Martes, 30 Mayo, 2017

La Policía Científica concluye que la explosión en la bodega Ron Montero fue "fortuita" y "accidental"

La dirección de la empresa trata de retomar el envío de pedidos y trabaja para la reapertura de las instalaciones



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La Policía Científica ha concluido que la explosión registrada el pasado miércoles en la bodega Ron Montero de Motril (Granada), en la que tres trabajadores resultaron heridos graves, uno de los cuales ha fallecido, no fue intencionada sino “fortuita y accidental”, según han informado a Europa Press fuentes del Cuerpo Nacional de Policía.

Los agentes han dado por finalizadas las labores de investigación en las instalaciones, donde estuvieron la semana pasada recabando pruebas para determinar las causas exactas de la explosión, que se originó a raíz de una acumulación de gases en un depósito de alcohol con capacidad para 30.000 litros.

Los expertos finalizarán ahora su informe y lo remitirán al Juzgado que lleva el caso, según han añadido las mismas fuentes.

En la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla permanecen ingresados los otros dos empleados heridos, de 29 y 41 años, que sufrieron quemaduras en el 60 y el 40 por ciento de la superficie corporal y cuyo estado sigue siendo grave, según han informado a Europa Press fuentes del centro hospitalario.

En la bodega motrileña trabajan para ir recuperando “poco a poco” la normalidad, aunque la reapertura de las instalaciones aún no tiene fecha dado que los peritos de los seguros siguen en el lugar y antes de retomar la actividad la compañía deberá arreglar los daños provocados por la explosión.

“Estamos organizándonos para recopilar los pedidos y empezar a servir a nuestros clientes con el producto que tenemos, pero todavía no estamos operativos”, ha detallado a Europa Press la directora de Ron Montero, Andrea Martín, quien ha precisado que se arreglarán los techos que quedaron dañados tras la deflagración y se invertirá en nuevos tanques donde depositar el alcohol antes de pasarlo a la embotelladora.

“No es nada comparado con los daños personales, pero son cosas que tenemos que ir solucionando”, ha detallado Martín, quien ha confiado en que el envío de pedidos se retome entre el martes y el miércoles con el producto que hay en la bodega y la actividad se reactive en “unos días”, una vez realizadas las inversiones necesarias.

El accidente se registró sobre las 16,20 horas del pasado miércoles 2 de julio en la citada fábrica, donde se produjo una primera explosión –posteriormente hubo dos más– en un depósito de alcohol con capacidad para 30.000 litros. Según las primeras hipótesis que trasmitieron los bomberos, se produjo por una acumulación de gases que entró en contacto con alguna chispa de la maquinaria eléctrica, aunque este último extremo no está constatado.

La deflagración, que destruyó la parte del techo donde se encontraba el depósito, dado que la mayor fuerza de la onda expansiva salió por la parte superior, provocó un incendio dentro del bidón que los bomberos tardaron varias horas en extinguir, puesto que hubo que esperar hasta que se consumiera el alcohol para evitar que se reavivaran las llamas.

Desde la empresa siempre han mantenido que las instalaciones cumplen con las exigencias de seguridad y la tarea que se estaba desarrollando cuando ocurrió la explosión era “rutinaria”.

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