La Primera división B Femenina, un nuevo mar de oportunidades para el Granada

Un soplo de aire fresco impulsa las velas del barco de las aspiraciones del Granada Femenino. Esta brisa, en forma de nueva categoría, tiene ya nombre: Primera división B. Con la creación de este nuevo estrato, el fútbol femenino dará la temporada que viene un paso definitivo hacia la profesionalización a nivel deportivo y económico, pues se está trabajando en cerrar un patrocinador al igual que se hizo con Iberdrola en la máxima categoría.

Esta nueva división constará de dos grupos de 16 equipos cada uno. Los elegidos para formar parte de esta clasificación serán los cuatro mejores equipos de cada grupo más los descendidos de Primera y los mejores quintos hasta completar con las cifras. Sin embargo, esta temporada será de transición, por lo que estos clubes convivirán con la opción de ascender directamente a la Liga Iberdrola si alcanzan los puestos necesarios para entrar en la fase de ascenso.

Este año, además, se ha atendido una petición por la que el Granada Femenino ha luchado de forma incansable: añadir el mejor segundo a la pugna por el ascenso. Las de Roberto Valverde han quedado durante las dos últimas temporadas fuera del primer puesto pese a firmar cursos brillantes, por lo que este año podrían tener la oportunidad de jugar en la élite si repiten los resultados.

María José Mesa, coordinadora del Granada Femenino, reconoce que “ahora mismo el salto de la Primera a la Segunda es abismal en cuanto a presupuesto, categoría, nivel deportivo”. Con 112 equipos en total, la actual categoría de plata presenta una gran desigualdad entre sus propios equipos, que hasta ahora no lograba deshacerse porque solo dos de los clubes conseguían promocionar. De este modo, Mesa ha afirmado que “lo que se pretende es que haya una categoría intermedia que haga que crezca el fútbol femenino en nuestro país y que haya competiciones a diferentes niveles”.