Viernes, 28 Julio, 2017

            

La princesa asesinada

Esta vídeo-performance relata la intrahistoria de la instalación que se presentó en Murcia con el título "El paraíso de una mujer está bajo los pies de su marido"

Fresas en Bagdad | @omarjerezkenzo @jul_mf


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La princesa Misha’al Fahd al Saud y el sobrino del embajador de Arabia Saudí en Líbano Khaled al-Sha”er Mulhallal crearon uno de los mayores incidentes diplomáticos ,económicos y políticos que se recuerde  entre países aliados como  Arabia Saudí, Reino Unido y Estados Unidos llevándolos al borde de la ruptura.

¿Cuál fue el motivo de esta crisis?

Enamorarse.

La princesa Misha’al Fahd al Saud y Khaled al-Sha”er Mulhallal comenzaron una relación clandestinamente en Líbano sin conocimiento de la familia Real Saudí.

Cuando el entonces príncipe Muhammad bin Abdul Aziz hermano mayor en aquel entonces del rey de Arabia Saudí Jalid bin Abdelaziz  tuvo conocimiento de la relación de su sobrina con alguien que no pertenecía a la realeza   los acuso de adulterio. Según la ley islámica solo se puede aplicar el castigo si cuatro testigos adultos y hombres han presenciado en directo penetración sexual o los adúlteros declaran una confesión  ante un tribunal superior repitiendo la frase tres veces seguidas “He cometido adulterio”.

La crisis diplomática comenzó cuando se supo que el director de cine Antony Thomas   realizó una film documental con el título “La muerte de una princesa” (Death of a Princess) e iba a ser emitido en dos canales públicos tanto en Estados Unidos como en Reino Unido.

A la familia Saudí no le molestaba en sí que se supiera que la princesa Misha’al Fahd al Saud había sido asesinada por adúltera, lo que no querían es que se tuviera conocimiento como fue el método de su muerte.

Ninguno de los amantes murieron lapidados, y esto iba en contra de las leyes coránicas que aplicaban estrictamente con los ciudadanos saudís que no cumplían las normas,  sin embargo  la familia Real no lo acataban siendo la mayor institución del país dejando entrever la catadura moral para su pueblo y alterando los preceptos de la sharia interpretada para sí mismos.

El embajador de Reino Unido fue expulsado de Arabia Saudí, patrocinadores de envergadura que sustentaban la editorial del New York Times eliminaron cualquier tipo de vínculo, hubo amenazas de la familia real saudí de romper relaciones petrolíferas de por vida, fue tan desmedida la presión que obligaron tanto a  Estados unidos como a Reino Unido que suspendieran la programación para emitir el documental en canales públicos.

En declaraciones de Antony Thomas  director del film documental “La muerte de una princesa” (Death of a Princess)

No fue un juicio. Ella ni siquiera fue ejecutada en la Plaza de la Justicia. Fue ejecutada en un aparcamiento. Yo he presenciado ejecuciones en Arabia Saudita, por lo que se de sus preparativos. Siempre se realizan en una plaza especial. Ni siquiera esto se realizó en este caso. La ejecución no la hizo un verdugo oficial, aunque eso no lo haría ni mejor ni peor. Pero son todos los elementos que indican que no se siguió el proceso según la ley.

Esta vídeo-performance relata la intrahistoria de la instalación que se presentó en Murcia con el título “El paraíso de una mujer está bajo los pies de su marido”

Omar Jerez & Julia Martínez

Un artículo de Fresas en Bagdad 

 

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