Viernes, 18 Agosto, 2017

            

La reconexión de Boga

El francés vuelve a tener minutos con la llegada de Alcaraz. Ante el Deportivo revolucionó el partido y fue el mejor desde que entró en el minuto 65

Jérémie Boga, durante un partido de esta temporada | Foto: Antonio L. Juárez / GD
Daniel Sánchez-Garrido | @Danisgr


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Jérémie Boga es uno de esos talentos únicos en el fútbol. Se nota en cuanto tiene el balón en su poder. Lo para, lo pisa, caracolea con él, no le quema. Cuando él esta por medio hay peligro. Casi al cien por cien, independientemente del acierto final.

Como las once jornadas que han transcurrido esta temporada, ante el Deportivo no hubo final feliz. Pero al menos se pudo ver a un Boga distinto. Con más minutos, con más balón, haciendo más ruido. Sus compañeros lo saben. Y lo buscan.

El Granada volvió a sacar un empate insuficiente, una nueva oportunidad perdida para engancharse a la lucha por la permanencia, que ahora queda a seis puntos, marcada por el Leganés, Deportivo y Valencia, con diez puntos cada uno. Se ha ganado un punto, pero la sensación es que se podrían haber ganado dos más.

El Granada dominó el partido, pero sin crear nada arriba una vez más. Alcaraz domina la zona defensiva, donde ha dotado al equipo de mayor seguridad y coherencia, sin embargo, no logra encontrar la fórmula que brinde mayores garantías en ataque. Ante el Depor probó con Barral, que otrora fue uno de sus líderes cuando dirigió al Levante.

Tras el tanto del Deportivo en el minuto 63, Alcaraz dio entrada al campo a Boga en lugar de Saunier. Recompuso la defensa con cuatro hombres y metió al joven francés para romper con el aburrido ritmo del partido. Y así fue. El Granada ofreció una imagen hasta ahora desconocida gracias a un Boga que intenta cosas distintas. Confía en sí mismo demasiado, equivocándose a veces, pero su atrevimiento marca un camino más alegre y simpático que el hasta ahora vivido.

El joven atacante cedido por el Chelsea protagonizó jugadas de mucho peligro, animando a la grada y a sus propios compañeros. En ocasiones peca de individualista, de ese tipo de jugador que cree que puede con todo y con todos. La edad le hará mejorar en este sentido. El arreón final del Granada dejó ver a un equipo con ambición de ganar, ir a por el partido y no conformarse con el empate. La victoria no llegó, pero los algo más de 25 minutos de Boga invitan al optimismo por ver en los próximos envites a un futbolista renacido, reconectado a la causa gracias a un Alcaraz que poco a poco recupera su mejor versión, aquella que desapareció de la mano de un apático Jémez.

Lo cierto es que ante el Deportivo, todo podría haber acabado incluso peor. Los gallegos anotaron un segundo gol legal que fue anulado y que ponía el 0-2 en el marcador, lo que hubiera sido un golpe devastador para el Granada. Por una vez, la suerte se alió con los rojiblancos, que tuvieron un respiro para poder firmar el empate que finalmente lograrían en el minuto 80 en un tanto entre Barral, Tyton y Lombán. Dejando atrás el pesimismo y todo lo negativo que rodea actualmente al conjunto nazarí, quién sabe si este punto sumado, y de la forma que se consiguió, puede significar una nueva oportunidad para un futuro mejor.

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