertes en un consumidor responsable y en una bella persona.

Si profesas el judaísmo, catolicismo o el Islam entras en el organigrama del fascista sin solución, pero si eres adepto a las enseñanzas de Sai Baba o converso al budismo eres guay  perteneciendo a la tribu de los iluminados ampliando la expansión del Dharma.

La industria farmacéutica es sospechosa de ser fascista y conspirar para no encontrar jamás la cura de enfermedades aunque hemos aumentado gracias a la medicina moderna nuestra esperanza de vida en 40 años, sin embargo la homeopatía a pesar de ser una pseudociencia  y no curarte ni unas míseras almorranas  te da un rollo alternativo y súper mega chulo delante de la peña.

Reunirte los domingos  en familia y comer lentejas con chorizo o paella marinera  es muy, muy, muy fascista, tienes que irte con los colegas y descubrir por medio del yoga que puedes alimentarte por medio de la energía del sol y no trabajar más en tu vida sirviendo al malvado capitalismo alienante. ¡Que le pregunten a la suiza Anna Gut  lo que le paso “alimentándose del sol”!

Tener cuatro hijos y ponerles nombres como Manolo, Paco, María y Carmen es la extensión más cruda del fascismo heredado, pero si a tus cuatro hijos les llamas Montaña, Sierra, Iris o Melocotón es que estás adaptado a una mentalidad libre abriendo paso a futuras generaciones  que pondrán por doquier a sus hijos en masa esos nombres en el registro civil.

Practicar la monogamia también es fascista y debería estar tipificado como delito ya que atenta contra la libertad de enamorarte sin presiones de clases, lo bonito y rupturista es el poliamor, si te encuentras a tu pareja a la cual amas y respetas con otros tres individuos a las cuatro de la tarde  en la cama no debe ser motivo de enfado, al contrario tienes que irradiar felicidad aceptando la verdadera naturaleza de nuestra especie para ampliar consciencias sin barreras en la civilización contemporánea.

Que un martes a las tres de la madrugada estén haciendo una fiesta encima de dónde vives teniendo a tu padre enfermo de 80 años, un hijo recién nacido o que te levantes a las seis de la mañana para ganarte tu jornal y procedas a llamar a la policía nacional es insolidario y muy carca de tu parte, ¿Es que usted no tiene otra cosa que hacer en su vida que interrumpir mi fiesta fascista?

Ir elegante o bien vestido  es un anatema que te define como fascista sin posibilidad de redención en el día del juicio final, solo puedes evitar el apocalipsis si te pones un calzado de explorador y una camiseta con el lema “NO PAIN, NO GAIN”

Que no se te pase por la cabeza leer y dar credibilidad al escritor y reportero de guerra durante 21 años Arturo Pérez Reverte porque eso es lo más fascista de la historia de la humanidad, un tipo excesivamente grosero con su vocabulario y políticamente incorrecto, es más aconsejable leer al gurú del alma y multimillonario  Paulo Coello y su obra “El guerrero de la luz” que  conecta más con tu Karma y de paso te hace más chic.

Julia Martínez y Omar Jerez se van una semana a Nueva York a degustar la gastronomía, ver galerías de arte y museos, pasear por la Quinta Avenida, escuchar a músicos de jazz en el Central Park y hacer compras capitalistas en librerías y tiendas de ropa.

¿Esto es considerado fascista neoliberal para vuestras ilustres mentes?

¡Qué tontería y cuánto tiempo libre tiene el personal encima!

Un vídeo-artículo de Fresas en Bagdad

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