Martes, 23 Mayo, 2017

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La Selección Española sub-17 cae en los penaltis en la final del Europeo

La Roja se proclama subcampeona en Azerbaiyán

Jugadores de la Selección Española Sub 17 | Foto: @Brahim
Gabinete


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España comenzó el encuentro con las ideas muy claras, como ha hecho a lo largo del torneo: tocar, tocar y volver a tocar. Por otro lado Portugal intentó sorprender al equipo de Santi Denia a través de sus bandas imprimiendo mucha velocidad a su juego.

Los primeros 15 minutos de partido estuvieron muy igualados, quizás los lusos crearon alguna ocasión más pero sin tener demasiado peligro.

En el minuto 22 de partido, Portugal desaprovechó la primera ocasión clara del encuentro, fue Quina quién tras una buena jugada individual disparó a puerta y su lanzamiento se estrelló en el larguero. Un minuto más tarde la balanza de las ocasiones se equilibró y Jordi Mboula estuvo a punto de empujar un balón que centro Brahim.

El marcador lo asaltó primero Portugal. Diogo Dalot recibió el esférico en el pico del área desde el otro lateral y conforme llegó disparó a bote pronto sorprendiendo al meta español y marcando el 1-0.

España dio un paso hacia delante y pronto llegó la recompensa. El jugador del Manchester City aprovechó un desorden de la zaga portuguesa y remató quién lo iba a decir, de cabeza para anotar el empate en el marcador (1-1) en el minuto 31.

La segunda mitad comenzó con mucho respeto por parte de ambos equipo. Portugal intentó manejar el balón de un lado a otro con velocidad pero no llegaba a crear peligro. Sin embargo España gracias a la velocidad de Mboula y Brahim tuvieron dos ocasiones claras de gol que no llegaron a materializarse.

Poco a poco, Portugal se fue haciendo dueña del balón mientras que España esperaba atrás para sorprender en alguna contra. La zancada de Mboula y la técnica de Brahim seguían siendo las dos grandes bazas de los de Santi Denia, que compartió banquillo con Albert Celades, seleccionador Sub-21.

Iñaki Peña fue también decisivo en mostrar una gran seguridad cuando fue requerido y el empate no se movió. Santi Denia movió el partido y a 30 segundos del final, con la mente en los penaltis, cambió de guardameta y metió a Adrián.

La suerte de los 11 metros fue, como con el Europeo femenino, esquiva con los nuestros. Tras una tanda perfecta por parte de los lanzadores, Morlanes, en el último lanzamiento apuntó a la escuadra y el balón salió fuera por poco. Sin embargo, el trabajo de los jugadores, del cuerpo técnico y de toda la expedición española es para estar orgullosos.

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